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ADEMUZ, COMARCA NATURAL


10 de junio de 2019.

Roquero rojo (Monticola saxatilis)


La comarca del Rincón de Ademuz es una de mis debilidades personales, aquí encuentro naturaleza, historia y etnografía, estas antiguas tierras suman a todo lo anterior mucha tranquilidad ya que es parte de la España vacía, las gentes del Rincón son adustos, nobles y cálidos y por si faltaba añadir algo se come de maravilla.

El Pinar, Ademuz


Hacía tres años que no volvía y este mes de junio pude acercarme los días 10 y 11. Empecé mi ruta por El Pinar de Casas Bajas. El Pinar es una meseta situada a mil metros de altitud que está sembrada de piedras calizas, en la antigüedad ante la falta de zonas fértiles un ejército de agricultores y pastores que debían parecer espartanos se dedicaron a apilar las piedras de los llanos en márgenes para intentar dejar en el centro un poco de tierra donde poder clavar un arado, con las hormas protegían lo sembrado de los vientos helados que suelen azotar estas tierras altas donde llueve poco y gran parte del año está todo paralizado por las heladas.

Barraca Grande o de Andrés, Casas Bajas


Ante la inmensa cantidad de piedras que tenían que retirar de los campos, la crudeza de un clima cambiante y lo alejado que quedaban las poblaciones situadas 400 metros más abajo a orillas de los ríos que cortaron esta meseta decidieron hacer unos refugios de piedra seca donde resguardarse y dormir los días de labor, les llamaron barracas, también construyeron aljibes donde almacenar el agua de lluvia.

Aljibe en  El Pinar de Casas Altas

Una vez puesta en producción la meseta y ante la necesidad de producir más alimento aterrazaron las laderas donde plantaron almendros que en época de floración tiñen de blanco y rosa todo el Rincón de Ademuz y en los mejores sitios, los más húmedos y resguardados plantaron algún olivo. En los fértiles valles fluviales con agua abundante gracias al río Turia y sus afluentes todavía hoy crecen buenos huertos, cerezos y manzanos de la variedad local Esperiega, una manzana de un sabor inigualable.

Tarabilla común (Saxicola torquatus)


Justo en El Pinar de Casas Bajas es donde se encuentra la barraca más grande y espectacular, la llaman la barraca Grande o barraca de Andrés y allí mismo comencé un paseo vespertino en el que encontré Abubilla común (Upupa epops), Alondra totovía (Lullula arborea), por el cielo patrullaban dos Buitre leonado (Gyps fulvus) y un Cuervo grande (Corvus corax), Cogujada común (Galerida cristata), cantaba un Cuco europeo (Cuculus canorus), una Curruca tomillera (Sylvia conspicillata) y varios machos de Escribano triguero (Emberiza calandra), también vi Mirlo común (Turdus merula), Paloma torcaz (Columba palumbus), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y Tarabilla común (Saxicola torquatus), para finalizar añadir que encontré una mariposa Blanquiverdosa moteada (euchloe crameri) y muchos pies de la orquídea Orchis conica.

En el centro, abajo, de color rosa dos Orchis conica


Cogí el coche y seguí camino dirección la capital comarcal a Ademuz, añadí un Alcaudón común (Lanius senator) en la Pedriza de Casas Altas, como quedaban un par de horas de luz decidí acercarme al Prado Bajo, es una zona de huertos a orillas del río Ebrón a su paso por Torrebaja y allí vi una libélula Aeshna cyanea que patrullaba las aguas prístinas donde de tanto en cuanto saltaba alguna Trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) de buen tamaño para atrapar alguna de las efímeras que revoloteaban por todas partes.

Río Ebrón y algunas efímeras volando cerca de la superficie


Las efímeras son unos insectos apasionantes del orden de los efemerópteros, en su fase acuática se llaman náyades o ninfas y viven bajo las piedras en los lechos de ríos de agua dulce, con la condición que estén limpios y oxigenados. Tras una metamorfosis pasan a una etapa terrestre donde tienen alas y pueden volar, son los subimagos, después de la última muda se convierten en adultos, en imagos que emergen sincronizados y en gran cantidad, no se alimentan su único cometido es aparearse, poner los huevos y morir, todo ello en muy pocas horas de ahí su nombre de efímeras.

Papamoscas gris (Muscicapa striata)


En Torrebaja encontré Avión común (Delichon urbicum), Carbonero común (Parus major), Cetia ruiseñor (Cettia cetti), Chochín común (Troglodytes troglodytes), Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), Estornino negro (Sturnus unicolor), adultos y jóvenes  volanderos de Herrerillo común (Cyanistes caeruleus), un Martín pescador común (Alcedo atthis) pasó volando como una flecha, grupos familiares de Mito común (Aegithalos caudatus), Papamoscas gris (Muscicapa striata), Pico picapinos (Dendrocopos major), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Pito ibérico (Picus sharpei), Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), Serín verdecillo (Serinus serinus) y Zarcero políglota (Hippolais polyglotta).

Casi anocheciendo llegué al hostal Domingo de Ademuz donde me alojé y cene las dos noches que pasé en esta comarca del interior valenciano casi desconocida para el resto del mundo.

Alondra común (Alauda arvensis)


11 de junio de 2019.

Madrugue para recorrer con la mejor luz uno de los parajes más singulares del País Valencià, se trata de otra meseta, en este caso está ubicada en el término de Castielfabib a 1200 msnm, es una zona llana dominada por matorral ralo del tipo tomillar-aulagar y donde vive una comunidad de aves única, son las aves esteparias y entre ellas la más singular y escasa de todas, la Alondra ricotí (Chersophilus duponti) prueba de su escasez es que solo pude ver un ejemplar.

Alondra ricotí (Chersophilus duponti) 


Esta es una especie muy escasa, en Europa solo se puede encontrar en nuestro país, según el II Censo Nacional de la Alondra ricotí (2004-2007) la población española sería de 4.047 machos cantores (Garza & Traba 2016). En la Comunitat Valenciana se estimó una población de entre 44 y 47 machos en 2011 (C. Pérez-Granados & López-Iborra 2013), en 2019 la población valenciana rondaría los 50 machos cantores, los principales núcleos serían el Hontanar con 20 machos y otros 20 en El Losar, (Cristian Pérez-Granados com. pers. 2019).

Meseta en Castielfabib


En estos llanos hay más aves esteparias, esa mañana encontré Alondra común (Alauda arvensis), Bisbita campestre (Anthus campestris), Cogujada común (Galerida cristata), Curruca rabilarga (Sylvia undata), Curruca tomillera (Sylvia conspicillata), Gorrión común (Passer domesticus), Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) y Tarabilla común (Saxicola torquatus).

Cogujada montesina (Galerida theklae)


En una cuadrícula contigua donde hay cultivos de cereal, de almendro y en las laderas crecen unos pequeños bosquetes con pinos, sabinas y enebros añadí las siguientes especies Cogujada montesina (Galerida theklae), Collalba gris (Oenanthe oenanthe) y una de las sorpresas de la mañana un Roquero rojo (Monticola saxatilis).

Abubilla común (Upupa epops)


En el valle por donde sube la N-420 encontré Abubilla común (Upupa epops), Buitre leonado (Gyps fulvus), Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), Culebrera europea (Circaetus gallicus), Escribano triguero (Emberiza calandra), Gorrión chillón (Petronia petronia), Lavandera blanca (Motacilla alba), Oropéndola europea (Oriolus oriolus) y Urraca común (Pica pica).

Valle de Tóvedas


Después me desvié al sur y bajé al valle de Tóvedas, esta lluviosa primavera había favorecido que los sembrados de cebada vistieran de un intenso verde el centro del valle, contrastaba el amarillo marrón de los espartales y el azul de la flor del romero que llenaban los campos abandonados, algunas parcelas las han vallado y han plantado carrascas micorrizadas de trufa. 

Noguera y pinar en Tóvedas de Arriba


Pocos parajes se libran de la presión de nuestra especie y por la pista que recorre el valle de Tóvedas transitaban vehículos pesados a gran velocidad que levantaban una enorme nube de polvo y seguro que provocarán atropellos de fauna.  Esta pista lleva a la cantera de travertinos de El Losar, a pesar de lo que especificaba la Declaración de impacto ambiental (Expediente: 121/06) que indicaba que el acceso del tráfico a la explotación se realizaría por Vallanca, ahora vienen por la N-420 y de allí entran a la pista de Tóvedas acabando con la tranquilidad de este valle remoto.

Bisbita campestre (Anthus campestris)


En Tóvedas de Arriba en un paseo circular apunte en mi cuaderno de campo: Agateador común (Certhia brachydactyla), Alcaudón común (Lanius senator), Carbonero común (Parus major), los cantos de tres machos distintos de Codorniz común (Coturnix coturnix), Corzo (Capreolus capreolus), Cuervo grande (Corvus corax), Estornino negro (Sturnus unicolor), una pareja de Perdiz roja (Alectoris rufa), Pico picapinos (Dendrocopos major), Serín verdecillo (Serinus serinus) y Zarcero políglota (Hippolais polyglotta) de este listado omito especies antes mencionadas en esta crónica.

Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)


Acabé la jornada y mi breve escapada al Rincón de Ademuz viendo la puesta de sol en el mirador de la Hoz del río Bohígues donde anote entre otros Avión común (Delichon urbicum), Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) y Herrerillo común (Cyanistes caeruleus). En día y medio he visto un total de 51 especies en 35 horas en el increíble Rincón de Ademuz ¡volveré muy pronto!

Hoz del río Bohígues y Ademuz al fondo


Texto y fotos de Rafa Muñoz 2019

Corzo (Capreolus capreolus)


CENSO EN ADEMUZ. AVES Y BARRACAS



Mosquitero silbador


Conseguí unos días libres y sin dudar me marché tres días al Rincón de Ademuz a censar para el Atlas de la Aves de Valencia. Con este trabajo pretendemos conocer cómo evolucionan las poblaciones de las aves en la provincia, queremos saber qué especies hay durante las distintas épocas del año e intentar calcular cuantas hay. Este es el tercer año que recorro estas tierras, este año me tocan tres cuadrículas de 10x10 kilómetros, de norte a sur haré la XK54D DEHESA DE TORREALTA, XK53A VAL DE LA SABINA y XK53D SESGA.


Barranco de las Cabras, Ademuz



El primer día recorrí desde Mas del Olmo hasta Torrebaja. El segundo lo dediqué a Los Panderones, El Vallurgo  y los Cuchillos de la rambla del Val, por último el tercero hice la parte baja de la rambla del Val, la Umbría Negra y el Hontanar de Casas Altas.


Culebrera europea

El trabajo de censo consiste en recorrer el máximo de terreno y prestar atención a los puntos calientes de máxima biodiversidad que suelen ser las ramblas y cañones, los mosaicos de cultivos ocupan el segundo lugar en variedad de especies y los más pobres son los pinares uniformes, debemos intentar averiguar qué especies se reproducen.


Los Cuchillos de la Rambla del Val



Estos tres días he visto un total de 67 especies de aves, la mayoría sedentarias, que son las podemos encontrar todo el año, un total de 49 especies, les siguen en número las aves reproductoras estivales, que son las que se marchan para pasar el invierno en África y vuelven en primavera a reproducirse aquí, he contado un total de 13 especies y por último la aves migrantes, estas son las que solo podemos ver aquí durante los pasos migratorios, un total de 5 especies, en este grupo me gustaría destacar la presencia del mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix) un ave poco habitual pero que ciertos años como este se puede ver en el este de la península Ibérica.

Rambla del Val


Quiero volver a insistir en el gran valor etnológico y la belleza que tienen las barracas, esas construcciones de piedra que permitían a agricultores y pastores refugiarse cuando estaban trabajando lejos de sus pueblos y que son muy abundantes en el Rincón, por ello os mostraré algunas fotos para animaros a visitar y disfrutar de esta preciosa comarca, de sus aves y de sus gentes, sumar su rica gastronomía y completaréis un montón de poderosas razones para que vengáis unos días a conocer el Rincón de Ademuz.

Única barraca con arco de medio punto en la puerta, Mas del Olmo.

Barraca con dintel, diseño habitual. Mas del Olmo

Detalle del centro del techo con losas que se pueden apartar para permitir el tiro del hogar en el centro de la estancia.



Barraca, Ademuz


Barraca en Casas Altas.



LISTADO DE ESPECIES OBSERVADAS ESTOS DÍAS.


Paloma torcaz

abejaruco
abubilla
agateador
águila real
aguililla calzada
aguilucho lagunero
alondra común
arrendajo
autillo
avión común
avión roquero
búho real
buitre leonado
busardo ratonero
carbonero común
carbonero garrapinos
cernícalo vulgar
chochín
chova piquirroja
cogujada montesina
colirrojo tizón
collalba rubia
corneja negra
cuco
cuervo
culebrera europea
curruca cabecinegra
curruca capirotada.
curruca rabilarga
escribano montesino
escribano soteño
estornino negro
gavilán
golondrina común
gorrión chillón
gorrión común
herrerillo capuchino
herrerillo común
jilguero
milano negro
milano real
mirlo común
mito
mosquitero silbador
paloma bravía
paloma torcaz
paloma zurita
papamoscas cerrojillo
pardillo
perdiz roja
petirrojo
pico picapinos
pinzón vulgar
piquituerto
pito real
roquero solitario
ruiseñor común
tarabilla común
torcecuello
totovía
trepador azul
urraca
vencejo real
verdecillo
verderón común
zorzal charlo
zorzal común

Muestra de la vida que bulle en un abrevadero, en Fuente Bellido, Casas Altas.






Texto, fotos y video de Rafa Muñoz.
Todas la imágenes están tomadas los días 15, 16 y 17 de abril de 2015.


LA RAMBLA DEL VAL LLENA DE VIDA, ADEMUZ

29/03/2015

Almendros en Las Cañadas, Mas del Olmo.

El domingo me olvidé del cambio de hora y me acerqué al Rincón de Ademuz a continuar con el censo para el Atlas de las Aves de Valencia. A las 8 de la nueva hora ya estaba en el paraje de Las Cañadas entre Val de La Sabina y Mas del Olmo, en concreto en la Cuadrícula 10x10 Km XK 53 A, mi objetivo era explorar desde un punto alto y con visibilidad Los Cuchillos de la rambla del Val. Hacían unos frescos 6 grados y la brisa moderada me obligó a sacar la braga y guantes. La mañana estaba despejada, en Javalambre se volvía a ver nieve y el suelo aquí estaba húmedo por las recientes lluvias, todo estaba verde excepto los floridos almendros.

Aguililla calzada

Las cañadas son una semi-meseta en la solana sobre los 900 metros de altitud que gracias a su proximidad a Mas del Olmo, la aldea más poblada de Ademuz, tiene los campos trabajados, aquí se alternan campos de almendros con tablas de cereal, todo salpicado de bosquetes de pinos de repoblación en las laderas con más desnivel y de viejas carrascas y sabinas en los lindes. En esta zona cantaban desde puntos altos los machos de pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y los de alondra totovía (Lullula arborea) anunciando su periodo de celo.



Abandoné los cultivos y subí a un cerro a 1.000 que domina el paraje de los cuchillos, sentado en el extremo de una peña cortada casi en sus 300º, es una península que miraba al sur unida a al cerro por un estrecho paso. En la que había restos de un basamento de mampostería de grande bloques que me pareció que pudieran ser los restos de un castillete o de un enterramiento íbero, en el lugar que estaba no tendría sentido una hacer una construcción agrícola con bloques de piedra caliza de más de entre 50 cm y 1 metro de largo. Me senté en aquel balcón (Ver video) convencido que pronto podría observar muchas especies y no tuve que esperar mucho, en una hora larga observé todo esto.

Barraca de Las Cañadas.

  • Especies residentes


1 Paloma zurita
1 Paloma torcaz
6 Avión roquero
1 Águila real, adulto
1 Búho real
3 Pardillo
2 Colirrojo tizón
12 Chova piquirroja
1 Cernícalo vulgar
2 Tarabilla común
2 Pico picapinos
3 Zorzal charlo
8 Verdecillo
3 Jilguero
3 Corneja negra

Cerrojo de corral de ganado, Las Cañadas.

  • Especies estivales


3 Vencejo real
6 Avión común
1 Aguililla calzada

Parte del bando de 28 milano real en dirección norte, en línea recta directos a Teruel.
  • Especies migradoras


28 Milano real
1 Aguilucho lagunero hembra
1 Milano negro

Molino de Los Cuchillos, Rambal del Val.

Regresé al coche y bajé al fondo de la rambla hasta el paraje del Molino de los Cuchillos, aguas arriba del punto anterior. No podía entretenerme mucho y que al estar al medio medía no era el mejor momento para detectar aves por lo que seguí hasta Sesga. Allí exploré el barranco de Sesga buscando una salida a Casas Bajas pero la pista estaba en muy malas condiciones y tuve que dar la vuelta. En la cabecera de este vallejo está Sesga y los pocos cultivos que todavía quedan no se alejan más de un km de la población.

Cuervo

De nuevo en Sesga regresé a Val de la Sabina y de allí volví a Requena vía Landete satisfecho por cómo se había desarrollado la mañana, por la cantidad de especies y los magníficos parajes que había visto. Pero la mañana todavía me deparaba una última sorpresa, en Manzaneruela, en las granjas de cerdos junto a la carretera tenía más de 50 buitres leonados, 8 milano real, 3 milano negro y 6 cuervos alimentándose de los desechos porcinos y se dejaron hacer alguna foto decente.

Buitre leonado


Texto y fotos de Rafa Muñoz, marzo de 2015.



Buitre leonado

DE VAL DE LA SABINA A LAS BLANCAS CENTENARIAS

8 de marzo de 2015

Almendros en Val de La Sabina.


El domingo realicé la segunda salida de contacto con las cuadrículas que tengo que censar este año para el Atlas de las Aves de Valencia. A las 8 de la mañana salía de la N-330 en Ademuz norte con un día despejado pero con fresco gracias a tener solo 1°C. Empecé a subir por el valle de la rambla del Val, enseguida llegué a Val de La Sabina y comprobé que la mayoría de los almendros ya estaban en flor señal que la primavera llama ya con fuerza.

Tablas de cereal, Sesga

Antes de entrar a la pequeña aldea siguiendo la avenida del Val crucé la rambla dirección Sesga. Enseguida gané altura en la umbría dominada por el pinar de repoblación de pino carrasco (Pinus halepensis) que prospera aquí a diferencia de los plantados en las solanas  donde las terrazas o mantienen cultivos de almendro o están casi sin vegetación a causa de lo extremo de este clima de inviernos gélidos, con veranos muy secos y calurosos. De hecho estas tablas de cereal debido a la pobreza de los suelos se cultivan cada 2 años, uno se deja descansar y hay que ararlos para enterrar la hierba crecida en invierno y  esponjar la tierra con ello se consigue que calen las escasas lluvias y puedan pudrir las hierbas que luego generen el suficiente alimento para los cereales.

La carretera enseguida gana altura y cuando se sale de la umbría empiezan a aparecer los primeros pies adultos de sabina albar (Juniperus thurifera hispanica). Este árbol es un superviviente del pasado en todos los sentidos ya que estudios afirman que ya había sabinas en el Cretácico y son árboles muy longevos, en condiciones normales tienen entre 4 y 8 metros de altura, son de hoja perenne y con sistema radicular capaz de clavar sus raíces en recios pedregales en zonas con rangos temperaturas entre -25 °C y 40 °C además soporta bien prolongadas sequías por lo que en estas tierras encuentra abundantes rincones donde prosperar.

Barraca de la Pieza Rasa II

Este camino Val de la Sabina a Sesga es una de las zonas  en las que todavía podemos encontrar un buen número de barracas de piedra seca. Estas construcciones que siguen modelos ancestrales de piedra en seco, sin argamasa, son una singularidad de estas tierras por su abundancia y solo por conocerlas vale la pena hacer una visita es estas tierras. Estamos antes ante construcciones de carácter agrícola y pastoril ya que estos campos quedaban lejos de las poblaciones en el fondo de los valles y la crudeza de este clima requería disponer de refugios para personas y aperos, de cijas (corrales) para el ganado, de parideras que era el lugar donde resguardar a corderos y ovejas en las épocas de partos, así como pequeños aljibes donde almacenar agua. Los constructores, canteros o alarifes (maestros de obras) utilizaban el material más abundante de estas tierras que eran las piedras que se retiraban de las parcelas para permitir el cultivo y se aprovechaban para hacer las barracas, para hacer las paredes de los bancales que permitían poner en producción zonas con mucho desnivel, los mojones y deslindes de las parcelas. Algunas de estas barracas están construidas entre el XIX y el XX pero seguro algunas tendrán muchos más años. Esta zona ha sido señalizada y puesta en valor publicando folletos gracias a un Proyecto VOLCAM realizado por el Centro Excursionista de Valencia, para acceder al folleto pinchar aquí.


Corrales en la afueras de Sesga.
Antes de llegar Sesga, una de las tres aldeas de Ademuz, en la cabecera del estrecho valle del barranco de Sesga que se une al Turia frente a Casas Bajas, aproveché para fotografiar algunos bosquetes de enormes sabinas. En esta localidad situada a 1180 metros sobre el nivel del mar admiré las antiguas casas de labor de las afueras y la iglesia de la Inmaculada Concepción de finales del siglo XVI con su coqueta fachada culminada en una España con pequeñas campanas. Para otro día dejé una visita al “complejo” del ayuntamiento que además de una escuela que conserva el mobiliario y material escolar de los años cincuenta, tiene un horno de pan comunal, una barbería y el calabozo, además tendré que visitar el complejo de la fuente, el abrevadero doble y el lavadero.

Sabina del Barranco Jiménez

Seguí por la pista que sale a la derecha dirección a La Puebla de San Miguel enseguida se vuelve a ganar altura y aquí los bosques son mayor calidad y a los pinos carrasco se añaden carrascas (quercus ilex) y pino negral (Pinus nigra) en la sierra de Tortajada con 1.517 m. Pude ver como un zorzal charlo (Turdus viscivorus) cantaba marcando el territorio desde la copa de un pino.

Salto de agua con canalón de sabina para conducir el agua.

Llegué al valle del barranco de la cañada de Jorge, al paraje de Los Pucheros, al sur de la Puebla de San Miguel. Me detuve para descubrir una enorme sabina monumental de la umbría Miranda un ejemplar de 12 metros con unos 700 de vida y la reserva de flora del barranco Jiménez donde a las sabinas centenarias se añade algún pie de tejo, y pino negral. Al llegar una pareja de mirlos (Turdus merula) alertaron con canto histérico a todos sus habitantes de mi llegada por lo que solo pude ver un chochín (Troglodytes troglodytes) que llevaba material al nido. También es de señalar que en este húmedo rincón se aprovechaba el agua de la fuente de Don Guillén para almacenarla en una pileta gracias a unos canalones labrados en troncos de sabina y hay corrales y abrevaderos para el ganado.


Ermita de La Púrisima, La Puebla de San Miguel

En la Puebla de San Miguel me recibió una tarabilla común (Saxicola rubicola) y solo paré para admirar la ermita de La Purísima del siglo XVI que tiene una rusticidad y elegancia que nos hace olvidar la sobriedad del románico de otras tierras. Seguí por la carretera CV-363 dirección Losilla y enseguida a mano izquierda aparece una pista con buen firme que trepa a la sierra dirección a Las Blancas. Por la solana domina la vegetación algunos buenos pies de sabinas y enebros (Juniperus communis), tras 5 kilómetros llegué a mi principal objetivo de esta jornada, Las Blancas es un paraje encaramado a 1.450 metros de altitud allí quería conocer a los seres vivos valencianos más viejos, son las sabinas monumentales de unos 800 años que dominan una solana con poca inclinación al poniente.

Cuervo (Corvus corax)

Sobresalen tres enormes sabinas pero hay otras solo un poco más jóvenes, las tres están en el entorno de los 12 metros de altura y un perímetro de tronco a 1.30 metros del suelo de entre 3.9 y 4.9 m. un abrevadero completa un paraje que fue utilizado por los pastores de estas tierras. Embelesado con estos abuelos Valencianos que germinaron sobre el 1.200, antes de la conquista de Ademuz por Jaume I en 1.259, solo observé una pareja de cuervos (Corvus corax) y uno de ellos llevaba una buena rama al nido.

Tronco de sabina de Las Blancas

Otra especie que llamó la atención aunque mucho más pequeña pero no menos bella fue un grupo Colchicum triphyllum muy parecidas al azafrán (¡Gracias Víctor París por la identificación!) esta  es una pequeña plántula que florece en febrero y marzo en las sierras sistema ibérico.

Colchicum triphyllum

Sabina centenaria de Las Blancas, La Puebla de San Miguel

Seguí subiendo por la pista hasta el cerro de Las Ballesteras a 1.708 m. aquí con claro dominio de la vegetación de montaña hay algún pie monumental de pino negral  (Pinus nigra salzmannii), es una zona espectacular junto a la hoya del corral del Chaparral.

Águila real (Aquila chrysaetos)

Bajando pude admirar un águila real (Aquila chrysaetos) adulta y saliendo del Rincón de Ademuz, sobre el enrome puente que salva el valle del Turia la primera culebrera (Circaetus gallicus) que observo esta temporada, una recién venida de África que como he podido comprobar otros años cría en esta zona. Finalicé una gran jornada en estas tierras que esperan vuestra visita ¡solo hay animarse!

pino negral  (Pinus nigra salzmannii) 

Link recomendado para ampliar información sobre las barracas de Sesga de Alfredo Sánchez Garzón.


Corral del Chaparral 


Texto y fotos de Rafa Muñoz, marzo de 2015