Extremadura: Tierra de Barros y la Serena

 

Lince ibérico en Andújar

La comarca de Tierra de Barros se extiende por el centro de la provincia de Badajoz, siendo su capital es Almendralejo. Nosotros nos centramos en conocer la zona oriental, y como base elegimos la localidad de Hornachos. En esta villa de orígenes mudéjares y moriscos, viven 3.375 habitantes, que se extienden por callejas tortuosas y estrechas que se encaraman por la ladera de la Sierra Grande de Hornachos. Los musulmanes coronaron el alto con una fortaleza que en la actualidad están reconstruyendo.

Hornachos


También aprovechamos la cercanía de la Serena, que se extiende por una llanura generada por la erosión fluvial. Esto implica que sus suelos son poco profundos y están salpicados de rocas graníticas, lo que no permite los cultivos tradicionales. La única actividad que soportan sus pastos finos y de poco porte, es servir de alimento de una buena cañada de ovejas y cabras. Esta zona ganadera, en 1734 llegó a tener 200.000 ovejas merinas, que además utilizaban la cañada real leonesa para trasladar sus rebaños en primavera, en busca de pastos frescos al norte. La ganadería extensiva ha permitido el mantenimiento de las mejores poblaciones de aves esteparias de Extremadura, y eso es precisamente, lo que nos atrajo a nosotros. Sus cabezas de partido son Castuera y Villanueva de la Serena, que se sitúan lindando con la provincia de Ciudad Real. El único cambio de usos lo produjo el desarrollo del Plan Badajoz, que en 1960 transformó en regadío las partes próximas al río Guadiana. Estas mismas llanuras de pastizales, en los duros inviernos, concentran la mayor parte de las grullas de Europa Occidental.

La Serena


Para aproximarnos con garantías de éxito a la biodiversidad de estas dos amplias comarcas, contactamos con la empresa Cata con Cati. Esta pareja se reparte el trabajo, él nos mostró los mejores lugares naturales y sus principales especies, mientras ella nos preparaba a medio día un cierre de jornada con una degustación de vinos, cavas, embutidos y quesos extremeños. Todo un lujo para unos sentidos satisfechos por la observación de la naturaleza. Por esto, recomiendo que contactéis con ellos antes de planificar un viaje a estas tierras y seguro que no os arrepentiréis.

 

Águila imperial

Hornachos, la Sierra Grande y el embalse de los Molinos

Para alojarnos elegimos Hornachos, ubicada en centro de los lugares más interesantes, que además de diversos alojamientos, cuenta con varios comercios, bares y restaurantes. Paseando por la parte alta de la localidad se puede observar collalba negra (Oenanthe leucura), roquero solitario (Monticola solitarius), buitres leonados (Gyps fulvus) y alimoche (Neophron percnopterus).


Hornachos


Esta área de La Sierra Grande de Hornachos fue declarada ZEPA y LIC en 1998, y 12.000 hectáreas son Zona de Interés Regional (ZIR). Las sierras de Pinos y la Sierra Grande recogen las aguas que acaban en el río Matachel, que regulan dos grandes embalses, rodeados de frondosas dehesas, de cultivos y bosque mediterráneo, en las que campean todas las grandes águilas peninsulares.


Culebrera europea


En el fondo del valle se encuentra el Embalse de los Molinos (Hornachos) que está rodeado de bosques, espacios de matorral repletos de conejos de los que se alimentan águilas imperiales (Aquila adalberti), culebreras (Circaetus gallicus), calzadas (Aquila pennata), milano negro (Milvus migrans) y busardo ratonero (Buteo buteo).

En el paso postnupcial alberga buenas concentraciones de cigüeña negra (Ciconia nigra) y anátidas, mientras que en la invernada se convierte en un gran dormidero de grullas (Grus grus). En la época de celo este es un buen lugar para observar el lince, más detalles en el apartado dedicado al lince ibérico (Lynx pardinus).


Pagaza piconegra

Para recorrer esta zona, sugiero hacer una ruta circular en coche, que permite observar la mayor parte de las grandes rapaces, además de buitre leonado y negro. Partiendo de Hornachos, la primera parada sería en la presa de los Molinos, donde vimos pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica), somormujo lavando (Podiceps cristatus), andarríos chico (Actitis hypoleucos) y grande (Tringa ochropus), además de chorlitejo chico (Charadrius dubius). Después recomiendo seguir hasta Hinojosa del Valle, y a partir de esta localidad, seguir por la BA-131 donde hay unas dehesas espectaculares. 


Nutria, Andújar

Es muy productivo prestar atención a los cruces con los arroyos, donde vimos nutria (Lutra lutra), abejarucos (Merpos apiaster), cigüeñas (Ciconia ciconia), golondrina daúrica (Cecropis daurica) y ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca). Antes de llegar a Llera, coger la BA-080, para regresar hasta Hornachos, donde es fácil ver águila imperial.

 

Golondrina daúrica

El lince en el valle del Matachel.

Entre el año 2000 y el 2003, en la península ibérica solo quedaban 160 linces en libertad repartidos en dos núcleos, Doñana y Andújar. Gracias al Proyecto LIFE LynxConnect, en 2014 se liberaron los primeros ocho linces criados en cautividad, en el Valle del río Matachel. Cinco años después, en el año 2019, esta zona contaba con una población de 92 ejemplares.


Life Lynx Connect


En 2024 se estimó que por entre España y Portugal, campaban 2.401 linces ibéricos, de los cuales 470 eran hembras reproductoras. En Extremadura se contabilizaron 181 ejemplares, incluidas 56 hembras reproductoras, que tuvieron 73 cachorros. Ese mismo año, entre Alange y Hornachos, se censaron 156 individuos, repartidos de la siguiente forma: 52 machos y 58 hembras, que tuvieron 42 crías. No se pudo determinar el sexo de 4 ejemplares, estos datos convertían este núcleo en el quinto más grande de la Península Ibérica.


Lince ibérico en Andújar


Con estos mimbres, no teníamos muchas esperanzas de poder observarlos, pero la realidad superó nuestras expectativas. El primer día que hicimos una espera vespertina en el observatorio de la Piedra del Búho, en la cola del embalse de los Molinos del Matachel, en la pista que se dirige a los chozos de Llera. Desde una atalaya que cubre una gran extensión de terreno, tuvimos la gran suerte de ver 4 ejemplares, 2 adultos campeando, cada uno por su lado, y una hembra acompañada de un cachorro del año anterior, que incluso nos premió con una escena de caza de un conejo. Después de una corta carrera, lo atrapó y lo cedió al cachorro, para que practicará con la presa herida. La única pega es que estaban muy lejos para intentar una foto decente con mi teleobjetivo de 400 milímetros.


Observatorio del lince en Hornachos


En los cuatro días restantes que estuvimos en Hornachos, no volvimos a ver más ejemplares, pero por mala suerte. Nos avisaron que había encontrado una hembra acompañada por cinco cachorros muy pequeños, pero cuando conseguimos llegar a su localización, se habían ocultado en el cubil y no volvieron a asomarse.

 

Vencejo real en Alange

Alange: vencejos y orquídeas

Esta zona situada al norte de Hornachos, está protegida por la figura de ZEPA, “Embalse de Alange y Sierras Centrales de Badajoz”. En el mismo paño de la presa crían más de 150 parejas de vencejo real (Tachymarptis melba), lo que permite observarlos a placer. Esto lo aprovecha la localidad para organizar todos los años un “Festival de los Vencejos”, que este año 2026 se celebrará los días 22, 23 y 24 de mayo. 


Ophrys fusca, Alange

Otro punto singular, son las laderas del castillo que corona el cerro pegado al pueblo de Alange. En primavera las umbrías se llenan con una explosión de orquídeas. En un breve paseo logramos encontrar: Orchis champagneuxii; Orchis papilionácea; Ophrys lutea; Ophrys scolopax; Ophrys fusca y Ophrys incubacea.

 

Ophrys incubacea, Alange

Ophrys lutea, Alange


Ophrys scolopax, Alange


Orchis champagneuxii, Alange



Orchis papilionácea, Alange

La Serena y las aves esteparias

Una de las jornadas recorrimos las llanuras onduladas, surcadas por profundos valles fluviales, que acogen una buena variedad y cantidad de aves esteparias. El mejor punto lo encontramos siguiendo la carretera comarcal BA-035, entre Cabeza del Buey y la presa del Zújar


Avutardas en la Serena


En ella pudimos disfrutar a placer con las exhibiciones nupciales de machos de avutarda (Otis tarda) y de dos parejas de sisones (Tetrax tetrax), en zonas como la Casa del Hatillo de la Viuda y el Cortijo de la Cabra


Gorrión moruno, Cabeza de Buey


Además abundaban las calandrias (Melanocorypha calandra), alondras (Alauda arvensis) e incluso una nutrida colonia de gorrión moruno (Passer hispaniolensis), en la única chopera que crece junto a la carretera. 


Elanio en la Serena


Otros puntos interesantes para la observación de la avifauna fueron el puente del Almorchón o las carreteras de Castuera, donde localizamos aguilucho cenizo (Circus pygargus) y elanio común (Elanus caeruleus). Finalizamos la mañana en el embalse de Zalamea, donde destacó la presencia de varios individuos de críalo (Clamator glandarius).


Críalo en la Serena
 

El cernícalo primilla

Otra de las especies destacables de estas tierras es el cernícalo primilla (Falco naumanni), donde destacan las colonias de las iglesias de Puebla de la Reina y la de Ribera del Fresno. Esta última localidad se ha convertido en una de las escasas ZEPA urbanas, la LIFE ZEPAURBAN ES0000432, dedicadas a la protección de esta pequeña rapaz. El consistorio ha preparado un balcón observatorio frente a los tejados donde se concentran los nidos. Los mejores momentos para disfrutar del espectáculo de estas colonias, es a primera hora de la mañana y a última de la tarde.

 

Cernícalo primilla en Ribera del Fresno

Sanatorio de las Poyatas, Las Palomas.

Junto a la carretera EX-212, dirección Almendralejo, recorrimos un buen lugar para observar grandes rapaces. En concreto en los alrededores del sanatorio de la Poyatas. Este gran complejo construido a finales del siglo XIX, principios del XX. Se cree que fue diseñado por el arquitecto sevillano Aníbal González, autor también de la Plaza de España de Sevilla. Se trata de un palacete rural y edificios anexos de estilo modernista, que estuvo activo hasta la década de los años sesenta, del siglo pasado, cuando aún mantenía 81 pacientes ingresados en sus 144 habitaciones. Hoy permanece cerrado y para acceder hay consultar con el ayuntamiento.

 

Buitre negro, Hinojosa del Valle

Mérida y las colonias de ardeidas


Puente romano de Mérida

Otra de las mañanas la dedicamos a recorrer las orillas ajardinadas del río Guadiana, a su paso por el casco urbano de Mérida. Justo al norte del enorme puente romano, en la orilla junto al casco histórico hay una serie de pequeñas islas cubiertas de carrizos. Una de las más grandes acoge una nutrida colonia de cría de moritos (Plegadis falcinellus) que ya tenían los pollos grandes, espátulas (Platalea leucorodia) con pollos pequeños, garzas reales (Ardea cinerea), garceta común (Egretta garzetta), garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y martinetes (Nycticorax nycticorax). Sin duda, se trata de una visita obligada para cualquier ornitólogo. No hay que olvidar la abundancia de aviones, vencejos y golondrinas, además de los numerosos nidos de cigüeña blanca.




Sólo cinco días nos han permitido observar todas estas especies y muchas más, además hemos dormido, comido y bebido a muy buen precio y con calidad. 




El único problema de esta tierra, es su clima extremo, que tiene largos inviernos fríos y veranos sofocantes, casi no conocen la primavera ni el otoño, por eso es importante planificar bien el viaje, que bien merecen esta tierra y sus gentes acogedoras. Por último, pero no menos importante, agradecer el éxito de esta escapada a mis amigos y compañeros, Aurelio, Chemari, Gerardo y José Manuel.


Paloma bravía en Mérida


Enlaces y bibliografía

Alange y las orquídeas:

https://visitaalange.es/en/what-to-see-what-to-do/rutas/ruta-de-orquideas

Cata con Cati:

https://cataconcati.es/

Cernícalo primilla

https://www.zepaurban.com/es/zepa-urbanas/mapa-zepa-urbanas

Linces del Matachel:

https://amantesdelaornitologia.blogspot.com/2021/01/el-lince-iberico-en-extremadura.html

https://www.iberlince.eu/index_php/esp/buzon-de-sugerencias-50#.YABK2ehKiUl

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/prensa/Informe%20censo%20lince%202024_16.05.2025.pdf

Sanatorio de las Poyatas:

https://peqarqueologia.blogspot.com/2016/05/sanatorio-de-la-poyatas-palomas.html

 


Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

Aves invernales en Bulgaria y Grecia

 

Pelícano crestado


Mi amigo Gerardo y yo nos animamos aceptar la oferta de Otus WildLife Tours para descubrir las aves del sur de Bulgaria y del lago Kerkini, Grecia.


Gerardo

16 de febrero

El lunes a primera hora cogimos un vuelo de València a Berlín-Brandeburgo Willy Brandt. Allí tuvimos que esperar unas horas el siguiente enlace, lo que nos permitió comprobar lo duro del invierno en el norte de Alemania, nevó, teníamos -4° y una sensación térmica de -13°C. 

Desde dentro de la terminal pudimos observar en las pistas, una corneja cenicienta (Corvus cornix), paloma bravía doméstica (Columba livia domestica) e incluso un zorro (Vulpes vulpes). Por la tarde cogimos otro avión hasta Varna (Варна), en la costa del mar Negro. Allí nos esperaba nuestra ornitóloga y traductora local, Marina. Cogimos una cómoda y espaciosa furgoneta Volkswagen, que nos acercó a nuestro alojamiento, en Provadia (Провадия).

 

Carbonero lúgubre

17 de febrero

El martes madrugamos para dirigirnos a un hide fotográfico, cerca de Manastir (Манастир). Enseguida empezó la acción de los hambrientos paseriformes que estuvieron acompañados por un simpático ratón de campo occidental de dientes anchos (Apodemus epimelas). La primera alegría la proporcionó la presencia de un carbonero lúgubre (Poecile lugubris), una de las especialidades orníticas del sureste de Europa. 


Carbonero común

Enseguida apareció un desfile de carbonero común (Parus major), especie que sospecho es la más abundante de esta zona en invierno. 


Carbonero palustre

También entro el carbonero palustre (Poecile palustris) y otras especies más comunes. Uno de nuestros objetivos de este viaje era observar las diferentes especies de pájaros carpinteros, muchas de las cuales son escasas o no están presentes en la península. 


Pico picapinos


No tardó en aparecer el pico picapinos (Dendrocopos major) i el espectacular pico mediano (Dendrocoptes medius).


Pico mediano

Después de comer y celebrar las observaciones con una buena cerveza, fuimos a otro hide cercano a Kyumbetite (Кюмбетите)


Pico Sirio

Allí la alegría la proporcionó la presencia del pico Sirio (Dendrocopos syriacus), que debía evitar las acometidas del picapinos, bastante más agresivo.

 

Picogordo común

Otra especie que completó la sesión fue el picogordo común (Coccothraustes coccothraustes). Esa noche cayó una copiosa nevada, cosa sorprendente porque estábamos a solo 40 m de altitud y a menos de 50 km del mar.


Pinzón real
 

18 de febrero

Esa mañana fuimos hasta otro hide, a Konyovets (Коньовец). La fuerte tormenta estuvo a punto de imposibilitar el tráfico rodado, pero con paciencia y gracias a la habilidad de Arnau, pudimos llegar sin problemas, para disfrutar de una sesión fotográfica bajo los copos de una nieve que no paró de caer en toda la mañana. 


Gorrión molinero

Por destacar algunas especies que acudieron a los comederos, citar la presencia de escribano cerillo (Emberiza citrinella), gorrión molinero (Passer montanus) o el pinzón real (Fringilla montifringilla).


Arrendajo euroasiático

Antes de comer, un breve paseo por Provadia me permitió observar zorzal común (Turdus philomelos) y pinzón vulgar (Fringilla coelebs)


Herrerillo común

Después de comer en el hotel de Provadia y calentarnos con un buen café y un chupito de vodka, volvimos al hide de Kyumbetite. Allí fotografiamos arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius) y herrerillo común (Cyanistes caeruleus), entre otras especies.

 

Bosque de Ovech

19 de febrero

Al día siguiente salió un sol brillante que apenas podía derretir la abundante nevada. Antes del desayuno dimos un paseo por una ladera cubierta por un robledal, en la pista que lleva a la fortaleza Ovech. Esto nos permitió observar dos ejemplares de pico menor (Dryobates minor) y mito común (Aegithalos caudatus).


Krasno Selo

Luego del desayuno partimos hacia nuestro siguiente alojamiento, en las afueras de Sofía, la capital de Bulgaria. De camino hicimos una parada en una zona de pastizales elevada, al sur de Krasno Selo (Красно Село). Allí buscamos sin suerte una pareja de águila imperial oriental residente, en cambio pudimos ver dos ejemplares, lo que nos permitió comparar los plumajes del busardo moro oriental (Buteo rufinus) y de un busardo ratonero (Buteo buteo).

 

Cascanueces

20 de febrero

El viernes madrugamos para llegar con las primeras luces a la estación de esquí de Lift Vitosha Tulip-Middle Station. Está situada en la ladera norte del pico Golyam Rezen Peak (2277 m.). El espesor de la nieve superaba holgadamente los 2 metros y nada más bajar del coche nos saludó un zorzal real (Turdus pilaris). 


Cascanueces

Caminando torpemente por la nieve helada nos alejamos unos pocos metros de la carretera y detrás de unos abetos, nuestros guías depositaron unos frutos secos. No tardó ni diez minutos en aparecer nuestro objetivo, el cascanueces (Nucifraga caryocatactes). Se posó en lo alto de un árbol y enseguida se dejó caer a pocos metros de nosotros para recoger sus regalos. Sin duda, ese fue uno de los momentos especiales del viaje.


Lago Kerkini

Después de un copioso desayuno emprendimos viaje a la frontera con Grecia. A Medio día llegamos al lago Kerkini, una especie de Gallocanta Griego, bastante menos estepario, donde se puede disfrutar de una impresionante biodiversidad. El embalse tiene una superficie inundable que oscila entre un mínimo de 55 km² y un máximo de 85. Su profundidad máxima es de 10 m. Nos hospedamos en un alojamiento rural en la localidad de Lithotopos (Λιθότοπος). Nada más comer hicimos nuestra primera toma de contacto con las especies de esta zona.


Colonia de cría de cormorán grande en Kerkini

El principal atractivo natural de esta área son los pelícanos ceñudos (Pelecanus crispus), un ave singularmente atractiva, pero un ornitólogo debe ampliar el foco para entender cómo funciona un ecosistema y eso permite disfrutar de otras especies menos llamativas, como es el caso del cormorán pigmeo (Microcarbo pygmaeus), un ave que no podemos observar en casa. 


Cormorán pigmeo

A simple vista destaca la abundancia de otras especies mucho más familiares como como son el somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el cormorán grande (Phalacrocorax carbo) o la gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus).


Pelícano ceñudo

El pelícano ceñudo es una de las aves voladoras más pesadas, los adultos alcanzan los 15 kg de peso. Estas aves singulares tienen una envergadura de entre 2,7 y 3,2 metros. 


Pelícano ceñudo con un pez en la bolsa gular

Viste un plumaje básicamente blanco que contrasta con la parte inferior del pico y de la bolsa que son de un rojo muy vivo. Su cabeza es una locura estética, rematada con un singular plumaje encrespado que permite individualizar cada ejemplar, gracias al exclusivo peinado de cada individuo.


Pelicanos ceñudos y gaviota patiamarilla intentado atrapar un pez lanzado por el barquero

Consumen una media de 1,2 kg de pescado diarios, dieta que pueden complementar con otros animales acuáticos. Realizan pesca cooperativa arrinconando los bancos de peces en zonas poco profundas, pero atraparlos implica destreza y les obliga a realizar un elevado gasto energético. 


Pelícano ceñudo amerizando

Recientemente aprendieron que los descartes pesqueros les suministraban alimento fácil. Luego se generalizaron las visitas de observadores de aves, y el pescado que utilizaban para atraerlos les supuso mucho más cantidad de alimento, perdieron el miedo al hombre y se acostumbraron a seguir las embarcaciones. 


Detalle de pelícano ceñudo

La proximidad permite observarlos y fotografiarlos a placer, obteniendo tomas cercanas con ópticas cortas.


Detalle del "peinado" de pelícano ceñudo marcado con ventana alar


Este es un caso en el que la acción humana ha evitado la extinción de unas aves que estuvieron cerca de la extinción, incluso ahora no necesitan marchar en invierno y se quedan todo el año. 


Pelícano ceñudo

Esta especie se empareja de por vida y cría en colonias. En Kerkini, no criaban pero a partir del 2002, construyeron grandes plataformas elevadas de madera, para que ubicaran sus nidos a salvo de los cambios de nivel de las aguas e impedían el acceso de predadores terrestres a sus puestas. 


Detalle del plumaje de pelícano ceñudo

Pelícano ceñudo

Esto ha permitido un aumento de las tasas de éxito y del número de reproductores. En 2018 se alcanzó la cifra de 250 parejas, mientras que su población mundial se estima ronda entre los 10.000 y los 14.000 ejemplares.


Detalle del diente del pico de un pelícano ceñudo

Detalle del tarso de un pelícano ceñudo


Detalle del pie de pelícano ceñudo


21 de febrero

Antes del amanecer nos dirigimos a un embarcadero en el noreste del lago, cercano a la localidad de Kerkini (Κερκίνη). El lago en realidad era una llanura inundable que mediante una presa rodeada de taludes, construida en 1932, formó una laguna que regular las aguas del río Strymonas, evitando inundaciones. Tiene una superficie de unos quince kilómetros de largo y nueve de ancho.


Pelícano común

A la entrada del embarcadero esperaba su desayuno un grupo de 15 pelícanos ceñudos, al que se sumaron dos pelícanos comunes (Pelecanus onocrotalus). Vivimos unas horas muy intensas en las que las cámaras echaron humo.


Pelícano común

Después de un reconstituyente desayuno, volvimos al coche para recorrer la orilla este del lago. Esto nos permitió multiplicar nuestro listado con las especies que escogen esta llanura inundada. Esta llanura está situada a los pies de la cordillera granítica de los Balcanes (Belasitsa). Es la frontera natural que separa Macedonia del Norte (Belasica) y Bulgaria (Belasitsa), ambas en la vertiente norte, con la Macedonia griega (Belles), en al sur. Su altura máxima es el pico Radomir (2029 m) que cuando está nevado, como era el caso, aumenta la belleza de las fotografías.


Colonia de cría de garza real

Bando de ánsar careto chico

Por destacar algunas, señalar la presencia de bandos de grulla común (Grus grus), de ánsar careto chico (Anser erythropus)ánsar común (Anser anser), que en esos momentos aprovechaban las térmicas para ganar altura y poder atravesar la cordillera, para dirigirse a sus zonas de cría.


Somormujo lavanco

Las aguas someras al norte del lago, hervían con los grupos de anátidas, como el silbón europeo (Mareca penelope), ánade rabudo norteño (Anas acuta), ánade azulón (Anas platyrhynchos), ánade friso (Mareca strepera), cerceta común (Anas crecca), porrón europeo (Aythya ferina), porrón moñudo (Aythya fuligula) y focha común (Fulica atra). Pero había espacio para especies más escasas como fue una hembra de serreta chica (Mergus albellus).


Pito cano

En los campos encharcados alrededor del lago abundaba la garceta grande (Ardea alba), había dos cigüeña negra (Ciconia nigra) y diversos grupos de tarro blanco (Tadorna tadorna). Algunos bosquetes de chopos estaban llenos de nidos de garza real (Ardea cinerea) que en esos momentos los arreglaban e incubaban.


Pito euroasiático

En las franjas de bosque de ribera encontramos pito cano (Picus canus), pito euroasiático (Picus viridis), pico menor (Dryobates minor), pico picapinos (Dendrocopos major) y pico Sirio (Dendrocopos syriacus).


Águila moteada


Patrullando en vuelo o escondidos al acecho vimos águila moteada (Clanga clanga), aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), azor común (Accipiter gentilis) o busardo ratonero. Por la tarde repetimos otra salida en barca para fotografiar pelícanos.

 

Juvenil de azor

22 de febrero

Esa mañana repetimos ruta en barca para seguir alucinando con los pelícanos hasta la hora del desayuno. Más tarde nos desplazamos a una cantera cercana para ampliar el espectro de especies con el picogordo o el roquero solitario (Monticola solitarius)

Otro recorrido por la orilla nos permitió encontrar martín pescador (Alcedo atthis), aguilucho pálido (Circus cyaneus), gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis) o mochuelo europeo (Athene noctua). Otra curiosidad fue el observar las granjas que crían en extensivo unos 2000 búfalos de agua domésticos (Bubalus bubalis), que se alimentaban en los alrededores del lago.


Rebaño de búfalos de agua


Pelícano ceñudo

Repasando las más de 3000 fotografías que hice, encontré las siguientes anillas de pelícanos ceñudos: (bandera G54); (bandera G25); (bandera G77, R962-R961); R259; R266; A53-A54; R305-R306, R285-R286, R295 y N383.


Chacal europeo entre bandos de silbones

 23 de febrero

El viaje llegaba a su fin, esa mañana sólo tuvimos tiempo para hacer un recorrido por la orilla este, lo que nos permitió observar como un chacal europeo (Canis aureus moreoticus) recorría las orillas donde pastaban grandes bandos de anátidas, buscando algo para almorzar. 


Los Balcanes (Belasitsa)


Por último, dar la gracias a Aina i Arnau de Otus WildLife Tours, por la perfecta organización del viaje y por la flexibilidad con la que afrontaron las duras condiciones meteorológicas. Un especial reconocimiento a nuestra guía local Marina y a los compañeros Montse y Juan Antonio. Sin lugar a dudas, este es un viaje muy recomendable para cualquier naturalista que quiera disfrutar de uno de los mejores espectáculos naturales de Europa.


Pelícanos ceñudos

Texto y fotos de Rafa Muñoz 

 

Pelícanos ceñudos