CRÓNICA DE LA EXCURSIÓN SVO A CASTELLÓ.

10.05.08

Buitre leonado (Gyps fulvus) secandose después del aguacero


Quedamos en València (Politécnico) a las 7 de la mañana y de ahí partimos para Cabanes, donde habíamos quedado con más gente. Breve parada en Vilanova d'Alcolea donde almorzamos esperando a que escampase la lluvia.


De ahí partimos hacia la zona del futuro Aeroport de Castelló. Recorrimos el perímetro del futuro aeropuerto varias veces, indicándonos Pascual López las dos ZEPA,s que limitan con estas instalaciones. Al contrario de lo que debe ser habitual un día sin lluvia, solo pudimos observar en vuelo unos pocos ejemplares de aguiluchos cenizos (Circus pygargus) de ambos sexos. También pudimos observar abejeros (Pernis apivorus), vencejos (Apus apus), golondrinas (Hirundo rustica), abundantes conejos (Oryctolagus cuniculus) y 2 collalbas rubias (Oenanthe hispanica) muy confiadas, posadas sobre la valla de la obra del aeropuerto. También se pudo observar algún colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), cernícalo común (Falco tinnunculus) y un alcotán (Falco subbuteo). La lluvia de forma intermitente nos visita, por decirlo de forma amable.


En el momento que estábamos recorriendo la pista que atraviesa el paraje, recibimos una llamada de nuestro estimado Rafa Muñoz que hacia de enlace (donde quiera que estuviese) con 2 compañeros más, que llegaron tarde a la cita y andaban perdidos por Vilanova. Una vez que hablamos con ellos y les dimos indicaciones de donde nos encontramos, se pudieron incorporar al grupo, curiosamente guiados por un cazador fuera de servicio que por allí circulaba. Por cierto, en la siguiente parada que hicimos ya no estaban con nosotros.


Como aquello no se arreglaba en cuanto a la lluvia y por tanto, hacia un poco difícil el avistamiento de los cenizos nos dirigimos hacia Bel, observando por casi todas las poblaciones que atravesamos bandas de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), posiblemente visitando vertederos y granjas de cerdos. También pudimos oír abejarucos (Merops apiaster) en Canet lo Roig donde hicimos otra parada logística y para que dejase de llover, que es lo que ocurría cada vez que no observábamos aves.


Pasada la población de Bel paramos a comer, nuevamente bajo la lluvia. La niebla nos impedía la visibilidad del paisaje que nos rodeaba y lo que Pascual nos indicó como un cortado con una gran concentración de buitres (Gyps fulvus). Reanudamos el camino dirección Vallibona y medio kilómetro antes del pueblo vimos los primeros buitres (Gyps fulvus), coincidiendo con el cese de la lluvia. Al cuarto de hora vimos un alimoche (Neophron percnopterus) en vuelo, un halcón (Falco peregrinus) y al menos un águila calzada (Aquila pennata).


Ermita de Sto. Domingo, Vallibona, mayo de 2008.


Como despejó algo el tiempo decidimos dirigimos a Bel, con una parada intermedia en la ermita de Sto. Domingo, y parar donde anteriormente no vimos nada por culpa de la niebla. Pero la parada en la ermita nos deparo una grata sorpresa, además el edificio anexo a la ermita, os informo, ha sido recientemente restaurado como casa rural con 14 habitaciones por la empresa Agrotur concesionaria de cotos de caza en Beceite y se publicita en internet para atraer cazadores "de fama", así que los pajareros deberíamos ocupar también aquel lugar por las posibilidades que hay para disfrutar de la naturaleza.


Montamos el tinglado óptico y vimos varios buitres (Gyps fulvus), pero el espectáculo fue que al bajar la niebla aparecían entre esta grupos de abejeros (Pernis apivorus) que se sorprendían de nuestra presencia allí, evitándonos a derecha y a izquierda en un numero de mas de 50.


Como quedaba bastante camino hasta Morella y empeoró nuevamente el tiempo reanudamos la marcha, llegando alrededor de las 20 horas. Antes de cenar vimos al lado de la Iglesia un grupo de al menos 10 chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) que tienen el dormidero en un edificio cercano.


Tras cenar dimos una vuelta por la población y en la Porta Nord de la muralla vimos sobre el castillo ya de noche lo que parecía una lechuza (Tyto alba), ya que siendo las 12`45 h. aun "no teníamos bastante, ni estabamos cansados". De vuelta al hotel vimos algo muy curioso (al menos para 8 ojos que se dieron cuenta), lo que parecía ser dos gaviotas volando hacia el norte.


11.05.08


Nos levantamos y tras desayunar nos pusimos en marcha dirección Sorita,durante el trayecto vimos un ratonero (Buteo buteo) y un milano negro (Milvus migrans). Sobre las 10 y pico hicimos una parada en el río Bergantes en un azud donde habitualmente se encuentran excrementos de nutria (Lutra lutra) pero que la subida del caudal hacia difícil su búsqueda. Bueno, durante un momento, ¡no llovía!.


Saliendo por la pista del azud vimos parada un águila perdicera (Aquila fasciata), bajando rápidamente del coche a observarla. A los dos minutos levantó el vuelo.


La siguiente parada la hicimos a pocos kilómetros del término de Aguasvivas, ya en Aragón, en el río Bergantes cerca de la pista que va a la torre de vigilancia forestal. Allí lo más destacable fue observar un alimoche (Neophron percnopterus) en posición de incubar sobre una grieta en la pared rocosa de la montaña. También tuvimos la suerte de contemplar un halcón peregrino (Falco peregrinus) alimentando a dos pollos. Y en vuelo buitres leonados (Gyps fulvus), águila calzada (Aquila pennata) y algunos pudieron observar un águila pescadora (Pandion haliaetus) en migración. Nos dimos de narices con el nido de un pico picapinos (Dendrocopos major) al cual pudimos observar como salia del perfecto circulo en bisel que había hecho en el arbol.


De nuevo un poco de lluvia y decidimos buscar un sitio para comer, con la intención de recorrer a la tarde otro tramo del Río Bergantes. Durante la comida pudimos ver un milano negro (Milvus migrans) planeando obre la población de Aguasvivas.


Partimos hacia el rio y tras caminar por la senda que recorre paralela al cauce, donde pudimos seguir viendo buitres leonados (Gyps fulvus), abejeros (Pernis apivorus), cernícalos (Falco tinnunculus), así como escuchar varios paseriformes.


Cabra montés (Capra pyrenaica), río Bergantes, mayo 2008.


Pero lo mejor fue la observación de dos cabras montés (Capra pyrenaica), y poder contemplar durante un buen rato un jovén de águila real (Aquila chrysaetos) que primero dio varios pases volando y finalmente se poso en la cresta de una pared rocosa a secar sus alas. Pudimos ver perfectamente incluso sus potentes garras.


Clara G. Ripollés redactó después la lista total de especies observadas y resulta que observamos un total de 72 especies.


Crónica de Arturo Cabos y Juan A. G. Pertegaz.

Fotos de Clara G. Ripollés, Toñi Gómez y Daniel Domingo, FONS FOTOGRÀFIC SVO.


UN BROCHE FINAL,

CERNÍCALOS PATIRROJOS

ENTRE SANT MATEU Y SALSADELLA


Cernícalos patirrojos (Falco vespertinus), San Mateu, Castelló, mayo 2008.


Después de un fin de semana pasado por agua y de excursión con la gente de la SVO para observar rapaces por Castellón a la que al final se apuntaron 18 valientes (de casi 30 que venían en principio), la guinda fue la observación de 6 ex. de cernícalo patirrojo (Falco vespertinus) en el tramo de carretera que va de Sant Mateu a Salsadella.


La secuencia de la observación fue tal que así: bajábamos de Morella por la carretera de Sant Mateu cuando pasada esta última población dirección Salsadella vemos 6 bichos del tamaño de un cernícalo posados en el mismo vano del cable del teléfono que queda a la izquierda de la carretera, pegado a ella. Circulábamos a 90-100km/h y claro está, imposible identificar nada a esta velocidad. El caso es que de pronto se enciende la duda/mosqueo de qué demonios hacían 6 cernícalos posados juntos en el hilo.


Íbamos dos coches con 9 personas que quedábamos. Eran las 20:00-20:30 (no me acuerdo exactamente bien). El caso es que pasamos de largo pero la duda iba a más. A todo esto surge la posibilidad de que fueran los patirrojos que se estaban viendo tanto por la Península. Total, llegamos a Salsadella y cambio de sentido. El teléfono a todo esto suena porque los del coche de atrás habían pensado justo lo mismo. Volvemos, y montando un atasco (y por que no decirlo alguna situación peligrosa para el tráfico) nos paramos en el escaso arcén de la carretera y ahí estaban. Quedaban dos machos y dos hembras en el mismo tendido. Los bichos se mostraron confiados y avanzamos unos metros hasta encontrar un camino que entra a una granja a la derecha. Nos metemos todos en el camino, paramos y con la notable excitación del personal (me incluyo) porque nadie habíamos visto a esta especie antes, montamos todos los telescopios y algunos empiezan a hacer fotos. Efectivamente, 2 individuos se alejan mientras cazan por el campo de cereal y se quedan los 4 restantes en el poste. Se tiran a cazar cerniéndose repetidamente en varias ocasiones. Consultamos la guía (la Forsman en este caso) y llegamos a la conclusión de que eran 2 hembras jóvenes y dos machos que también podrían ser jóvenes (aunque en el macho parece más dificil saber la edad con exactitud).


Un par de compañeros se ponen en el arcén de la carretera a intentarlos fotografiar con cámara reflex digital con el 300mm y en esto que llega la Guardia Civil y para. Va hacia ellos y cuando pensábamos que les iba a salir cada cernícalo por 90€ por no llevar chaleco va y el agente del SEPRONA se enrolla al ver que la gente que estaba por la carretera iba vestida en plan camuflaje y, claro está, un chaleco reflectante no era precisamente la ropa más adecuada para hacer fotos. Los tíos le explicaron al guardia lo raro de esta observación y el tío se echó a reir y se fue de buen rollo.


Total, que disfrutamos un rato largo hasta que la lluvia nos hizo volver a meternos en el coche y continuar marcha hasta València. Lástima que el resto de gente de la excursión no pudiera verlos porque hubiera estado genial. A todo esto, el tráfico era intenso y los bichos se mostraban impasibles.


Crónica de Pascual López

Foto de Alex Alamán, FONS FOTOGRÀFIC SVO.