27 de febrer 2015

TÉCNICA DE PESCA DE ALCATRACES, PARDELAS Y GAVIOTAS DESDE TARRAGONA.

Tarragona 21 de febrero de 2015

Gaviotas reidora, cabecinegra y una patiamarilla inmadura que es la que ha conseguido el bocado

El sábado repetí con la magnífica salida para observar aves marinas que organizan los compañeros del GEPEC desde el puerto de Tarragona. Consiguen fletar por un precio muy  asequible un barco del tipo golondrina que une a la estabilidad amplitud para ofrecer muchas de plazas con total comodidad y buena visibilidad a un montón de observadores de aves, esa misma mañana nos embarcamos un buen puñado de valencianos. A las nueve de la mañana zarpamos con un mar liso como un plato el único pero fue la mortecina luz que dejaba pasar un cielo cubierto de nubes lo que hizo difícil obtener fotos decentes.

Dos gaviota patiamarilla inmaduros, "los chicos malos" del bando.

Para atraer a las aves primero las van cebando tirando pedazos de pan duro que consiguen atraer la atención de las gaviotas del interior del puerto que siempre están hambrientas y persiguen de cerca la embarcación, gracias a su número avisan a las especies pelágicas que patrullan el mar abierto en busca de comida. Las más numerosas son las gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus), les siguen por número las gaviotas patiamarilla (Larus michahellis) de todas las edades, las fotogénicas gaviotas cabecinegra (Larus melanocephalus) y las invernantes gaviota sombría (Larus fuscus).

Alcatraz planeando en busca activa de alimento

Las gaviotas con su grácil vuelo batido siguen el barco sin aparente esfuerzo, solo están concentradas en pelear los trozos de pan flotante. La posibilidad de poder conseguir un mísero trozo de pan es bastante azarosa, depende de su proximidad al chusco cuando llega al agua, luego influirá el tamaño del pedazo y la habilidad que tengan para ser las primeras en cogerlo con el pico, o en quitárselo a otra vecina más pequeña, además necesitarán potencia y rapidez para poder en escapar del resto de gaviotas que no dudaran en acosarla para que lo deje caer y entonces vuelta a empezar la pugna. Todo este espectáculo está envuelto por el griterío de sus típicas risas, por remojones y persecuciones. Es una guerra que aparentan ganar los individuos que tienen más hambre, eso las hace más audaces y agresivas en la pugna con el resto.

Gaviota de audouín sin ganas de entrar en peleas con los demás.

Se acercaron varios cormoranes (Phalacrocorax carbo) pero no pueden competir ya que tienen un vuelo más lento, son más pesados y menos ágiles, esta no es su guerra, a diferencia de las gaviotas ellos pueden bucear en aguas someras y consiguen pescar tras una corta persecución, esa mañana enseguida abandonaron la estela del barco. Una vez salimos del puerto pudimos ver alguna gaviota de audouín (Ichthyaetus audouinii) pero aparentan ser menos agresivas y no entraron en la pugna con el resto o no debe gustarles mucho el pan duro.


Pardela balear esperando una oportunidad para llegar al cebo.

Una vez en mar abierto Albert Cama y su compañero Roberto cambiaron el tipo de cebo, empezaron a lanzar pequeños peces de uno en uno que no tardaban en hundirse, fue entonces cuando se añadieron dos nuevas especies, la pardela balear (Puffinus mauretanicus) y el alcatraz (Morus bassanus). Como nos seguía la cohorte de gaviotas  la posibilidad de éxito de las pardelas radicaba en acceder a los peces que se hundían y quedaban fuera del alcance de las gaviotas que no pueden bucear. Llegaban con su aerodinámico planeo y a diferencia del alcatraz se sumergían con un torpe chapuzón, luego unos cortos aleteos bajo el agua les permitían alcanzar algún pedazo de cebo, pero pocos ejemplares se acercaron.

Sin duda los reyes dominantes eran los alcatraces (Morus bassanus), para ello cuentan con poderosas razones evolutivas, tienen mayor tamaño, una forma aerodinámica que les permiten un vuelo que alterna los planeos con cortos pero poderosos golpes de ala, cuando algo llama su atención hacen un
breve cernido, se quedan inmóviles y una vez localizado el objetivo se dejan caer en picado. Entran en el agua como una flecha y logran bajar muchos metros para recoger los pequeños peces que ya están fuera del alcance de las gaviotas.


Alcatraz cuando encuentra un objetivo y realiza un breve cernido para fijar objetivo.
Graznido de aviso, justo antes de dejarse caer en picado


Para evitar los accidentes que podría provocar un choque con otras aves, antes de dejarse caer emiten dos cortos graznidos de aviso, pliegan las alas y pican, con las alas semiplegadas dirigen la caída, justo antes de entrar en el agua las estiran totalmente hacía atrás para zambullirse ofreciendo la mínima resistencia al agua, se convierten en una flecha.


Inmaduro de alcatraz a mitad caída, con alas flexionas guiando el picado.
Justo antes de entrar en el agua con las alas casi totalmente retrasadas para obtener la mínima resistencia en la superficie
Alcatraz adulto recién emergido se prepara para tragar el bocado desde la cabeza, a favor de escama.

Las gaviotas resignadas abren paso, se apartan del proyectil-alcatraz que les pide paso con un picado espectacular. Otra cosa que me llamó la atención fue el momento en el que los alcatraces emergen, salen de golpe como cuando un corcho vuelve a la superficie y salta del agua. Después posados en reposo en la superficie tragaban la presa y volvían a levantar vuelo con un corto correteo a modo de impulso, enseguida volvían a intentar ganar posición en la vertical sobre la que caían los pequeños peces para repetir el intento de pesca.

La rara en estas aguas, una gaviota cana.
Una gaviota cana (Larus canus) poco habitual en el Mediterráneo, fue la única especie que durante unos minutos robó el protagonismo a los alcatraces. Esa mañana faltaron otras especies más escasas que buscamos los ornitólogos, los págalos, alcas, y algún frailecillo pero no me importó, me permitió concentrarme en la belleza y las técnicas de los alcatraces, era todo un placer el poder observarlos a muy pocos metros de distancia.

Las elegantes gaviotas cabecinegras.

De regreso pasamos por Deltebre intentando observar la mega-rareza que se está viendo este invierno, por primera vez en España hay un alcaudón pardo (Lanius cristatus), no tuvimos suerte. No me importó, ese día en mi cabeza solo había sitio para los picados de alcatraz. Estas salidas son muy recomendables para ornitólogos, fotógrafos o simples amantes de la naturaleza, sin duda una de las experiencias que no debes perderte, si quieres probarlo consulta la web de GEPEC pinchando aquí y reserva rápido que las plazas se agotan enseguida. Gràcies Albert Cama, com sempre!


La "tropa" valenciana

Texto y fotos de Rafa Muñoz, tomadas el mismo 21/02/2015.





19 de febrer 2015

UN GAVIÓN CABECINEGRO Y EL PORQUÉ NOS GUSTAN LAS RAREZAS

18/02/2015

Fangueo en los campos de arroz, Albufera de València.

Desde el día 9 de febrero se está viendo por segunda en la Albufera vez un ejemplar de 2º año de gavión cabecinegro (Larus ichthyaetus), esta especie cría en marismas e islas desde el sur de Rusia a Mongolia, es migratoria e inverna en el Mediterráneo oriental, Arabia y la India, pero en Europa Occidental es un divagante raro, en España todavía no hay citas homologadas. Según publica Toni Alcocer en Birdingalbufera, se observó un ejemplar en Tenerife el 31 de marzo de 1995. En Valencia fue observado un ejemplar en Sollana los días 22 y 23 de marzo de 2014, tenía plumaje de primer invierno y apunta que bien puede tratarse del mismo individuo. Ya entonces intenté observarlo pero no tuve suerte. Mi segundo intento con la especie fue el viernes 13 y tampoco tuve suerte. pero el miércoles por la mañana al leer que se seguía viendo prácticamente todos los días decidí volver a intentarlo.


Garceta común (Egretta garzetta)


En este mundo de la ornitología es curiosa la evolución por la que pasamos muchos. Al principio como todo es nuevo, nos cuesta tiempo aprender a identificar las distintas especies que nos son más próximas, en una segunda etapa descubres que hay especies raras en tu zona o que por sus costumbres son más difíciles de observar y les dedicas más esfuerzo. Pronto ampliamos el radio de acción y hacemos cortos viajes a santuarios donde definitivamente nos acabamos de enganchar a la observación de rarezas. El siguiente paso es salir del país e intentar ver las especies que aquí no tenemos, ya en esta fase cuando una especie rara visita nuestro país no podemos resistirnos a desplazarnos exclusivamente para intentar observar cualquier especie rare que se deje ver varios días seguidos en una misma zona. El fenómeno de los listeros o caza rarezas lleva incluso a programar escapadas maratonianas donde como ahora en un mismo día vienen a València a ver el gavión cabecinegro, después pasan por Almenara para ver el alcaudón Isabel y más tarde van a Deltebre ,Tarragona, para ver un alcaudón pardo que se deja ver a ratos y que también se trata de un ave siberiana que no se había visto antes en España. A veces discutimos sobre la ética de esta faceta más lúdica, es criticada por los que dedican muchas horas a recorrer una misma zona, a estudiar las especies más frecuentes y bregar en su defensa y más cuando concentraciones de observadores en zonas frágiles pueden provocar molestias. Creo que son dos caras de una misma moneda, la pasión por la naturaleza, el único límite debe ser el respeto a los verdaderos protagonistas, las aves.


Bando mixto de gaviota reidora, patiamarilla y sombría.

Pero volviendo al gavión este año se está viendo en los marjales de Alfafar acompañando al resto de gaviotas que aprovechan el fangueo para alimentarse. Esta labor previa a la siembra del arroz consiste en batir el barro de los campos inundados, con ello se rompen los terrones, se ayuda a igualar el terreno y enterrar malas hierbas, al remover con sus grandes palas ponen al alcance de las aves pequeños peces y cangrejos de los que también se alimenta el gavión.


Garza real y gaviota sombría.

La tarde del 18 llegué pronto y nada más meterme por una de las pistas transitables encontré a Bosco Dies, dentro de su coche y tras su catalejo con una sonrisa de oreja a oreja me dijo: mira ahí lo tienes, lo enfoqué con los prismáticos y pude ver un cuerpo bastante más grande que el de una gaviota sombría que tenía al lado, tenía el dorso gris claro, más claro que el de una gaviota patiamarilla, no pude ver la cabeza. Bosco tenía que irse y tuve que apartar el coche, saqué el trípode y catalejo pero el ave levantó el vuelo y marchó al sur.

Después vino el coche de Gonzalo otro compañero preguntando por el bicho y tuve que apartar el mío para darle paso por la estrecha pista, me llamó Juan A. G Pertegaz que estaba en Alfafar, cuando intenté volver a observarlo ya no estaba. Nos reunimos todos en lugar donde pudimos dejar los coches sin molestar y con buena visibilidad  sobre los campos adyacentes que acumulaban enormes bandos de gaviota reidora, mezclados con garceta común, gaviota patiamarilla, gaviota sombría, gaviota de audouin, garcilla bueyera y garza real.

Garceta grande (Ardea alba)

Repasamos con nervios los abigarrados bandos de aves que se alimentaban sin parar de moverse, que levantaban el vuelo cuando pasaba algún ciclista y que volvían a posarse. Cada inmaduro de 2 año gaviota sombría que veíamos nos parecía el gavión, primero los picos, las cabezas, los mantos y las patas, las repasábamos y después mirábamos las fotos de Toni Alcocer en Birdingalbufera, nos parecían el gavión más por las ganas de ver la rareza que por la coincidencia del plumaje. Descartábamos y volvíamos a repasar los campos, ¡allí mirar! Y una nueva falsa alarma con otro inmaduro de sombría. Pasó una larga hora y llegó Daniel Domingo con dos amigos, más tarde Gabi Llorens con su hija recién salida del cole y seguimos repasando sombrías sin encontrarlo.


A la derecha inmaduro de gaviota sombría.

Tras otra hora de rebuscar entre un par de miles de gaviotas empezaron a marcharse los compañeros. Yo no estaba satisfecho de la fugaz observación al principio de la tarde, me despedí de Gabi el último que había llegado y marché por una pista dirección sur con el ánimo de un último intento, la luz mejoró al asomar los últimos rayos de sol entre el horizonte y el cielo encapotado.

Cuando ya pensaba en buscar la salida dirección a casa, en un margen entre dos de los pocos campos que todavía quedan inundados me llamó la  atención el tamaño de una gaviota clara junto a una sombría, saqué el telescopio y allí estaba, sin duda era el gavión, la cabeza potente con el leve antifaz prolongado hasta la nuca, el pico claro, largo y con la patente mancha negra en el extremo. Satisfecho al poder observarlo a placer intenté alguna foto testimonial por la enorme distancia. Llamé a Gabi Llorens y también pudo verlo pero desde el  otro extremo del campo.


Gavión cabecinegro, foto testomonial.


Conseguí una especie más para mi modesta lista personal de 464 especies, algo sin ningún valor pero sí alimento para mi afición, acicate para los que sin ser profesionales ni científicos, somos simples "birders" como dicen los británicos, o como me gusta a mí, utilizando el rustico termino castellano, pajareros.




Texto y fotos de Rafa Muñoz, febrero de 2015.

15 de febrer 2015

AVES EN EL BARRANC DEL CARRAIXET, ALBORAIA

15/02/2015

Gaviota de Audouin (Larus audouinii)

Ha amanecido un día primaveral soleado y con temperatura de 15ºC y me he acercado al barranc del Carraixet. En el parking del Centro Comercial de Port Saplaya buscaban el desayuno 3 gaviotas de audouin. En la estrecha playa compartían los montones de algas arrancado por el mar de fondo de días atrás un grupo de 16 correlimos tridáctilos, un nutrido grupo de gaviota reidora, 5 gaviotas cabecinegras con plumajes de transición y tres charranes patinegros. En el espigón secaban su plumaje 10 cormorán grande.

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Gaviota cabecinegra (Ichthyaetus melanocephalus), gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) y charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)

Nada más entrar en el barranco los habituales ánade azulón, gallineta, focha común y un cormorán grande.

Ánade azulón (Anas platyrhynchos)


Aguas arriba en el puente de la carretera de Alboraia a Port Saplaya reencontré al ya veterano pato mandarín que está aquí 8 años, como mínimo desde enero de 2007. Le acompañaban más azulones, 13 pato criollo, focha, gallineta, 2 cormoranes más y una pareja de calamón con dos pollos de menos de un mes a los que cebaba la hembra, me ha sorprendido la reproducción plenamente invernal de esta especie.



Gallineta común (Gallinula chloropus)

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

Pato mandarín (Aix galericulata)

Calamón común (Porphyrio porphyrio)

Calamón común (Porphyrio porphyrio)

Pato Criollo (Cairina moschata)

Ganso doméstico u oca (Anser anser domesticus)

Pollo de calamón común (Porphyrio porphyrio)

Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)


Texto y fotos de Rafa Muñoz 15 de febrero de 2015.

ENORME BANDO DE FLAMENCOS EN ALFAFAR.

13/02/2015

Flamenco (Phoenicopterus ruber)


Al atardecer me acerqué los marjales de Alfafar para intentar ver un gavión cabecinegro (Larus ichthyaetus) que se ha vuelto a ver en la Albufera de València, por segunda vez se me escapa esta especie que se observó en Sollana en marzo de 2014 y que volvieron a observar en el rec del Diputat (B. Dies, T. Alcocer, J.I. Dies, M. Chardí, P. Marín, I. Ruiz, G. García y otros observadores).

Pero en el tancat de Villalba había un enorme bando de flamenco, también estaba Víctor Paris y juntos intentamos aventurar la cifra del alargado grupo. Le hice fotos y tras unirlas dediqué un buen rato a contarlos, la cifra que obtuve fue de 2336 ejemplares lo que lo convertiría en uno de los mayores grupos de esta especie observado en la albufera de València.

De norte a sur bando de flamenco en el tancat de Villalba el 13/02/2015.

Les acompañaba un grupo nervioso de moritos de unos 75 ejemplares, un tarro blanco, 16 garceta grande, innumerables garceta común, garcilla bueyera, gaviota reidora, patiamarilla, sombría y de Audouin, cormorán grande y garza real.

En los márgenes de los canales gallineta común, escribano palustre, lavandera blanca, avión roquero y sobrevolando todo un águila calzada y varios aguilucho lagunero.


Sorprendente estampa dormedarios (Camelus dromedarius) en Aqualandia


Texto y fotos Rafa Muñoz febrero de 2015.










LA RAM EN EL FARO CULLERA, FEBRERO 2015

7/02/2015

Alcatraz común (Morus bassanus)

Todos los primeros sábados de mes desde hace muchos años Luis Aleixos capitanea en el faro de Cullera el censo de aves marinas, este muestreo de la biodiversidad de nuestras costas se realiza en toda España, es la Red de Aves Marinas, RAM.

La mañana estuvo nubosa con mar fondo de aproximadamente un metro, con brisa de norte y visibilidad muy buena, las temperaturas oscilaron entre los 6 y los 8ºC.


Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)


Este sábado destacó la escasez de pardelas baleares que generalmente en invierno presentan concentran buena parte de la población de esta especie escasa, se observaron
145 ejemplare en dirección sur,  y también se observan sobre 25 pescando y pasando a norte que no se contaron para evitar posible duplicidad. Entre ellas los ojos expertos de Luis y Terry adivinaron la presencia de 2 pardela mediterránea.

Los alcatraz atlántico estuvieron toda la mañana alimentándose con sus espectaculares picados, observamos 3 subadultos y  21 adultos.

6 cormorán grande y un cormorán moñudo subadulto entró del mar a la costa.

Espectaculares como siempre fueron las persecuciones de hasta 4 págalo grande y 2 parásito, uno de ellos de morfo claro, a los charrán patinegro de los que calculamos 16 ejemplares.

A las habituales gaviota patiamarilla y sombría que en estas fechas prefieren los campos de arroz de la Albufera se les añadieron 5 gaviota cabecinegra, 50 gaviota reidora y 3 gaviota de Audouin.

Los 16 charrán patinegro se dedicaron a pescar y evitar a los págalo. Pero la sorpresa de la mañana la deparó una fugaz pagaza piquirroja que nos pasó tan cerca que la mayoría solo vimos cuando doblaba el cabo para entrar a la bahía de Cullera.

Mar a dentro contamos 12 ánade azulón, y 14 patos más que no pudimos identificar por la distancia. Otras especies no marinas que estuvieron en las proximidades del faro fueron avión roquero, colirrojo tizón y gorrión común.

Los participantes fuimos: José Luis Terrasa, Alejandra Plaza, Víctor López, Mateo Aleixos, Ángel Bereje, Julio Llorens, Victor París, Agustín Signoli, Luis Aleixos Alapont y un servidor.


Fangueig dels arrossars.

Después de camino a casa paré por los campos de El Perelló para disfrutar de las aves que se congregan en el "fangueig dels arrossars" donde garceta común, garcillas bueyeras, gaviotas reidoras, gaviotas patiamarillas, gaviotas sombrías y garza real se concentran detrás de los tractores que remueven el barro de los arrozales y dejan accesibles cangrejos y lombrices de los que se alimentan las aves.


Mosquitero común (Phylloscopus collybita)

Dos garceta común (Egretta garzetta) y una garcilla bueyera (Bubulcus ibis)


Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)

Garceta común (Egretta garzetta)



 Texto y fotos de Rafa Muñoz 7/02/2015.

ÁNADES Y AVIONES ROQUERO EN ELS MOROS

22/01/2015


El día amaneció frío pero despejado y aproveché para ir a la marjal dels Moros. En los adosados de l’Estany un grupo de 96 aviones roqueros intentaba calentarse con los primeros rayos de sol. Este año a pesar de la bajada de temperaturas todavía se podían ver 8 ejemplares el día 18 de enero en el embalse Contreras. Otros años desaparecen del interior buscando alimento y temperaturas más suaves en la franja costera.

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)



En las lagunas muy buenos números de cucharas, pato colorado y cerceta común, también azulón, 50 ánades frisos y 2 tarro blanco. Por último señalar la presencia de 42 avefrías. De las rapaces observé dos ratoneros, una pareja de cernícalo vulgar y 4 aguiluchos laguneros.





Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Pato colorado (Netta rufina) 

Cuchara europeo (Anas clypeata)


Cerceta común (Anas crecca)
Texto y fotos Rafa Muñoz 2015.