Aves invernales en Bulgaria y Grecia

 

Pelícano crestado


Mi amigo Gerardo y yo nos animamos aceptar la oferta de Otus WildLife Tours para descubrir las aves del sur de Bulgaria y del lago Kerkini, Grecia.


Gerardo

16 de febrero

El lunes a primera hora cogimos un vuelo de València a Berlín-Brandeburgo Willy Brandt. Allí tuvimos que esperar unas horas esperando el siguiente enlace, lo que nos permitió comprobar lo duro del invierno en el norte de Alemania, nevó, teníamos -4° y una sensación térmica de -13°C. Desde dentro de la terminal pudimos observar en las pistas, una corneja cenicienta (Corvus cornix), paloma bravía doméstica (Columba livia domestica) e incluso un zorro (Vulpes vulpes). Por la tarde cogimos un avión hasta Varna (Варна), en la costa del mar Negro. Allí nos esperaba nuestra ornitóloga y traductora local, Marina, cogimos una cómoda y espaciosa furgoneta Volkswagen, que nos acercó a nuestro alojamiento, en Provadia (Провадия).

 

Carbonero lúgubre

17 de febrero

El martes madrugamos para dirigirnos a un hide fotográfico, cerca de Manastir (Манастир). Enseguida empezó la acción de los paseriformes acompañados por un simpático ratón de campo occidental de dientes anchos (Apodemus epimelas). La primera alegría la proporcionó la presencia de un carbonero lúgubre (Poecile lugubris), una de las especialidades del sureste de Europa. 


Carbonero común

Le acompañaba un desfile de carbonero común (Parus major), especie que sospecho es la más abundante de esta zona en invierno. 


Carbonero palustre

También entro el carbonero palustre (Poecile palustris) entre otras especies más comunes. Uno de nuestros objetivos era observar las diferentes especies de pájaros carpinteros, muchas de las cuales son escasas o no están presentes en la península. 


Pico picapinos


No tardó en aparecer el pico picapinos (Dendrocopos major) i del espectacular pico mediano (Dendrocoptes medius).


Pico mediano

Después de comer y celebrar las observaciones con una buena cerveza, fuimos a otro hide cercano a Kyumbetite (Кюмбетите)


Pico Sirio

Allí la alegría nos la proporcionó la presencia del pico Sirio (Dendrocopos syriacus) que debía evitar las acometidas del picapinos, bastante más agresivo. 

Picogordo común

Otra especie que completó la sesión fueron el picogordo común (Coccothraustes coccothraustes). Esa noche cayó una copiosa nevada, cosa sorprendente porque estábamos a solo 40 m de altitud y a menos de 50 km del mar.


Pinzón real
 

18 de febrero

Esa mañana fuimos hasta otro hide, a Konyovets (Коньовец). La fuerte tormenta estuvo a punto de imposibilitar el tráfico rodado, pero con paciencia y gracias a la habilidad de Arnau, pudimos llegar sin problemas y disfrutamos de una sesión fotográfica adornada por los copos de nieva, que no paró de caer en toda la mañana. 

Gorrión molinero

Por destacar algunas especies que acudieron a los comederos, citar la presencia de escribano cerillo (Emberiza citrinella), gorrión molinero (Passer montanus) o el pinzón real (Fringilla montifringilla).


Arrendajo euroasiático

Antes de comer, un breve paseo por Provadia me permitió observar zorzal común (Turdus philomelos) y pinzón vulgar (Fringilla coelebs)


Herrerillo común

Después de comer en el hotel de Provadia y calentarnos con un buen café y un chupito de vodka, volvimos al hide de Kyumbetite. Allí fotografiamos arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius) y herrerillo común (Cyanistes caeruleus), entre otras especies.

 

Bosque de Ovech

19 de febrero

Al día siguiente salió un sol brillante que apenas podía derretir la abundante nevada. Antes del desayuno dimos un paseo por una ladera cubierta por un robledal, en la pista que lleva a la fortaleza Ovech. Esto nos permitió observar dos ejemplares de pico menor (Dryobates minor) y mito común (Aegithalos caudatus).


Krasno Selo

Luego del desayuno partimos hacia nuestro siguiente alojamiento, en las afueras de Sofía, la capital de Bulgaria. De camino hicimos una parada en una zona de pastizales elevada, al sur de Krasno Selo (Красно Село). Allí buscamos sin suerte una pareja de águila imperial oriental, en cambio pudimos ver dos ejemplares y comparar los plumajes del busardo moro oriental (Buteo rufinus) y un busardo ratonero (Buteo buteo).

 

Cascanueces

20 de febrero

El viernes madrugamos para llegar con las primeras luces a la estación de esquí de Lift Vitosha Tulip-Middle Station. Está situada en la ladera norte del pico Golyam Rezen Peak (2277 m.). La altura el espesor de la nieve superaba holgadamente los 2 metros y nada más bajar del coche nos saludó un zorzal real (Turdus pilaris). 


Cascanueces

Caminando torpemente por la nieve helada nos alejamos unos pocos metros de la carretera y detrás de unos abetos, nuestros guías depositaron unos frutos secos. No tardó ni diez minutos en aparecer nuestro objetivo, el cascanueces (Nucifraga caryocatactes). Se posó en lo alto de un árbol y enseguida se dejó caer a pocos metros de nosotros para recoger sus regalos. Sin duda, ese fue uno de los momentos especiales del viaje.


Lago Kerkini

Después de un copioso desayuno emprendimos viaje a la frontera con Grecia. A Medio día llegamos al lago Kerkini, una especie de Gallocanta Griego, bastante menos estepario, donde se puede disfrutar de una impresionante biodiversidad. Tiene una superficie inundable que oscila entre un mínimo de 55 km² y un máximo de 85. Su profundidad máxima es de 10 m. Nos hospedamos en un alojamiento rural en la localidad de Lithotopos (Λιθότοπος). Después de comer hicimos nuestra primera toma de contacto con las especies de esta zona.


Colonia de cría de cormorán grande en Kerkini

El principal atractivo natural de esta área son los pelícanos ceñudos (Pelecanus crispus), un ave singularmente atractiva, pero un ornitólogo debe ampliar el foco para entender cómo funciona un ecosistema y eso permite disfrutar de otra especies menos llamativas, como es el caso del cormorán pigmeo (Microcarbo pygmaeus), una especie que no podemos observar en casa. 


Cormorán pigmeo

A primera vista destaca la abundancia de otras especies mucho más familiares como como son el somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el cormorán grande (Phalacrocorax carbo) o la gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus).


Pelícano ceñudo

El pelícano ceñudo es una de las aves voladoras más pesadas, los adultos alcanzan los 15 kg de peso. Estas aves singulares tienen una envergadura de entre 2,7 y 3,2 metros. 


Pelícano ceñudo con un pez en la bolsa gular

Viste un plumaje básicamente blanco que contrasta con la parte inferior del pico y de la bolsa que son de un de un rojo muy vivo. Su cabeza es una locura estética, rematada con un singular plumaje encrespado que permite individualizar cada ejemplar, gracias al exclusivo peinado de cada individuo.


Pelicanos ceñudos y gaviota patiamarilla intentado atrapar un pez lanzado por el barquero

Se alimentan consumiendo una media de 1,2 kg de pescado, dieta que puede complementar con otros animales acuáticos. Realizan pesca cooperativa arrinconando los bancos de peces en zonas poco profundas, pero eso implica destreza i les obliga a realizar un elevado gasto energético. 


Pelícano ceñudo amerizando

Primero aprendieron que las barcas de los pescadores les suministraban descartes, pero cuando se generalizaron las visitas de observadores de aves, el pescado con que los atraían les facilito el acceso a mucho más cantidad de alimento, perdieron el miedo y se acostumbraron a seguir las embarcaciones.


Detalle de pelícano ceñudo

La acción humana ha evitado la extinción de estas aves que antes migraban y ahora se quedan todo el año. Desde entonces los pelícanos han perdido el miedo al hombre. Esto hace las delicias de ornitólogos y fotógrafos que pueden obtener tomas cercanas y con ópticas cortas.


Detalle del "peinado" de pelícano ceñudo marcado con ventana alar


Pelícano ceñudo

Esta especie se empareja de por vida y cría en colonias. En Kerkini, no criaban pero a partir del 2002, construyeron grandes plataformas de madera para que ubicaran sus nidos a salvo de los cambios de nivel de las aguas i que impedían el acceso de predadores terrestres a sus puestas. 


Detalle del plumaje de pelícano ceñudo

Pelícano ceñudo

Esto ha permitido un aumento de las tasas de éxito y el número de reproductores. En 2018 se alcanzó la cifra de 250 parejas, mientras que su población mundial se estima ronda entre los 10.000 y los 14.000 ejemplares.


Detalle del diente del pico de un pelícano ceñudo

Detalle del tarso de un pelícano ceñudo


Detalle del pie de pelícano ceñudo


21 de febrero

Antes del amanecer nos dirigimos a un embarcadero en el noreste del lago, cercano a la localidad de Kerkini (Κερκίνη). Se trata de una llanura inundable que mediante una presa rodeada de taludes, construida en 1932 ha creado una laguna para regular las aguas del río Strymonas, y evitar inundaciones y tiene una superficie de unos quince kilómetros de largo y nueve de ancho.


Pelícano común

A la entrada del embarcadero, esperaba su desayuno un grupo de 15 pelícanos ceñudos, al que se sumaron dos pelícanos comunes (Pelecanus onocrotalus). Vivimos unas horas muy intensas, en las que las cámaras echaban humo.


Pelícano común

Después de un estupendo desayuno, volvimos al coche para recorrer la orilla este del lago. Esto nos permitió multiplicar las especies que escogen esta llanura próxima a la cordillera granítica de los Balcanes (Belasitsa), que separa Macedonia del Norte (Belasica) y Bulgaria (Belasitsa), al norte, de la Macedonia griega (Belles), al sur. Su altura máxima es el pico Radomir (2029 m).


Colonia de cría de garza real

Bando de ánsar careto chico

Por destacar algunas, señalar la presencia de bandos de grulla común (Grus grus), de ánsar careto chico (Anser erythropus) y de ánsar común (Anser anser), que en esos momentos aprovechaban las térmicas para ganar altura y poder atravesar la cordillera.


Somormujo lavanco

Las aguas someras al norte del lago, hervían con los grupos de anátidas, como el silbón europeo (Mareca penelope), ánade rabudo norteño (Anas acuta), ánade azulón (Anas platyrhynchos), ánade friso (Mareca strepera), cerceta común (Anas crecca), porrón europeo (Aythya ferina), porrón moñudo (Aythya fuligula) y focha común (Fulica atra). Pero había espacio para especies menos frecuentes como una hembra de serreta chica (Mergus albellus).


Pito cano

En los campos encharcados alrededor del lago abundaba la garceta grande (Ardea alba), cigüeña negra (Ciconia nigra) y grupos de tarro blanco (Tadorna tadorna). Algunos bosquetes de chopos estaban a reventar de nidos de garza real (Ardea cinerea) que arreglaban nidos e incubaban.


Pito euroasiático


En las franjas de bosque de ribera encontramos pito cano (Picus canus), pito euroasiático (Picus viridis), pico menor (Dryobates minor), pico picapinos (Dendrocopos major) y pico Sirio (Dendrocopos syriacus).


Águila moteada


Patrullando esa zona o escondidos al acecho vimos águila moteada (Clanga clanga), aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), azor común (Accipiter gentilis) o busardo ratonero. Por la tarde repetimos otra salida en barca para fotografiar pelícanos.

 

Juvenil de azor

22 de febrero

Esa mañana repetimos ruta en barca para seguir alucinando con los pelícanos hasta la hora del desayuno. Más tarde nos desplazamos a una cantera cercana para ampliar el espectro de especies con el picogordo o el roquero solitario (Monticola solitarius)En otro recorrido por la orilla esta encontramos martín pescador (Alcedo atthis), aguilucho pálido Circus cyaneus), gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis) o mochuelo europeo (Athene noctua). Otra curiosidad fue el observar las granjas que crían en extensivo unos 2000 búfalos de agua domésticos (Bubalus bubalis), que se alimentan en los alrededores del lago.


Rebaño de búfalos de agua


Pelícano ceñudo

Repasando las 3000 fotografías, encontré las siguientes anillas de pelícanos ceñudos: (bandera G54); (bandera G25); (bandera G77, R962-R961); R259; R266; A53-A54; R305-R306, R285-R286, R295 y N383.


Chacal europeo entre bandos de silbones

 

23 de febrero

El viaje llegaba a su fin, esa mañana tuvimos tiempo para hacer un recorrido por la orilla este, lo que nos permitió observar como chacal europeo (Canis aureus moreoticus) recorría las orillas donde pastaban grandes bandos de anátidas, buscando algo para almorzar. Dar la gracias a Aina i Arnau, de Otus WildLife Tours, por la perfecta organización del viaje y por la flexibilidad para afrontar los problemas meteorológicos. Y hacerlas extensivas a nuestra guía local Marina y a los compañeros Montse y Juan Antonio. Sin lugar a dudas, es un viaje muy recomendable para cualquier naturalista.


Pelícanos ceñudos

Texto y fotos de Rafa Muñoz 

 

Pelícanos ceñudos