31 d’octubre 2008

UNA ESCAPADA AL DELTA d'EBRE

Plano del recorrido que realizamos


25.10.08


El pasado sábado un grupo de aficionados al “extreme-birding” nos escapamos al Delta del Ebro en Tarragona. Digo lo de pajareo-extremo por que madrugamos, algunos nos levantamos a las 4 de la mañana, por que salíamos a las 5.30 de la mañana y llegábamos después de conducir 2.30 horas al salir el sol a Sant Carles de la Rapita.


Garcetas grandes (Casmerodius albus)


Desde Sant Carles nos dirigimos a la laguna de l’Encanyissada, pero antes de llegar unos campos de aguas someras llenos de aves nos hicieron parar. El que estaba al sur, pegado a la Badia dels Alfacs estaba lleno de limícolas como más destacable la presencia de un grupo de zarapitos reales (Numenius arquata), y alguna aguja colinegra (Limosa limosa). En otro arrozal al norte destacaba un enorme grupo de moritos (Plegadis falcinellus) que se acercaría a los 150 ejemplares, algunos de ellos con anillas de lectura a distancia. De nuevo en los coches no tardamos en parar unos metros más adelante ya que teníamos en un mismo campo inundado un grupo de 13 garcetas grandes (Casmerodius albus).


Aguilucho pálido (Circus cyaneus)


Poco después llegábamos a la laguna de l’Encanyissada, nuestra sorpresa fué que estaban cazando, nos comentaron unos guardas que sólo les dejan cazar aquí dos días al año. Ante tanto cazador apostado evidentemente poca vida osaba asomarse, sólo un enorme grupo de fochas (Fulica atra) bien apretadas en medio de la laguna mayor. Alguna agachadiza (Gallinago gallinago) se la jugaba con su vuelo zigzagueante. Después comprobaríamos que en los cintos de los cazadores eran las aves más numerosas junto con los azulones (Anas platyrhynchos). También tuvimos recompensa en una parada posterior, después de algunas consultas entre nosotros lo que en principio parecía un dedujimos aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) que era una hembra adulta de aguilucho pálido (Circus cyaneus), allí posada en un campo por segar.


Águila pescadora (Pandion haliaetus)


Luego fuimos a la zona de las antiguas salinas de Sant Antoni. Aquí tuvimos las mejores observaciones, empezamos con un grupo limícolas que encabezaba un archibebe oscuro (Tringa erythropus), le acompañaban los más abundantes archibebes comunes (Tringa totanus) y alguno claro (Tringa nebularia). Otros más pequeños se apuntaban a la seguridad del grupo descando en una orilla, chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula), algún chorlito gris (Pluvialis squatarola). Las avefrías (Vanellus vanellus) eran muy frecuentes por doquier. Pero la mayoría de nuestro grupo se dedico a disfrutar con un águila pescadora (Pandion haliaetus) que acababa de pescar una llisa enorme y buscaba un posadero apropiado para podérsela almorzar. Entonces vimos a Albert Cama ornitólogo local que conocimos Javier y yo en el Pride, acompañaba a unos amigos y tras una animada charla empezó a descubrirnos otros secretos que teníamos allí delante entre tanta ave, un archibebe fino (Tringa stagnatilis) que se “ocultaba” entre el resto de limícolas y nos avisó cuando llegó volando una de las escasas pagazas piquirrojas (Hydroprogne caspia) que prácticamente solo se pueden ver aquí en el Delta. A cambio nosotros les indicamos donde estaba un híbrido de garceta común con dimorfa (E gularis x garzetta) que cazaba semioculta entre los carrizos.


Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)


Después fuimos al Trabucador, la estrecha barra de arena que forma la Punta de la Banya. Allí vimos en las orillas abundantes chorlitejos patinegros (Charadrius alexandrinus) acompañados de correlimos tridáctilos (Calidris alba). En la bahía de los Alfaques a refugio de la mala mar del día habían cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) y un moñudo (Phalacrocorax aristotelis), azulones (Anas platyrhynchos) y somormujos lavancos (Podiceps cristatus), octubre es un poco temprano para más sorpresas en forma de serretas medianas (Mergus serrator) o negrones (Melanitta nigra) que dentro de unos días seguro que se podrán ver por aquí.


Volvimos sobre nuestros pasos para dirigirnos a La Tancada, aquí reinaban los ánades refugiados de los disparos de otras zonas, pudimos ver ánade silbón (Anas penelope) y friso (Anas strepera) acompañando a buenos grupos de flamenco (Phoenicopterus ruber), cucharas (Anas clypeata), fochas (Fulica atra) y azulones (Anas platyrhynchos). Entre las gaviotas destacar la presencia de sombrías (Larus fuscus), picofinas (Larus genei), alguna cabecinegra (Larus melanocephalus) así como un solitario charrán patinegro (Sterna sandvicensis).


Más tarde cambiamos de nuevo para acercarnos a Riet Vell, allí como más destacable la abundancia de calamones (Porphyrio porphyrio) y aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus) ya cercano el medio día aprovechamos para comer.


Por la tarde cruzamos en el transbordador y nos fuimos a la platja de la Marquesa y a disfrutar con el cordón dunar de la Punta del Fangar. Como más destacado la observación de dos esmerejones (Falco columbarius). Cansados después del madrugón y de pajarear todo el día regresamos a València, pero con tiempo para repasar las casi 80 especies que habíamos disfrutado en buena compañía.


Observadores: Alex Alamán, Javier Sánchez, Julio Llorens, Juan Carlos Ibáñez, Juan Pertegaz, Manolo Paños y Rafa Muñoz.


Mensaje de Rafa Muñoz en el FORO SVO Aves.

Fotos de Rafa Muñoz, FONS FOTOGRÀFIC SVO.