Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris ermita. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris ermita. Mostrar tots els missatges

Rutas naturales pirenaicas

Buitre leonado


Son muchos los años que subo a los Pirineos para disfrutar de su naturaleza, aunque solo puedo dedicar unos pocos días al año. Cada viaje descubro pequeños secretos que pueden ayudar al naturalista que quiera descubrir esta enorme cordillera y algunos de sus rincones salvajes. Siempre intento complementar las jornadas en la naturaleza con visitas a lugares históricos, poblaciones singulares o templos románicos. En 2024 dedicamos unos días a finales de mayo que repartimos entre el Cadí, Andorra y el Port del Cantó, luego rematamos en Bielsa, con un paseo por el valle de Pineta, los miradores del Revilla y Arinzué, el Col de Sahún y los pinares de Plan. 

Según mi experiencia en los Pirineos es difícil obtener buenas fotos de las especies que se cruzan porque los encuentros con ellas suelen ser fugaces, aunque siempre hay lugares propicios en los que con un poco de suerte y pericia se pueden obtener buenos resultados fotográficos. Un naturalista que no sea un atleta capaz de cargar a la espalda todo el equipo y salvar fuertes desniveles cubriendo largas rutas, como es mi caso, debe conformarse con realizar aproximaciones en coche desde las que emprender cortas caminatas que le acerquen a parajes tranquilos y accesibles, en los que haya posibilidades de detectar especies singulares. En esta entrada facilitaré detalles de las rutas recomendadas y de las especies observadas. 

28 de mayo de 2024

Ruta 1, Cadí


Ruta 1.- Descubrir el Cadí por la Collada del Lletó

El Parc Natural del Cadí-Moixeró, es una sierra paralela a la cuerda central de los Pirineos que sirve de puente para conectarlos con las sierras del Prepirineo. En 1966 se declaró esta zona como Reserva Nacional de Caza y la Generalitat lo declaró parque natural el 15 de julio de 1983, es un área de 41.060 ha que se extiende sobre 15 municipios. Dada su enormidad tiene muchos lugares recomendables, como nos alojamos en la Seu d’Urgell elegimos hacer una ruta sencilla en el occidente del Cadí. Por la mañana cogimos el coche para subir por la LV-4008 hasta la aldea de Ortedó, en muchos planos aparece como Artedó. Dejamos el coche en el mismo pueblo y subimos siguiendo la pista que lleva hasta las cabañas de Lletó, al pie del Turó del Galliner, donde hay una estación para la observación del paso migratorio de las aves. La pista está en buen estado y se puede hacer con cualquier coche, pero andando se pueden localizar muchas más especies, y tanto su desnivel como por su longitud es una ruta asequible para todo el mundo. 


Coll del Lletó, Cadí

En las proximidades de Ortedó, entre los prados que se abren en medio del bosque abundan las aves, las más singulares que observamos fueron el picamaderos negro (Dryocopus martius), el pico picapinos (Dendrocopos major), el trepador azul (Sitta europaea caesia) y el piquituerto común (Loxia curvirostra). 

Pico picapinos

Cuando se gana altura, en la cercanía del collado, hay unas charcas junto al camino donde se ve tritón pirenaico (Calotriton asper) y en las zonas abiertas se solea la lagartija roquera (Podarcis muralis). Una vez se llega al collado en sus prados se ve el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio). Esta es solo una muestra de la treintena de especies que pudimos ver esa mañana.

Ordino-Arcalís Andorra

Ruta 2.- Andorra, Ordino-Arcalís el reino de las marmotas

Por la tarde entramos a Andorra que cada día tiene más tráfico, nos dirigimos a la estación de esquí de Ordino-Arcalís que tiene la peculiaridad que permite acceder con el coche hasta los 2.396 m. de altitud, siguiendo una sinuosa pero perfectamente asfaltada carretera. Desde la Seu d’Urgell es una hora de trayecto, pero en el estío se convierte en un lugar muy tranquilo donde poder observar la fauna y flora alpina. Cuando se acaba el asfalto, pasado el orri (una pequeña cabaña cónica de piedra seca que utilizaban los pastores para ordeñar) se encharcan los arroyos que bajan de la montaña y en ellos hay rana pirenaica (Rana pyrenaica) y tritones. Desde allí, al atardecer, ayudados por los prismáticos se descubren numerosas marmotas alpinas (Marmota marmota) que se dedican a socializar en los prados. No faltan las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) y el bisbita alpino (Anthus spinoletta). En verano esta estación de esquí ofrece la opción utilizar el telesilla de Creussans para acceder con toda comodidad a las cumbres, allí han montado el mirador solar de Tristaina, que debe ser un buen lugar para observar las aves, pero cuando llegamos ya estaba cerrado.


Vista al este desde Arcalís, Andorra


29 de mayo de 2024

Esa jornada la utilizamos para pasar a los Pirineos de Huesca, como era un viaje largo no pudimos hacer rutas largas, pero si nos permitió explorar áreas interesantes, algunas de ellas por primera vez y otras que ya conocíamos.

Port del Cantó

Ruta 3.- El Port del Cantó

Por la mañana temprano seguimos por la N-260 que permite pasar de la comarca de l’Alt Urgell al Pallars Sobirà y para ello hay que salvar el Port del Cantó situado a 1.721 m de altitud. En la collada hay una zona con prados rodeados de bosques donde se puede observar especies interesantes. Al norte reina en las alturas la cima de la Torreta de l’Orri de 2.438 m, cumbre del macizo d’Orri. A sus pies se encuentra el Refugi Comes de Rubió, a 1.980 m, abierto en temporada invernal. Desde el puerto se puede acceder siguiendo 6 km por una pista abierta del 1 de mayo al 15 de noviembre. Al sur se alza la Serra de Llagunes, a la que nos podemos aproximar desde el área de descanso del puerto, siguiendo la pista que sale dirección sur, que se dirige a la aldea de Vila-Rubla. Esta localidad pertenece al municipio de Montferrer i Castellbò, en esa zona se intercalan prados s y bosques alpinos en los que han encontrado dientes fósiles de arcosauriformes. Los bosques que hay al sur del puerto son un buen lugar para observar el picamaderos negro o el alcaudón dorsirrojo, el milano real (Milvus milvus) o el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).


Monasterio de Santa Marñia de Obarra


Ruta 4.- El románico del valle de Isábena

A mediodía abandonamos la Alta Ribagorça catalana y siguiendo la A-1605 entramos en la Ribagorza aragonesa. Estos valles perdidos y alejados de todo esconden grandes tesoros artísticos del románico, como la catedral de Roda de Isabena del año 1030 que cuenta con una cripta y un claustro r espectaculares o el monasterio de Santa María de Obarra de los siglos IX y X. Ambos son de estilo lombardo, pero solo permiten visitas concertadas en días concretos por lo que hay planificar la visita con tiempo. Para comer en esta zona os recomiendo la Casa Restaurante la Cuadreta, al norte de Herrerías de Calvera. En esta zona se encuentra uno de los mejores hides fotográficos para aves carroñeras como el quebrantahuesos, que gestiona la asociación Bonansa Activa. El resto de la tarde seguimos camino hasta Bielsa donde nos alojamos.


30 de mayo de 2024

Ruta 5 Mirador del Revilla


Ruta 5.- El mirador del Revilla

Este valle del Sobrarbe está un poco escondido pero es muy recomendable recorrerlo para acercarse a los miradores del Revilla donde está garantizada la observación de quebrantahuesos. Para acceder hay que desviarse en la localidad de Hospital de Tella, en la A-138 y remontar el valle del río Yaga por la HFO-135AA. En el kilómetro 6,3 hay una curva muy cerrada a derecha donde hay un pequeño aparcamiento para 4 o 5 coches y unos paneles explicativos. De allí parte el sendero que en poco menos de 2 km te acerca los miradores de Angonés. 


Faldas del Monte Perdido desde los miradores

Desde ellos se domina el barranco de Angonés y el estrecho valle del Río Yaga que nace en el Collado de Añisclo y en las faldas de Monte Perdido (3.355 m.).


Valle del Río Yaga

Este mirador privilegiado que se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, desde allí se observan las idas y venidas de buitres leonados (Gyps fulvus) y varios ejemplares de quebrantahuesos. 


Buitre negro desde el Revilla

Con un poco de paciencia también se puede ver alimoche común (Neophron percnopterus), cuervo grande (Corvus corax), halcón peregrino mediterráneo (Falco peregrinus brookei) y hasta buitre negro (Aegypius monachus). 


Quebrantahuesos

A mitad del sendero hay un cartel que anuncia la Ermita de San Lorién, se encuentra apenas a una decena de metros trepando arriba por una trocha. Una vez se alcanza la pared vertical se observan los cimentos de lo que en su día fue una pequeña iglesia rupestre. 


Ruinas de la Ermita de San Lorien

Marcas históricas

Aunque pueda aparentar ser los restos de un chozo de pastores, en las paredes rocosas hay inscripciones cinceladas en la roca que pertenecen a varias épocas históricas. Ese lugar añade el aliciente que suele ser propicio para ver el treparriscos (Tichodroma muraria).


Alimoche


Este valle esconde más secretos, en el kilómetro 5,5 de la HFO-135AA hay un desvío hacía la localidad de Tella, que es la capital del municipio de Tella-Sin. Un kilómetro antes de llegar a esta localidad junto a una gran balsa sale un sendero que en apenas 20 metros nos conduce al dolmen de Tella, un interesante monumento funerario del neolítico. De nuevo en la carreta se accede al que es conocido como el pueblo de las brujas. Desde allí sale la interesante ruta de las Tres Ermitas, es un camino circular que nos conduce al templo de la Virgen de la Peña (XVI), a la Virgen de Fajanillas (XII) y a la ermita de San Juan y San Pablo que se alza protectora cerca del Puntón de las Brujas, un pico rocoso, para finalizar en Tella. 


Ruta 6 de Plan al collado de Sahún

Ruta 6.- La Val de Chistau y el Collado de Sahún

Por la tarde, en el km 72,5 de la A-138, unos metros antes de Salinas tomamos la A-2609 que se adentra en la Val de Chistau, siguiendo el río Cinqueta en dirección a su capital, Plan. En el km 8 después de salir de un túnel se encuentra el espectacular cortado de Peña Negra, allí mismo hay un muladar en el que una vez a la semana dejan reses muertas para alimentar las aves carroñeras y allí se concentra las aves. Siguiendo la carretera hasta la entrada de Plan hay que tomar un desvío al sur que cruza el río Cinqueta y se adentra en un bosque adulto de coníferas.


Vistas del Aneto desde Sahún, mayo de 2024

Es una pista aceptable para recorrer con cualquier vehículo, que va ganando altura mientras se adentra en un pinar espectacular que trepa hasta la collada de Campo Maruja (1.814 m.). Allí abundan los corzos (Capreolus capreolus) y las ardillas (Sciurus vulgaris), también se reproduce el mochuelo boreal (Aegolius funereus). Desde la collada, junto a una balsa se accede al bosque de la Machifembra. Este camino se cierra en época de reproducción para proteger uno de los últimos territorios de urogallo (Tetrao urogallus) aragoneses, esta es una zona de paso de quebrantahuesos y con un poco de suerte se ven desde muy cerca. La pista sigue ganando altura y enseguida llega al Refugio de Marradetas, unos pocos metros más y se llega al Collado de Sahún (2.202 m.). 

Vista al norte desde el Collado de Sahún, mayo 2024

En esta zona han desaparecido los bosques y reinan los prados alpinos en los que viven dos parejas de Collalba gris (Oenanthe oenanthe). Desde este balcón increíble se disfruta de una de las mejores vistas de los Pirineos. Al este se ve Cerler y detrás toda la cara oeste del Aneto con sus 1.404 m. Al norte del collado se alza el Mollón Cuadrado del Yerri (2.671 m.), al fondo a la izquierda el Pico de Bagüeñola  (3.401 m.) y al este la Tuca de Cambra (2.628 m.) y el Pico la Lastra (2.361 m.). Al sur dominan las alturas el Cerro Marradetas (2.194 m.) con el cercano farallón rocoso de la Turmosa mientras que en el oeste rematan el paisaje la Peña de las Diez (2.568  m.) y la de las Once con (2.651 m.). Sin lugar a dudas este es uno de los rincones imprescindibles del Pirineo.

Collalba gris


Fuentes y referencias: 

Bonansa Activa

https://birdingaragon.com/project/bonansa-activa/

Dolmen de Tella

https://tellasin.com/dolmen-de-tella/

El Cadí Moixeró

https://parcsnaturals.gencat.cat/ca/xarxa-de-parcs/cadi/gaudeix-del-parc/equipaments-i-itineraris/itineraris/itineraris-de-natura/

Ermita de San Lorién

https://www.sipca.es/censo/1-INM-HUE-003-227-024/Ermita/de/San/Lorenzo.html

Monasterio Santa María de Obarra:

https://museodiocesano.es/monasterio-de-obarra/

Ordino-Arcalís en estío:

https://www.ordinoarcalis.com/ca

https://www.ordinoarcalis.com/ca/experiencies/activitats-estiu/creussans#ade0b24c-222b-4830-9533-c534ac02eff0

Pirineos:

https://tr3smil.com/zona-9-maladeta-aneto/

Refugi Comes de Rubió:

https://www.refugicomesderubio.com/

Tella:

https://magicospirineos.com/tella

https://magicospirineos.com/ruta-de-las-3-ermitas-protectoras-de-tella

Templos de la Ribagorza:

https://turismoribagorza.org/images/PRE22/stories/secciones/zona_interactiva/folletos/Castellano/Cultura.pdf


Rafa, Gerardo y Aurelio en Bielsa


 Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

DE VAL DE LA SABINA A LAS BLANCAS CENTENARIAS

8 de marzo de 2015

Almendros en Val de La Sabina.


El domingo realicé la segunda salida de contacto con las cuadrículas que tengo que censar este año para el Atlas de las Aves de Valencia. A las 8 de la mañana salía de la N-330 en Ademuz norte con un día despejado pero con fresco gracias a tener solo 1°C. Empecé a subir por el valle de la rambla del Val, enseguida llegué a Val de La Sabina y comprobé que la mayoría de los almendros ya estaban en flor señal que la primavera llama ya con fuerza.

Tablas de cereal, Sesga

Antes de entrar a la pequeña aldea siguiendo la avenida del Val crucé la rambla dirección Sesga. Enseguida gané altura en la umbría dominada por el pinar de repoblación de pino carrasco (Pinus halepensis) que prospera aquí a diferencia de los plantados en las solanas  donde las terrazas o mantienen cultivos de almendro o están casi sin vegetación a causa de lo extremo de este clima de inviernos gélidos, con veranos muy secos y calurosos. De hecho estas tablas de cereal debido a la pobreza de los suelos se cultivan cada 2 años, uno se deja descansar y hay que ararlos para enterrar la hierba crecida en invierno y  esponjar la tierra con ello se consigue que calen las escasas lluvias y puedan pudrir las hierbas que luego generen el suficiente alimento para los cereales.

La carretera enseguida gana altura y cuando se sale de la umbría empiezan a aparecer los primeros pies adultos de sabina albar (Juniperus thurifera hispanica). Este árbol es un superviviente del pasado en todos los sentidos ya que estudios afirman que ya había sabinas en el Cretácico y son árboles muy longevos, en condiciones normales tienen entre 4 y 8 metros de altura, son de hoja perenne y con sistema radicular capaz de clavar sus raíces en recios pedregales en zonas con rangos temperaturas entre -25 °C y 40 °C además soporta bien prolongadas sequías por lo que en estas tierras encuentra abundantes rincones donde prosperar.

Barraca de la Pieza Rasa II

Este camino Val de la Sabina a Sesga es una de las zonas  en las que todavía podemos encontrar un buen número de barracas de piedra seca. Estas construcciones que siguen modelos ancestrales de piedra en seco, sin argamasa, son una singularidad de estas tierras por su abundancia y solo por conocerlas vale la pena hacer una visita es estas tierras. Estamos antes ante construcciones de carácter agrícola y pastoril ya que estos campos quedaban lejos de las poblaciones en el fondo de los valles y la crudeza de este clima requería disponer de refugios para personas y aperos, de cijas (corrales) para el ganado, de parideras que era el lugar donde resguardar a corderos y ovejas en las épocas de partos, así como pequeños aljibes donde almacenar agua. Los constructores, canteros o alarifes (maestros de obras) utilizaban el material más abundante de estas tierras que eran las piedras que se retiraban de las parcelas para permitir el cultivo y se aprovechaban para hacer las barracas, para hacer las paredes de los bancales que permitían poner en producción zonas con mucho desnivel, los mojones y deslindes de las parcelas. Algunas de estas barracas están construidas entre el XIX y el XX pero seguro algunas tendrán muchos más años. Esta zona ha sido señalizada y puesta en valor publicando folletos gracias a un Proyecto VOLCAM realizado por el Centro Excursionista de Valencia, para acceder al folleto pinchar aquí.


Corrales en la afueras de Sesga.
Antes de llegar Sesga, una de las tres aldeas de Ademuz, en la cabecera del estrecho valle del barranco de Sesga que se une al Turia frente a Casas Bajas, aproveché para fotografiar algunos bosquetes de enormes sabinas. En esta localidad situada a 1180 metros sobre el nivel del mar admiré las antiguas casas de labor de las afueras y la iglesia de la Inmaculada Concepción de finales del siglo XVI con su coqueta fachada culminada en una España con pequeñas campanas. Para otro día dejé una visita al “complejo” del ayuntamiento que además de una escuela que conserva el mobiliario y material escolar de los años cincuenta, tiene un horno de pan comunal, una barbería y el calabozo, además tendré que visitar el complejo de la fuente, el abrevadero doble y el lavadero.

Sabina del Barranco Jiménez

Seguí por la pista que sale a la derecha dirección a La Puebla de San Miguel enseguida se vuelve a ganar altura y aquí los bosques son mayor calidad y a los pinos carrasco se añaden carrascas (quercus ilex) y pino negral (Pinus nigra) en la sierra de Tortajada con 1.517 m. Pude ver como un zorzal charlo (Turdus viscivorus) cantaba marcando el territorio desde la copa de un pino.

Salto de agua con canalón de sabina para conducir el agua.

Llegué al valle del barranco de la cañada de Jorge, al paraje de Los Pucheros, al sur de la Puebla de San Miguel. Me detuve para descubrir una enorme sabina monumental de la umbría Miranda un ejemplar de 12 metros con unos 700 de vida y la reserva de flora del barranco Jiménez donde a las sabinas centenarias se añade algún pie de tejo, y pino negral. Al llegar una pareja de mirlos (Turdus merula) alertaron con canto histérico a todos sus habitantes de mi llegada por lo que solo pude ver un chochín (Troglodytes troglodytes) que llevaba material al nido. También es de señalar que en este húmedo rincón se aprovechaba el agua de la fuente de Don Guillén para almacenarla en una pileta gracias a unos canalones labrados en troncos de sabina y hay corrales y abrevaderos para el ganado.


Ermita de La Púrisima, La Puebla de San Miguel

En la Puebla de San Miguel me recibió una tarabilla común (Saxicola rubicola) y solo paré para admirar la ermita de La Purísima del siglo XVI que tiene una rusticidad y elegancia que nos hace olvidar la sobriedad del románico de otras tierras. Seguí por la carretera CV-363 dirección Losilla y enseguida a mano izquierda aparece una pista con buen firme que trepa a la sierra dirección a Las Blancas. Por la solana domina la vegetación algunos buenos pies de sabinas y enebros (Juniperus communis), tras 5 kilómetros llegué a mi principal objetivo de esta jornada, Las Blancas es un paraje encaramado a 1.450 metros de altitud allí quería conocer a los seres vivos valencianos más viejos, son las sabinas monumentales de unos 800 años que dominan una solana con poca inclinación al poniente.

Cuervo (Corvus corax)

Sobresalen tres enormes sabinas pero hay otras solo un poco más jóvenes, las tres están en el entorno de los 12 metros de altura y un perímetro de tronco a 1.30 metros del suelo de entre 3.9 y 4.9 m. un abrevadero completa un paraje que fue utilizado por los pastores de estas tierras. Embelesado con estos abuelos Valencianos que germinaron sobre el 1.200, antes de la conquista de Ademuz por Jaume I en 1.259, solo observé una pareja de cuervos (Corvus corax) y uno de ellos llevaba una buena rama al nido.

Tronco de sabina de Las Blancas

Otra especie que llamó la atención aunque mucho más pequeña pero no menos bella fue un grupo Colchicum triphyllum muy parecidas al azafrán (¡Gracias Víctor París por la identificación!) esta  es una pequeña plántula que florece en febrero y marzo en las sierras sistema ibérico.

Colchicum triphyllum

Sabina centenaria de Las Blancas, La Puebla de San Miguel

Seguí subiendo por la pista hasta el cerro de Las Ballesteras a 1.708 m. aquí con claro dominio de la vegetación de montaña hay algún pie monumental de pino negral  (Pinus nigra salzmannii), es una zona espectacular junto a la hoya del corral del Chaparral.

Águila real (Aquila chrysaetos)

Bajando pude admirar un águila real (Aquila chrysaetos) adulta y saliendo del Rincón de Ademuz, sobre el enrome puente que salva el valle del Turia la primera culebrera (Circaetus gallicus) que observo esta temporada, una recién venida de África que como he podido comprobar otros años cría en esta zona. Finalicé una gran jornada en estas tierras que esperan vuestra visita ¡solo hay animarse!

pino negral  (Pinus nigra salzmannii) 

Link recomendado para ampliar información sobre las barracas de Sesga de Alfredo Sánchez Garzón.


Corral del Chaparral 


Texto y fotos de Rafa Muñoz, marzo de 2015