30 de juliol 2007

DIARIO ORNITOLÓGICO DE FUERVENTURA.


Localizaciones de Fuerteventura.

El 22 de julio nada más llegar a Corralejo (1) y salir de la población por la carretera costera quedamos impresionados por la belleza del Parque Natural del Jable de Corralero (2). La única observación reseñable del viaje al Castillo, nuestro lugar de alojamiento, fue la de 4 vencejos unicolor (Apus unicolor) en las inmediaciones del aeropuerto, en El Matorral (3). Nos pasamos de largo de la salida hacía el Castillo, Caleta de Fuste (4) y en las salinas de la Caleta de Hondura (5), al dar la vuelta con el coche, hacía el interior pude ver nuestros dos primeros Guirres, el alimoche canario (Neophron percnopterus majorensis). Competían con un nutrido grupo de unas 120 gaviotas patiamarillas (Larus cachinnans atlantis) por los restos de alguna cabra muerta. Toda la isla esta llena de explotaciones extensivas caprinas que seguro que con sus restos forman la principal fuente alimenticia de los guirres.

Nada más llegar a nuestro destino, en los jardines del apartamento abundantes, tórtolas rosigris (Streptopelia roseogrisea) y más gorrión moruno (Passer hispaniolensis). Refrescándonos en la piscina observé, durante media hora, como una gorrión hembra era la única en alimentar a sus pollos que esperaban en la boca de un agujero en el muro del castillo.


Dunas de Corralejo.

El día 23 al amanecer sobre el Jable de Corralejo (2), disfruté de las impresionantes y fotogénicas vistas de este medio aparentemente hostil. El viento acumula enormes cantidades de arena blanca africana sobre el sustrato volcánico. Se crean enormes dunas que compiten en belleza con el desierto del Sahara. Allí la primera señal de vida que observé fue la de casi siempre, un grupo familiar de bisbita caminero (Anthus berhelotii). Escogí hacer un recorrido por un barranco donde finalizan las dunas y comienza el reinado del malpaís, intentaba observar mi primer camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus amantum).

Pero pronto los olvidé con la cercanía de un cuervo (Corvus corax canariensis), que me sobrevoló graznando molesto por mi presencia. Más tarde encontré dos especies frecuentes, una pareja de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus dacotiae) y otra de alcaudón meridional (Lanius excubitor koenigi). En lo alto de la montaña adiviné una silueta de falcónido picando, pero la brevedad de la observación no me permitió averiguar la especie concreta. El halcón de Tagarote seguía haciéndose de rogar.

Al medio día, ya con toda la familia, en la Caleta de la Hondura (5) sorprendimos un grupo de ardillas morunas (Atlantoxerus getulus) que utilizaban los huecos de un muro de piedra seca como su casa. Después, en el Museo de la Sal, disfrutamos con el esqueleto de una ballena de 18 metros de largo. Continuamos el viaje en dirección a La Lajita (6), al parque zoológico. Sorprendía que habían escapado de las pajareras varios tejedores (Ploceus velatus) y utilizaban los árboles del oasis para colgar sus nidos. También se movían en libertad por la zona estorninos metálicos (Lamprotornis purpureus). La suerte es que el hábitat circundante es el general de la isla, las estepas, lo que supongo impedirá su expansión. Una sorpresa fugaz la produjo la observación del raro en las islas vencejo real (Apus melba).


Gaviota Patiamarilla Canaria.


El 24 de julio no me alejé de la familia y espere paseando en la zona costera de Caleta de Fuste (4) a que despertaran. Pero también tuve recompensa, a las habituales gaviotas patiamarillas (Larus cachinnans atlantis) se les añadió un zarapito trinador (Numenius phaeopus) un invernante habitual de las costas canarias.


Zarapito Trinador.

Más tarde, después de una hora en coche, nos dirigimos a la península de Jandía, en concreto a la playa de Sotavento (7). El fuerte viento solo me permitió observar en la magnifica playa de sotavento un grupo de pardillos (Carduleis cannabina harterti) al amparo de unos pinos canarios criados por goteo en los jardines de un hotel.

El día 25 me dirigí al barranco de los Molinos (8), es el único cauce que mantiene agua durante esta época del año. Está dentro del Parque Natural de Betancuria. A la salida del pueblo de Las Parcelas hay señalizado un sendero en los siete últimos kilómetros del cauce hasta la desembocadura. Desde lo alto en la orilla izquierda el sendero sigue paralelo al barranco. Hay algunos observatorios pero están cerrados. Nada más dejar el coche en el parking y asomarme al fondo levanté un grupo de cinco tarros canelos (Tadorna ferruginea) que incluso han llegado a reproducirse aquí en Fuerteventura. Las palomas bravías (Columba livia canariensis) revoloteaban nerviosas y enseguida me di cuenta del por qué, un halcón de Tagarote (Falco pelegrinoides) planeaba sobre el cauce. Se posó en lo alto de un tendido telefónico. Estuvo poco tiempo, volvió sobre sus pasos y fue cuando observé a su compañera. Realizaron el típico vuelo de caza, la hembra volaba bajo sobre el cauce levantando las palomas mientras el macho más pequeño y ágil un poco más retrasado y desde lo alto la seguía para lanzarse sobre la primera presa que se le pusiera a tiro. Enseguida obtuvieron éxito, el macho pico vertiginosamente sobre una paloma y desaparecieron de mi vista tras una loma.

Continué el paseo y pronto otra sorpresa, en el fondo del barranco sobre unos arbustos el canto de una curruca tomillera (Sylvia conspicillata orbitalis) me delató su ubicación. Fue una observación fugaz pues enseguida cambio de posición para refugiarse entre la espesura de los matorrales. De nuevo levanté a los tarros canelos (Tadorna ferruginea), esta vez solo cuatro. Pero las observaciones se me amontonaban, ahora una pareja de cuervos (Corvus corax canariensis) graznaban desde lo alto del cantil. Enseguida un guirre (Neophron percnopterus majorensis) adulto levantaba vuelo desde una de las paredes verticales del barranco, estaban llenas de pequeñas cuevas con abundantes deyecciones que demostraban que en una de ellas han sacado a sus pollos este año. Aquí también seguro que esconden nidos los Tagarote y la pareja de cuervos. En la desembocadura me despidió otra pareja de alcaudón meridional (Lanius excubitor koenigi). De regreso ya en el coche tres corredores (Cursorius cursor) cruzaron la carretera permitiéndome admirar su inconfundible silueta en vuelo.


Tórtola Rosigris.

La vuelta la hice por la reserva del Morro de Tabaida, Vallebrón (9). Son altos con la típica vegetación estepárica que caracteriza a esta isla. Según leí aquí es donde hay la mayor densidad de tarabilla canaria (Saxicola dacotiae). No tuve suerte pero pude observar 2 conejos, bisbitas camineros (Anthus berhelotii), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus dacotiae), alcaudón meridional (Lanius excubitor koenigi), abubillas (Upupa epops) y tórtolas rosigris (Streptopelia roseogrisea).

He cumplido bastantes de mis objetivos ornitológicos faltándome observar las siguientes especies:

El camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus amantum), la ganga (Pterocles orientalis), la subespecie de herrerillo común (Parus caeruleus degener) propia de Lanzarote y Fuerteventura, la Perdiz Moruna (Alectoris barbara koenigi), el ratonero canario (Buteo buteo insularum) y la especie exclusiva de Fuerteventura, la tarabilla canaria (Saxicola dacotiae), el águila pescadora (Pandion haliaetus) y la lechuza canaria (Tyto alba gracilirostris).

Sin duda estas dos islas son muy recomendables, si a la belleza salvaje de la volcánica Lanzarote le añadimos la sobria y rebosante de vida estepárica Fuerteventura conseguimos un viaje que a la vez permite disfrutar a la familia y a nosotros nos da la oportunidad de descubrir la accesible fauna y flora canaria. Si el viaje es exclusivamente naturalista el disfrute tiene que ser total al añadir a nuestra lista la cantidad de especies marinas propias estas islas como son el petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii), el paiño de Madeira (Oceanodroma castro), el habitual en la península paiño europeo (Hydrobates pelagicus), la Pardela Chica (Puffinus assimilis baroli) y el escaso paiño pechialbo (Pelagodroma marina).

1 comentari:

Anònim ha dit...

Muy interesante!!! y magníficas las fotos !!!

Sergio B.