AVES EXÓTICAS REPRODUCTORAS

Un juvenil de pato criollo (Cairinia moschatta) barranc del Carraixet.

28/08/07.

El jueves al atardecer en el barranc del Carraixet, Alboraia, comprobé lo que sospechaba, una pareja de patos criollos o mudos (Cairinia moschatta) se han reproducido y tienen cinco patitos de buen tamaño que ya nadan por las cercanías alejándose de la vista de los adultos.

Al pato criollo (Cairinia moschatta) también se le conoce como pato real, pato mudo o pato almizclado. Uno de sus nombre en español deriva de que su voz es un siseo muy débil apenas perceptible. En inglés se le conoce por Muscovy Duck.

Su distribución comprende ambas costas de México, América Central y la mayor parte de las regiones tropicales en América del Sur. Al occidente de los Andes se le ve hasta el Perú y al oriente hasta el este de Bolivia, norte de Argentina y Uruguay.

Habita en lugares con abundante vegetación, en ríos de poca corriente, lagos, y otros depósitos de agua dulce desde el nivel del mar hasta los 1000 metros. Es un pato muy terrestre y arborícola. Las grande uñas de sus patas le ayudan a trepar y permanecer agarrado a los árboles en los que busca refugio durante la noche.

Domesticado como ave de corral desde la época preincaica, es abundante en parques y granjas. Es la anátida que se usa con más frecuencia para la industria cárnica, habiendo sustituido a diversas razas derivadas del ánade real ya que es más resistente y de mayor tamaño. Su alimentación consiste en vegetación acuática, insectos acuáticos, pequeños peces y reptiles. Los machos, de casi el doble que las hembras, pesan entre 2 y 4 kg.

La temporada de cría varía de acuerdo a la localidad, coincidiendo preferentemente con la temporada de lluvias. Anida en los huecos de los árboles o entre los arbustos. La nidada consiste de 8 a 15 huevos blancos con cierto matiz verdoso, aunque puestas con más huevos no son raras. La incubación es de unos 35 días y es efectuada solo por la madre que se encarga también del cuidado y crianza de los pollos. En cautividad son muy porlíficos y mientras tengan calor son capaces de reproducirse.


MÁS EXÓTICAS.

No pararon aquí las observaciones de aves exóticas, continua impertérrito el macho de pato mandarín (Aix galericulata) que incluso aparentaba seguir a una hembra de ánade azulón. También sigue por la zona un pato doméstico totalmente blanco pero tengo la impresión que este ha tenido más suerte que el mandarín, esta primavera aparentaba estar emparejado con una hembra de ánade azulón (Anas platyrhynchos), creo que incluso tuvieron 6 patitos, que por suerte para ellos todos fueron de plumaje normal. Lo de ser blanco puro es muy perjudicial para un pato salvaje.


zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)


Del resto de especies habituales solo apuntar que pollos de todos tamaños acompañan a los adultos, los ánades reales (Anas platyrhynchos) ya son todos del tamaño de los adultos pero gustan de seguir a su madre. Un zampullín chico (Tachybaptus ruficollis) no se alejaba de su retoño que casi le igualaba en tamaño pero mostraba su plumaje juvenil más críptico. Las fochas comunes (Fulica atra) siguen con pollos de todos los tamaños incluso algunos de pocos días. Una garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) a lo suyo, a esperar inmóvil a que se le acerque algo le quepa en la boca.


Garza imperial (Ardea purpurea)


Un juvenil de garza imperial (Ardea purpurea) demostró que ha aprendido muy bien las técnicas de captura. Se acercó muy despacio a la orilla y al instante, como un muelle, su cuello se estiró para atrapar de la cabeza una llisa de buen tamaño. Sujetándola con cuidado se alejó hacía la espesura del cañar para comerselo con tranquilidad. Estas aguas someras, claras y llenas de peces son ideales para practicar el arte de la pesca a una desgarbada garza juvenil.


Muy abundantes los papamoscas grises (Muscicapa striata) volaban desde su percha hasta los insectos que se les acercaban. Buitrones (Cisticola juncidis) por todas partes, jilgueros (Carduelis carduelis), verderones (Carduelis chloris) e incluso una familia de lavanderas boyeras (Motacilla flava). El broche final, ya anocheciendo, fue el observar 7 martinetes (Nycticorax nycticorax) en vuelo que se aproximaban buscando la noche del carraixet para alimentarse.


Mensaje y fotos de Rafa Muñoz en el FORO SVO Aves.