Turismo y aves en Jordania

 

Camachuelos del Sinaí

Introducción

Todo aficionado a la ornitología ansía poder observar especies nuevas, y cualquier viaje al extranjero permite aumentar la lista personal. Hay excelentes viajes dedicados exclusivamente a la observación de aves, pero un pajarero también debe contar con los intereses de su familia y hacer viajes eminentemente turísticos. Aunque él siempre intentará identificar, y si es posible, fotografiar las especies que pueda encontrar. Este fue mi caso en el fin de año de 2025, mi pareja y yo decidimos hacer un viaje turístico a Jordania y elegimos la oferta de la agencia Tarannà, que subcontrató con la agencia jordana Oriental Trail (+9627 9304 3335). Formamos un grupo de nueve compañeros, de distintos orígenes ibéricos y contamos con la ayuda de un guía y un conductor locales, para recorrer el país gobernado por la dinastía hachemita.

 

El Mar Muerto

Historia

Jordania es un país, en cierto modo artificial, creado de la nada, ubicado en medio de un desierto y en un lugar carente de recursos. Destaca su escasez de agua, que los países vecinos compensan con la abundancia de hidrocarburos. Su historia pretérita está estrechamente ligada a varios episodios del antiguo testamento, fue patria de los amorritas de Canaán, unas tribus nómadas que habitaron estas tierras en el 2000 a. C. Les siguieron los edomitas que habitaron las montañas del valle de Arabá, en medio del desierto, alrededor del 1215 a. C. Los sustituyeron los nabateos (siglo VI a. C.), ambos pueblos se dedicaron a dar soporte al comercio de las rutas de caravanas.


Gerasa

Luego los sometieron los griegos y después los romanos, que llamaron a este país la Arabia Pétrea. Una vez se apagó Roma, los bizantinos de Constantinopla mantuvieron el control hasta el siglo VII y después llegó la marea musulmana, de la mano del califa Umar ibn al-Jattab.

Castillo cruzado de Shobak, siglo XII 


A partir del año 1100, estas tierras sufrieron las acometidas de las diferentes cruzadas que sembraron el territorio de castillos. En esta época se empezó a llamar esta zona como Transjordania (lo que hay más allá del río Jordán). Cambió de manos varias veces entre musulmanes y cristianos, hasta que en 1189 Saladino, la ocupó instaurando la dinastía ayubí. A estos les siguieron los mamelucos, hasta que en 1517 la región sufrió la ocupación por parte de los otomanos.


Grabado alegórico a Lawrence de Arabia, Wadi Rum


Ya en el siglo XX, los británicos y franceses impulsaron la rebelión árabe para expulsar a los turcos. En esta época destacó la figura mitificada de Lawrence de Arabia, un intelectual arabista y enamorado de la cultura árabe, pero que siempre se mantuvo fiel a los intereses de la corona británica. Una vez lograron expulsar a los turcos, se dividieron arbitrariamente Oriente Medio con los franceses. Jordania quedó en la órbita británica, y para gobernarla instauraron la dinastía hachemita, entronizando al príncipe Abdalá I. El país obtuvo la independencia en 1946, y dos años después se creó el estado de Israel, lo que desencadenó las interminables guerras árabe-israelís, que duran hasta nuestros días.

 

Ferrocarril otomano en el Wadi Rum

Economía

Jordania depende económicamente de las pocas tierras fértiles que tienen en el valle del Jordán, río que hace de frontera con Israel. Además tienen grandes explotaciones mineras de fosfatos en la meseta desértica y sales que extraen del Mar Muerto. El país cuenta con un importante soporte económico por parte de Arabia Saudí, del resto de monarquías árabes y en su día de Iraq. Estas potencias mucho más ricas consideran el papel de Jordania como secante que les protege del expansionismo sionista. El turismo se ha convertido en otra importante fuente de ingresos, cosa que se nota por el cuidado y hospitalidad con el que tratan a los visitantes.

 


Sociedad

Cuenta con una población de 11,5 millones de habitantes, y cerca de la mitad viven el área metropolitana de Ammán. La mayoría es de etnia árabe y les siguen los palestinos, ambos practican la religión musulmana sunita. El país cuenta con un elevado nivel sanitario y educativo, que le ha permitido desterrar el analfabetismo, muestra de ello es que buena parte de su población además del árabe, habla con fluidez el inglés. El pueblo jordano sabe acoger vecinos muchos de vecinos desheredados, como los palestinos o los sirios de la diáspora. Sus dirigentes cultivan la moderación y la razón, en medio de un mundo plagado de extremos excluyentes. Por hacer una crítica, extensiva al resto del planeta, deben intentar controlar los residuos plásticos que están presentes hasta en los rincones más alejados del desierto.

 

Ganadería trashumante en la meseta jordana

Geografía

El país, es en gran parte es una gran meseta desértica, situada entre los 700 y los 1.200 metros de altitud. Al oeste desciende hasta el valle del Jordán y el Mar Muerto. El oriente y el sur jordanos son básicamente un desierto que continua en el occidente iraquí y con el norte de Arabia Saudí. Al sur tienen el único acceso al mar, en Aqaba.

 

El viaje, los lugares turísticos y la naturaleza

28 de diciembre

El 28 de diciembre salimos de Barcelona con un vuelo directo de Royal Jordanian, llegamos a las 22,15 horas, con el tiempo justo para hacer los trámites del visado y dirigirnos a Ammán, donde nos alojamos en el hotel Rotana Tower, un impresionante rascacielos situado en una de las colinas que forman la capital jordana.

 

Mapa de Madaba

29 de diciembre

Amaneció una fría mañana lluviosa, castigada por un viento gélido. Después del desayuno nos dirigimos a la ciudad de Madaba. No tardamos en llegar a la iglesia greco-ortodoxa de San Jorge, que destaca por tener un mosaico tapizando el suelo frente al altar, con el mapa de Tierra Santa, el llamado mapa de Madaba.


Israel vista desde el Monte Nebo


Muy cerca se encontraba el Monte Nebo (817 msnm), se trata de un lugar bíblico donde según la tradición, en el 1100 a. C. Yahvé negó la entrada a la tierra prometida (Cisjordania) al profeta Moisés. Porque después de huir de Egipto y vagar cuarenta años por los desiertos, tanto el pueblo judío como él mismo, se impacientaban por no poder llegar, y comenzaron a dudar de su Dios. Como castigo, su divinidad vengativa, ordenó al libertador de los judíos, subir al monte para que viera la tierra prometida, pero le condenó a morir antes de poder entrar en ella.


Baptisterio Diakonikon


El lugar tiene como atractivo las vistas sobre el Mar Muerto y unos mosaicos bizantinos muy interesantes, encontrados entre los restos de un monasterio y una basílica ortodoxa que destruyó un terremoto en el siglo IV. De todos destaca el conocido como mosaico del Baptisterio Diakonikon. En él se representan escenas de caza y de pastoreo, hay representada una variada fauna africana, con leones, tigres, osos jabalís, cebras, avestruces, jirafas o camellos, que bien seguro poblaron estas tierras en tiempos pretéritos.

Esperaba poder ver alguna ave en lo alto del cerro, pero el mal tiempo solo me permitió encontrar un numeroso grupo de mirlos (Turdus merula), que viven refugiados entre los raquíticos árboles que deben soportar el extremo calor, el frío y el viento que azotan esa cumbre.

Seguimos viaje al sur, por la autovía del desierto jordano, la 35, y llegamos al Castillo de Shobak o Shawbak (Siglo XII), construido por los cruzados para controlar la frontera sur del reino de Jerusalén y les permitía controlar las caravanas que venían de arabia. Desde aquí se pueden ver las montañas que descienden al Wadi Araba o Aravá, el valle desértico que une el Mar Muerto con el mar Rojo, pero la persistente lluvia y el fuerte viento solo nos permitieron bajar del autobús para hacer unas fotos.


Tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis)


Seguimos dirección sur por la Desert Higway, hicimos una parada en un bar de carretera para comer, el Caravan Serai, en سد السلطاني (Presa Sultani), donde pude observar varios ejemplares de tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis).


Pequeña Petra


Al atardecer llegamos a la Pequeña Petra (Al-Baydha), que fue el límite norte de los dominios nabateos, situado a 14 km de Petra. A partir del siglo IV a. C. estas tribus demostraron gran pericia como canteros, construyeron sus ciudades tallando la piedra arenisca del fondo de los estrechos cañones rocosos de las montañas Shara. Con pericia moldearon la roca haciendo grandes templos, sus propias viviendas y sus tumbas. 


Petra


Se dedicaban a dar soporte y seguridad al comercio de las caravanas. Gracias a estar ocultos y alejados de los principales centros de poder regional, como eran Damasco, Judea, el Líbano y Egipto, durante muchos años eludieron a Roma, pero tras la acometida de las legiones de Trajano, en el siglo I d. C. una vez comprendieron que no podrían resistirlos militarmente, abandonaran sus ciudades y se perdieron en la historia. Finalizamos la jornada en el hotel Petra Pillars Luxury Hotel.

 

Estornino de Tristram (Onychognathus tristramii)

30 de diciembre

El día amaneció soleado y frío, tras el desayuno nos dirigimos a Petra. Justo en la zona de taquillas me llevé la alegría de observar el primer grupo de estornino de Tristram (Onychognathus tristramii). 


El Tesoro de Petra


Sin duda, Petra es un lugar espectacular, de hecho está considerado como una de las maravillas del mundo. El único problema es la masificación turística, pero en diciembre su número no llega a ser agobiante.


Petra

Petra fue la capital de los nabateos, que eligieron establecerse en esta recóndita zona montañosa del desierto, aprovechando la protección de unos cañones y valles angostos en las montañas de Arabá, que además tenían agua, algo muy valioso en medio del desierto.


Petra, Ad-Deir, el Monasterio


Justo antes de entrar en el desfiladero de El Siq, descubrí un Roquero solitario (Monticola solitarius). En este punto se accede a umbrío y estrecho cañón que precede al Tesoro de Petra (Al-Jazneh), el archiconocido edificio tallado en la roca en tiempos de Aretas III, de claras influencias helenísticas, que popularizó la primera entrega de Indiana Jones.


Cuervo desertícola (Corvus ruficollis)


Seguimos toda la jornada descubriendo este espectacular mundo perdido, donde además observé una pareja de cuervo colicorto (Corvus rhipidurus), collalba culirroja (Oenanthe moesta), cogujada común (Galerida cristata), avión Isabel arábico (Ptyonoprogne obsoleta arabica) y collalba núbica (Oenanthe lugens). Esa noche repetimos alojamiento en el hotel Petra Pillars.

 

Wadi Rum

31 de diciembre

Gorrión pálido (Carpospiza brachydactyla)


Tras el desayuno nos dirigimos al Wadi Rum. Antes de llegar hicimos una parada en el Desert Castle Bazaar, en Dabet Hanut. En los jardines del restaurante encontré un grupo de seis ejemplares de los “narigudos” cuervos desertícolas (Corvus ruficollis), tórtola senegalesa y 4 ejemplares de gorrión pálido (Carpospiza brachydactyla).


Wadi Rum


El Wadi Rum (Valle de la Luna) es un desierto situado a 1.600 de altitud. Es un lugar impresionante que intercala llanuras arenosas y grandes dunas con unas fotogénicas peñas de areniscas rojizas y moles graníticas, allí viven beduinos de la tribu zalabia. Esta zona se hizo mundialmente famosa gracias a ser el escondrijo que utilizó Lawrence de Arabia, durante la rebelión árabe contra los otomanos. Después, se ha convertido en decorado para la película sobre este personaje que dirigió David Lean, en 1962, a la que siguieron muchas otras, como Dune o la Guerra de las Galaxias.


Atardecer en el Wadi Rum

En la entrada al desierto del Wadi Rum, en el centro de visitantes, se dejó fotografiar un grupo de estorninos de tristram. Allí nos subimos en unos todoterrenos para hacer una ruta por el desierto. La primera parada la hicimos en las inscripciones de Alameleh, de una antigüedad estimada de 2000 años, que estaban junto a una pequeña laguna.


Camachuelo del Sinaí (Carpodacus synoicus)


Estando allí, un movimiento entre las paredes rocosas me permitió descubrir un espectacular macho de camachuelo del Sinaí (Carpodacus synoicus), el ave nacional de Jordania. El coloreado macho no se dejó fotografiar, pero después pude captar alguna hembra o inmaduro.


Collalba negra de Brehm (Oenanthe leucopyga)


Además observé varios ejemplares de terrera sahariana (Ammomanes deserti) y una collalba yebélica (Oenanthe leucopyga). 


Terrera sahariana (Ammomanes deserti)


Zeina Luxury Desert Lodge


Después del espectacular recorrido por desierto, nos dirigimos a nuestro alojamiento, una instalación del tipo “glamping”, el Zeina Luxury Desert Lodge. Consta de unas “jaimas” más o menos lujosas, forman un campamento que permite pasar noche con todas las comodidades, sin necesidad de llenar el desierto de construcciones de ladrillo y cemento, el problema es que hay muchas instalaciones de este tipo, debido a la sugerente oferta turística que significa dormir en el desierto y disfrutar de su belleza. 


Wadi Rum, amanecer del 1 de enero de 2026


Por la tarde hicimos otro recorrido en 4x4 por la zona norte del desierto, que me permitió volver a encontrar camachuelo del Sinaí y cuervo desertícola. El fin de año tuvimos una cena especial, rematada con unos pequeños fuegos artificiales, lástima que tuviéramos luna llena y que hubiera mucha luz que producían los distintos alojamientos y que no nos permitió disfrutar de un prístino cielo estrellado.

 

Ammán

1 de enero

Ciudadela de Ammán


Ese día teníamos que deshacer camino para volver a Ammán. Llegamos a medio día y visitamos la Ciudadela de la capital, donde añadí a mi listado de aves la cogujada común (Galerida cristata) y la corneja cenicienta (Corvus cornix). Finalizamos la jornada con un recorrido por el teatro romano.

 

Miná común (Acridotheres tristis)

2 de enero

Esa mañana nos dirigimos a Jerash, la antigua Gerasa, que junto a Filadelfia (Ammán), Damasco, Canatá, Capitolias, Escitópolis, Gádara, Hippos, Pela y Ráfana fueron las ciudades greco-romanas de la Decápolis, en las provincias de Galilea y Judea.


Gerasa


A pesar de la destrucción causada por terremotos, está bien conservada, por lo que no debe perdérsela ningún visitante. En el aspecto ornitológico me permitió observar especies como el miná común (Acridotheres tristis), el gorrión común de la subespecie biblicus (Passer domesticus domesticus) o especies más comunes como la abubilla (Upupa epops) o la alondra totovía (Lullula arborea).


Zoco de Ammán


Completamos la jornada con la visita al castillo de Ajloun (1185), que fue la única fortaleza construida por los musulmanes en la época de las cruzadas. Allí oí un pájaro carpintero que probablemente sería un pico sirio (Dendrocopos syriacus), pero no logré verlo para poder confirmarlo, por lo que seguirá estando en el cajón de las especies pendientes. 


Zoco de Ammán


Después de comer regresamos a Ammán y aprovechamos la tarde libre para conocer el zoco, que como todos los mercados orientales es todo un espectáculo. 


Mezquita Al-Hussein, Ammán


En mi opinión, lo mejor de la jornada vino por sorpresa, esa tarde permitían a los no creyentes visitar la Mezquita Al-Hussein. El guía que contratamos, además de piadoso, demostró ser listo y desvergonzado como el hambre, ya que era capaz de tratar como colegas a la policía o de obtener permiso del imán para entrometernos en medio de los fieles durante la plegaria vespertina, incluso nos permitieron hacer fotos del maestro coránico enseñando la dicción de párrafos de su libro sagrado, a un grupo de fieles.


Escuela coránica, Mezquita Al-Hussein.


El único requisito que nos exigieron para poder entrar fue descalzáramos y que una compañera del grupo se pusiera una falda larga para ocultar un pantalón ajustado. Fue toda un experiencia muy interesante e intentamos fuera respetuosa y no invasiva. En todo momento fuimos tratados con respeto, cuando no con simpatía por parte de los fieles y responsables de la mezquita. Este tipo de experiencias deberían propiciarse para eliminar perjuicios religiosos y racistas muy en boga en nuestro decadente occidente.

 


3 de enero

La mañana de nuestro penúltimo día en Jordania, abandonamos Ammán para dirigirnos al Mar Muerto. Poco antes de llegar al hotel, paramos en Al Rama, en un comercio llamado Palm bazar, el típico gran almacén de recuerdos turísticos, pero a precio jeque árabe.


Bulbul árabe (Pycnonotus xanthopygos)


Yo aproveché la parada para dar un paseo por los cultivos que había a su alrededor y además resultó muy productivo. En media hora pude observar un abejaruco esmeralda árabe (Merops cyanophrys), alcaudón norteño árabe (Lanius excubitor aucheri), bulbul árabe (Pycnonotus xanthopygos) y un grupo de verdecillo sirio (Serinus syriacus). 


Alcaudón norteño árabe (Lanius excubitor aucheri)

A medio día llegamos a nuestro último alojamiento, el Holiday Inn Resort Dead Sea, un complejo hotelero situado a orillas del Mar Muerto. Cuando pasé el equipaje por el arco de seguridad, me requisaron los prismáticos cosa que me enojó sobremanera, al impedirme observar las aves de la zona. Hay que aclarar que me los devolvieron al marcharnos, pero este hecho empañó mi total satisfacción del viaje a Jordania, hasta ese momento.


Abejaruco esmeralda árabe (Merops cyanophrys)

Más tarde comprendí que el problema de esa zona del río Jordán y el Mar Muerto, es que hacen frontera con Israel. La proximidad de un vecino tan peligroso, provoca un exceso asfixiante de medidas de seguridad. Hay continuos controles policiales, muchas zonas tienen el acceso restringido y hay cuarteles militares por todos lados. De hecho, en la parte jordana los pocos hoteles autorizados a orillas del Mar Muerto, parecen prisiones de lujo de las que recomiendan no salir.


Mar Muerto

El Mar Muerto es una laguna endorreica que extiende unos 80 km de largo y un ancho máximo de unos 16 km. Ocupa el fondo de la falla que provoca la separación de las placas tectónicas europea y asiática, generando el punto más bajo de la superficie terrestre, con 411 metros por debajo el nivel del mar. Su principal aporte hídrico lo recibe del río Jordán, que junto al lavado de las escasas precipitaciones, concentran grandes cantidades de potasio y magnesio, que saturan sus aguas con una concentración de sales superior a los 60 g/L, provocando una densidad de sus aguas de 1,24 kg por litro. La reducción de los aportes hídricos del río, junto a la fuerte evaporación, provocan que el nivel del agua del lago descienda, en torno al metro anual. Son unas aguas tan salinas que solo permiten la presencia de microorganismos halófilos.


Mar Muerto, orilla jordana

Inma y yo evitamos el típico baño en sus aguas para flotar torpemente y embadurnarnos con sus fangos terapéuticos. A pesar de no tener los prismáticos, dimos un paseo por la zona, lo que me permitió identificar avión Isabel arábico (Ptyonoprogne obsoleta arabica), curruca árabe (Sylvia leucomelaena) y un grupo de capuchino picoplata indio (Euodice malabarica), además de miná y cogujada común. La excursión nos sirvió para olvidarnos del enfado por los prismáticos, gracias a la hospitalidad del pueblo jordano, que aprovechaba el paseo junto a la carretera, para merendar, mientras sus hijos jugaban al aire libre. A nuestro paso, todos nos sonreían y nos invitaban a probar sus dulces y brochetas.

 

Desfiladero de Petra

4 de enero

Esa jornada solo tuvimos tiempo para desayunar y acercarnos al aeropuerto de Ammán, nuestro viaje había finalizado. Advertir a los futuros viajeros que la separación entre asientos en los aviones de Royal Jordanian es lamentable y nuestro avión solo tenía un servicio habilitado.

Bien seguro que Jordania en marzo debe ser un lugar muy interesante para disfrutar su biodiversidad, aumentada por el paso migratorio prenupcial, y sin tener el condicionante de las altas temperaturas del desierto en otros meses.


Calles de Ammán


Sólo por la belleza del desierto jordano se justifica la visita de Jordania, que además, está poblado por gente acogedoras que siempre tienen una sonrisa en el rostro. Sin la amenaza del sionismo este país sería un lugar todavía más maravilloso. 




Por último agradecer a todos los compañeros del grupo, por la armonía, la solidaridad y el respeto entre todos, que han garantizado el éxito de este viaje. Gracias a Pilar, Silvia, Deri, Isabel, Toni, Myriam, Max e Inma.

Texto y fotos de Rafa Muñoz

Un Delta d’Ebre ple d’ocells

 

Duc petit (Asio otus) a Eucaliptus, Arxiu RMiB

Vam escapar-nos tres dies al delta, farem un xicotet repàs amb les observacions més destacades. Aplegarem de bon matí el dimarts 2 de desembre a l'hemidelta sud. 


Martinet de nit al Delta, Arxiu RMiB

La primera parada la vam fer en trobar un bon grup de martinets de nit (Nycticorax nycticorax) que fugien volant sense ordre d'uns grans eucaliptus on dormien, a la carretera de Sant Carles, a Poblenou. Serien uns 30 o 40 exemplars, bona part joves de l'any. El responsable era un maleït caçador i dos gossos, va pegar un tir i, en adonar-se de la nostra presència, va fugir aviat.


Agró blau menjant anguila, Arxiu RMiB

De seguida tornarem a parar per a gaudir de la proximitat d'un agró blanc (Ardea alba). Sorprén que aquesta espècie, fa anys, era molt escassa i ara s'ha generalitzat per tots els aiguamolls mediterranis.


Territs tres-dits (Calidris alba) al Trabucador, Arxiu RMiB

Al moll i a les platges del trabucador, trobarem fusell de mar (Pluvialis squatarola), a més, territ variant (Calidris alpina) i territ tres-dits (Calidris alba). A la banda de la mar, molt poca cosa, sols destacar el pas en vol de quatre morells de mar negres (Melanitta nigra).


Flamencs al Delta, Arxiu RMiB

Des dels diversos miradors al voltant de la llacuna de la Tancada, destacaré l’abundància de flamenc (Phoenicopterus roseus) i ànec blanc (Tadorna tadorna). Ens va sorprendre la poca varietat d’ànecs que trobarem. De la resta, sols destacar la presència de dos cabussons coll-negre (Podiceps nigricollis) i l’abundància de cabrellots (Podiceps cristatus).


Agró blanc al Delta, Arxiu RMiB

Rematarem la jornada fent un recorregut per la llacuna de l’Encanyissada, de la qual destacaré la presència de diversos exemplars de Bec-pla (Platalea leucorodia). Vam fer nit als Muntells, al molt recomanable allotjament de lo Canyero.


Merita al Delta, Arxiu RMiB

L’endemà, 3 de desembre, continuarem recorrent l’hemidelta sud. De bon matí recorreguérem els camps molls del desaigüe del Riuet, on abundaven els limícoles, com les merites (Vanellus vanellus), els fusells (Pluvialiis apricaria), els redonells (Calidris pugnax) i els corriols grossos (Charadrius hiaticula).

La següent estada la vam fer al jardí de la urbanització d’Eucaliptus, on tinguérem un dels moments més espectaculars del viatge, gràcies a la troballa de cinc ducs petits (Asio otus) dormint en un dels arbres del parc. Mai en la vida els havíem vist tan bé!


Pit-blau al Delta, Arxiu RMiB

En la Tancada vam gaudir observant l’activitat de dues àguiles pescadores (Pandion haliaetus) i les passejades pels rastolls propers d’un pit-blau (Luscinia svecica).


Gavina capblanca jove, Arxiu RMiB

El 4 de desembre el dedicàrem a recórrer l’hemidelta nord. A les platges de Riumar, destacaré la troballa d’un estol de corriols camanegre (Anarhynchus alexandrinus), gavina capblanca (Chroicocephalus genei) i gavina capnegra (Ichthyaetus melanocephalus).


Cigonya negra al Delta, Arxiu RMiB 

Eixe dia el vent bufava de valent i els núvols deixaren caure alguns ruixats. Llavors no tinguérem molta sort amb les observacions, sols assenyalar la troballa d’una cigonya negra (Ciconia nigra), als voltants de Sant Jaume d'Enveja.


Delta d'Ebre, Arxiu RMiB

Sens dubte, el Delta mai decep i cada volta és més productiu per als ornitòlegs, perquè afig més observatoris per a gaudir de les aus sense molestar-les. Llàstima que continue permesa la caça, que atemoreix les aus.


Delta d'Ebre, Arxiu RMiB

Text i fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB