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Riotinto: geología y biología extrema

 

El río Tinto, Huelva, Arxiu RMiB

La comarca de Riotinto es un lugar muy especial, con una larga historia de explotación de recursos mineros que se remonta al tercer milenio a. C., lo que la convierte en una de las zonas mineras más antiguas del mundo. Visitar esta región permite observar y comprender una compleja sucesión de fenómenos geológicos, descubrir una gran variedad de minerales y sorprenderse con la antigüedad de las explotaciones mineras, así como con las técnicas empleadas por las diferentes culturas que han habitado este rincón de la península ibérica.

 


Una geológica singular

Estas tierras están formadas por diversas capas de rocas sedimentarias e ígneas que se originaron en el Paleozoico, anteriormente conocido como la era primaria. Se trata de la primera de las tres eras geológicas más recientes, que comenzó hace unos 542 millones de años, cuando la vida se desarrolló, aunque aún permanecía confinada al mar. Al final de este periodo, los seres vivos salieron de los océanos y comenzó la conquista de la superficie terrestre. Las especies que dominaban el planeta en aquel entonces eran los trilobites, de los que hoy se conocen más de 20.000 especies.

Pero regresemos a la geología. Para que se formara esta concentración de minerales singulares, fue necesaria la aparición de abundantes fuentes hidrotermales en el fondo marino. Cuando el magma entra en contacto con el agua del mar, y bajo las altas presiones propias de las profundidades oceánicas, se generan reacciones que modifican los materiales. En esas condiciones se producen procesos metasomáticos —cuando el magma reacciona con el agua marina— y procesos metamórficos —cuando los materiales reaccionan ante el elevado calor y la gran presión del fondo marino—. Estas reacciones transforman los minerales magmáticos originales y dan lugar a precipitados en forma de sulfuros masivos polimetálicos, resultado de la combinación del azufre con los metales del magma, a temperaturas superiores a los 375 °C, en unas condiciones verdaderamente singulares.

Solo faltaba que esa acumulación mineral emergiera de los fondos marinos, y a ello contribuyó la deriva de las placas tectónicas, que provocó el choque de la placa de Laurasia con la de Gondwana, dando lugar al supercontinente Pangea. Este evento tectónico tuvo lugar entre el Devónico Superior y el Pérmico, aproximadamente entre hace 380 y 280 millones de años. Dicho choque desencadenó la conocida como orogenia varisca o hercínica, que propició la emergencia de la enorme capa de sulfuros férricos que hoy conocemos como la Faja Pirítica Ibérica. Esta formación dio origen a las sierras del sur de Portugal y a las sierras andaluzas de Huelva.

La Faja Pirítica está compuesta por diferentes capas y vetas que incluyen pizarras, grauvacas y cuarcitas. En algunas zonas se encuentran lentejones aislados de calizas, acumulaciones de geles de sílice con hierro y manganeso. Posteriormente, se añadieron otras capas formadas por rocas volcánicas, principalmente ácidas, como piroclastos gruesos y finos, lavas riolíticas, piroclastos riodacíticos, además de pizarras silíceas, pizarras negras, areniscas, jaspes, calizas y nódulos de manganeso. Finalmente, todo este conjunto fue cubierto por sedimentos calcáreos que contienen restos fósiles.

 

Río Tinto, Arxiu RMiB

El río Tinto (1)

Este pequeño río nace en la sierra de Padre Caro y, tras recorrer unos 100 km, se funde con el río Odiel al llegar a la ría de Huelva, ya muy cerca del mar. Sus aguas presentan unas condiciones únicas, derivadas del sustrato mineral que atraviesan. El pH ácido favorece la disolución de minerales metálicos, lo que provoca que transporten altas concentraciones de metales pesados disueltos, como pirita, sulfuro de hierro, calcopirita, blenda, galena, casiterita, cobre, cadmio, zinc, cromo, arsénico y manganeso. Además, en la cuenca del río Tinto abundan las llamadas tierras raras, como el escandio, el itrio y los 15 elementos lantánidos, todos ellos disueltos en este río singular.

A simple vista, lo más llamativo es el intenso color rojizo de sus aguas —que roza el negro—, un rasgo muy fotogénico. Este tono es el resultado de un complejo proceso químico llevado a cabo por unos seres increíbles que habitan en el río: microorganismos que oxidan la pirita. Esta oxidación genera ion férrico, que tiñe las aguas de rojo, mientras que el depósito de sulfuros colorea las orillas con un tono amarillo muy característico.

Otra sustancia resultante de la oxidación de la pirita por acción de estos microorganismos es la jarosita, un mineral compuesto por sulfato de potasio e hierro con hidroxilos. Lo más sorprendente es que este compuesto también se ha encontrado en Marte, lo que podría indicar que, en algún momento, ciertos tipos de bacterias pudieron prosperar en el agua del planeta rojo.

Otra peculiaridad de este “caldo” es su altísima acidez: ningún vertebrado podría vivir en él, ni siquiera beberlo... aunque más adelante descubriremos que hay una excepción.

Río Tinto, detalle, Arxiu RMiB


Biodiversidad del río

A pesar de que el río Tinto es una corriente de agua extremadamente ácida, esta “sopa de minerales” está llena de vida. El Tinto alberga bacterias acidófilas, organismos extremófilos, algunos de ellos endémicos.

Vayamos por partes. Las bacterias son microorganismos microscópicos formados por células procariotas, es decir, sin núcleo ni orgánulos complejos. Son quimiótrofas: organismos que obtienen energía descomponiendo compuestos minerales, en este caso, la pirita. Como la pirita está compuesta por azufre y hierro (FeS₂), su oxidación genera ácido sulfúrico, lo que reduce el pH del agua hasta niveles extremadamente bajos, comprendidos entre 1,7 y 2,7.

Estas bacterias son acidófilas porque viven en medios muy ácidos, es decir, prosperan en disoluciones con una alta concentración de iones de hidrógeno (H⁺), en comparación con el agua pura. La acidez se mide con el pH, y los medios ácidos tienen valores inferiores a 7. Estos pequeños y primitivos organismos también se consideran extremófilos, ya que habitan en condiciones muy distintas —y extremas— respecto al resto de formas de vida terrestre.

Entre los microorganismos más comunes del río Tinto destacan Acidithiobacillus ferrooxidans, Leptospirillum ferrooxidans y Acidiphilium spp., que representan el 80 % de la biomasa procariótica del río. También hay arqueas, organismos similares a las bacterias pero con estructuras celulares más complejas, más cercanas a los seres eucariotas (los que tienen núcleo).

Detalle del libro de González (1950)


En ciertas zonas del río, donde la acidez es algo menor, viven organismos eucariotas, como algas y cianobacterias fotosintéticas, que realizan la fotosíntesis y liberan oxígeno. Este oxígeno es aprovechado por las bacterias oxidantes para descomponer el hierro y los sulfuros. Aproximadamente el 65 % de la biomasa total pertenece a este grupo de protistas fotosintéticos. Las algas identificadas pertenecen a los géneros Chlamydomonas, Chlorella, Klebsormidium, Zygnema y Dunaliella. También se han encontrado algas rojas (rodófitas) de los géneros Galdieria y Cyanidium.

Los principales “depredadores o carroñeros” del sistema son los protistas, organismos unicelulares eucariotas que no pertenecen al reino animal, vegetal ni fúngico, y que se alimentan de materia orgánica, por lo tanto, son heterótrofos. En este grupo se han identificado amebas de la clase Lobosea, flagelados de los géneros Bodo y Ochromonas, ciliados del género Oxytricha, y heliozoos del género Actinophrys.

Y como la biodiversidad no entiende de límites, incluso se ha encontrado un rotífero de la clase Bdelloidea, lo que lo convierte en el único animal que ha logrado adaptarse y prosperar en las ácidas aguas del Tinto. La biodiversidad se complementa con diversos hongos acidófilos. Alejadas del contacto directo con las aguas, también han evolucionado algunas plantas adaptadas a este medio extremo, como el brezo minero (Erica andevalensis) o una hierba de la familia Poaceae, Imperata cylindrica.

 

Playa de vías, Riotinto, Arxiu RMiB

Historia minera de Riotinto

Se estima que, a lo largo de los últimos 5.000 años, se han extraído cerca de 2.000 millones de toneladas de mineral en Riotinto, y aún quedarían más de 400 millones de toneladas por explotar. Las primeras escorias de fundición de cobre se han encontrado en Anatolia y están fechadas en torno al 6.000 a. C. Unos 2.000 años después, en el IV milenio a. C., ya se trabajaba el metal en los Balcanes y en Grecia. Se cree que, hacia el 3.000 a. C., las técnicas metalúrgicas llegaron al sureste de la península ibérica, y hacia el 2.700 a. C. ya se habían generalizado en el sur.

Esta cronología se deduce a partir de los indicios de extracción de minerales encontrados en la zona. En la mina de Cuchillares, en Campofrío, se han descubierto trincheras excavadas siguiendo vetas superficiales de cobre, además de restos de escorias que indican actividad de fundición en el mismo lugar. Estas explotaciones se consideran contemporáneas de la cultura pretartésica que erigió los dólmenes del Pozuelo, datados en la Edad del Cobre o Calcolítico, entre el 3.000 y el 2.500 a. C.

Durante la Edad del Bronce (3.300 a. C. – 1.200 a. C.), se han hallado pequeñas tumbas cuadrangulares que contenían cenizas acompañadas de cerámicas, objetos de plata y cobre. Al final de esta etapa surgió la cultura de Tarteso (1.200 a. C. – 900 a. C.), que, gracias a su desarrollo metalúrgico, mantuvo un activo comercio con las principales civilizaciones del Mediterráneo.

La romanización supuso un nuevo y potente impulso a la minería. A partir del año 43 a. C., se intensificaron las explotaciones, un proceso que se mantuvo durante seis siglos. Se calcula que los romanos fueron responsables de la generación de unas 20 millones de toneladas de escorias.

El siguiente gran impulso a la minería tuvo que esperar hasta el siglo XVI, cuando Felipe II ordenó una inspección de los recursos mineros del río Tinto, encargo que fue llevado a cabo por Fray Diego Delgado. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX cuando se inició la explotación industrial de la zona, impulsada por diversas empresas que, en un primer momento, se centraron en la extracción de pirita, de la cual obtenían cobre. En esta etapa se abrió la mina Esperanza, en 1850.

 

Galería de la Peña de Hierro, Arxiu RMiB

Rio Tinto Company Limited

Rápidamente, los británicos monopolizaron la minería en la zona y, para ello, crearon la Rio Tinto Company Limited, que operó entre 1873 y 1954. En un principio, la empresa se dedicó a la extracción de sulfuros metálicos, principalmente cobre. Posteriormente, centraron sus esfuerzos en la explotación de pirita cruda. A partir de 1950, comenzaron a extraer azufre para la fabricación de ácido sulfúrico.

El volumen de la explotación y los beneficios obtenidos eran tan significativos que los británicos construyeron una línea de ferrocarril para transportar el mineral hasta el puerto de Huelva. Además, edificaron un lujoso barrio residencial destinado a sus directivos, con todas las comodidades de la época.

En 1954, las explotaciones dejaron de ser rentables debido a la caída de los precios del cobre y a los elevados costes de extracción, lo que provocó el cierre de la empresa.

Gossan de la Peña de Hierro, Arxiu RMiB


El gossan de Río Tinto Patiño

Entre 1966 y 1968, en la mina Peña de Hierro de Nerva se descubrió un filón de gossan. Las monteras de hierro, o “gossan”, están formadas por sulfuros de hierro que, al estar situados en la superficie terrestre, sufren la acción de fenómenos atmosféricos que los oxidan. Este mineral se caracteriza por su color rojo oscuro, típico del óxido de hierro, y por contener entre 1,8 y 2,5 gramos por tonelada (gr/T) de oro, cantidad suficiente para justificar su explotación.

La concesión para su explotación se adjudicó en 1970 a la empresa Río Tinto Patiño. Para separar la ganga (el material de desecho) de los metales preciosos, el mineral se procesaba en plantas de cianuración mediante métodos de calcinación y fusión. La producción anual rondaba los 6.700 kg de oro y 140.000 kg de plata, obtenidos tras tratar 4,5 millones de toneladas de roca.

Una vez agotadas las capas de óxido de hierro, la explotación se cerró en 2001. La palabra “gossan” fue introducida por los británicos que dirigieron la minería en Huelva. Una teoría sobre su origen sugiere que procede del bretón, ya que “gōs” significa “sanguíneo”, en referencia al intenso color rojizo de estas rocas.

Instalaciones mineras de Cerro Colorado, Arxiu RMiB

 
 

Las minas del municipio de Minas de Riotinto

Cerro Colorado (2) y Corta Atalaya (3)

Cerro Colorado es una de las mayores minas a cielo abierto del mundo y la más grande de Europa. Se abrió en lo que inicialmente era una gran montaña rojiza. Al oeste de Cerro Colorado, y separada de esta por la carretera A-461, se encuentra Corta Atalaya. En realidad, ambas forman parte de la misma explotación y comparten el mismo filón.

Esta zona está formada por diversas capas de rocas volcánicas y sedimentarias generadas en el Fameniense, el último piso del período Devónico, dentro de la era del Paleozoico. Está compuesta por una gran masa de materiales férricos, rocas volcánicas ácidas, intermedias y básicas, pizarras negras, pizarras silíceas, tufitas vulcanogénicas, pizarras moradas, cherts y jaspes.

Todos estos materiales, debido a la filtración y erosión provocada por fenómenos meteorológicos, precipitaron debajo una gran masa de óxido de hierro (gossan), limonita y caolín, muy rica en sulfuros de cobre como la calcosina y la covellina. A continuación aparece una capa formada por el material primario, conocido como “stockwork” (rocas que contienen vetas o venas entrecruzadas de diferentes minerales). En las venas de estas rocas se concentran minerales como pirita, calcopirita, pirrotina, cuarzo, calcita y clorita.

Además, hay presencia de basalto, riolita y andesita. Intercalados se encuentran depósitos pizarrosos y de sedimentos químicos (jaspe), además de algunos valiosos filones de lentejones de sulfuros masivos y areniscas volcanoclásticas.

La extracción del mineral se realiza mediante la excavación de la montaña, dando lugar a una gigantesca fosa escalonada que ocupa 4,2 km². Tiene una longitud máxima de 2.020 metros, una anchura máxima de 800 metros y una profundidad que alcanza los 230 metros. Se calcula que el volumen inicial de material de esta veta rondaba los 500 millones de toneladas de mineral, de las cuales aún queda aproximadamente la mitad por extraer.

Instalaciones de Atalaya Riotinto Minera, en Cerro Colorado. Arxiu RMiB


EMED Minning - Emed Tartessus - Atalaya Riotinto Minera

Estos nombres corresponden a la misma empresa que aprovechó la espectacular subida del precio del cobre a partir de la crisis de 2007 y reemprendió la explotación de Río Tinto en 2016. Desde entonces, procesan el sulfuro de cobre, del cual extraen anualmente 45.000 toneladas de concentrado de cobre y, además, obtienen plata como subproducto.

En 2023 extrajeron 14,9 millones de toneladas de mineral y 32,2 millones de toneladas de residuos. La roca estéril acumulada supera los 555,6 millones de toneladas, la cual está prevista para rellenar las secciones ya explotadas y agotadas. En febrero de 2024, habían alcanzado la cifra de 100 millones de toneladas de material tratado desde su reapertura, con una capacidad nominal de procesamiento de 15 millones de toneladas de mineral anuales.

El proceso de tratamiento del mineral es el sistema de flotación convencional por espumas. Consiste en moler el material mediante un molino semiautógeno (SAG) y, mediante flotación, separar sus componentes, concentrando la calcopirita y la pirita. Posteriormente, la pasta obtenida se vuelve a moler y filtrar. Luego, el resultado se espesa para obtener el concentrado de cobre.

Para llevar a cabo este proceso, se necesita bombear 4.400 m³/h de agua, que extraen del embalse de Campofrío, de Aguas Limpias y del río Odiel, para concentrarla en un estanque de 1.680 m³. En cuanto a las aguas residuales de Corta Atalaya, son bombeadas hasta una planta de tratamiento, y el agua tratada se almacena en cinco tanques para su reutilización dentro del sistema. Esta instalación tiene una capacidad de tratamiento de 200 m³/h.

El mineral obtenido se transporta mediante camiones con capacidad de 25 toneladas hasta el puerto de Huelva, situado a 75 km de distancia.

 

Mineral en Peña de Hierro, Arxiu RMiB

Peña de Hierro (4)

Ubicada en el municipio de Nerva, es una explotación ya cerrada que se abrió en el período romano. En esta zona hay rocas volcánicas ácidas, intermedias y básicas, pizarras negras, pizarras silíceas, tufitas vulcanogénicas, pizarras moradas, cherts y jaspes.

Actualmente, se ha construido un centro de interpretación que permite atravesar un túnel minero y asomarse al hueco dejado por la explotación, así como a la laguna que se ha formado en el fondo. La corta mide 320 metros de largo por 200 metros de ancho y llegó a tener una profundidad de 125 metros, ahora ocupada por un lago de aguas negras.

En ella podemos encontrar una gran zona gris de pirita, áreas de pizarras, una zona de gossan, otra de jarosita y una zona de pizarras moradas.

 

Excavadora obsoleta, Arxiu RMiB

Técnicas de extracción del mineral

Para la extracción del mineral en las explotaciones a cielo abierto se utilizan perforadoras eléctricas rotativas de gran diámetro. Actualmente, estas máquinas cuentan con un sistema de control de la perforación que ha permitido duplicar los rendimientos.

Para acceder a la roca madre se realizan voladuras que pueden fragmentar más de 20.000 toneladas de material utilizando alrededor de 2.000 kg de explosivos. Para evitar vibraciones que podrían provocar derrumbes no deseados, las detonaciones se efectúan de forma secuencial, con un máximo de 95 kg de explosivo por disparo.

Para cargar el mineral se emplean excavadoras de cable de gran tamaño, con cazos de más de 40 m³, capaces de cargar cada camión en solo tres cucharadas. También se utilizan excavadoras hidráulicas, con capacidad de carga superior a 20 m³, que son más rápidas y maniobrables que las de cable. El transporte del material hasta las plantas de tratamiento se realiza mediante una flota de camiones con capacidad para 220 toneladas cada uno.

 

Carga de mineral, en Corta Atalaya, Arxiu RMiB

Recursos disponibles

Los recursos mineros que aún están pendientes de explotar en esta zona de Huelva se estiman en más de 1.000 millones de toneladas (Mt), repartidos de la siguiente forma:

·         Piritas (incluidas las cobrizas): 208 Mt

·         Sulfuros complejos masivos: 138,1 Mt

·         Mineral cuprífero diseminado: 281,7 Mt

·         Gossan de oro y plata: 47,3 Mt

Total: 675 Mt

 

Mapa visita Riotinto, Arxiu RMiB

Visitar las minas de Riotinto

El actual Parque Minero de Río Tinto es una visita obligada para cualquier naturalista interesado en la geología y la biología extrema. Se recomienda dedicar al menos un día completo a recorrer esta zona de la sierra de Huelva. Para planificar la visita, es importante consultar las diferentes opciones disponibles en la página oficial: https://www.parquemineroderiotinto.es/. Se aconseja comprar las entradas por internet antes de estudiar con detenimiento los horarios de las distintas actividades para no perderse ninguna zona interesante.


Máquina de vapor, museo Minero de Riotinto, Arxiu RMiB


Museo Minero (5)

Ubicado en la localidad de Minas de Río Tinto, fue inaugurado en 1992 y fue la primera atracción del parque. El edificio fue anteriormente el hospital minero. El museo cuenta con varias salas que explican la geología, la historia minera de la zona, las técnicas empleadas y una recreación de una galería minera romana. La visita es libre y se puede utilizar audioguía. La duración recomendada es de al menos una hora. En la entrada hay un punto de información y una interesante tienda geológica.


Peña de Hierro, Arxiu RMiB


Peña de Hierro (4)

Se encuentra en Nerva, a unos 15 minutos en coche desde Minas de Río Tinto. Muy recomendable recorrer la galería minera y luego subir por la pista que sale detrás del centro de recepción. Desde arriba se aprecia mejor el pozo. La pista que rodea la boca de la sima permite ver infinidad de restos minerales con diversos colores y texturas. También es un disfrute dar un paseo pausado por los alrededores del aparcamiento para contemplar la belleza mineralógica del lugar.


Ferrocarril minero de Riotinto, Arxiu RMiB


Ferrocarril Turístico Minero (6)

El desvío a la estación se encuentra a mitad de camino de Nerva y Minas de Riotinto. Recomiendan llegar 20 minutos antes de la salida del tren, por la larga cola para acomodarse. El trayecto dura unas dos horas y recorre un tramo de 22 km entre Nerva y Los Frailes. Esta parte del antiguo tren minero británico discurre paralelo al río Tinto, lo que permite observar su color rojo intenso y las tonalidades amarillas y naranjas de la ribera, que son producto de los sulfuros. 


Río Tinto, Arxiu RMiB


Fuera de la zona de aguas ácidas, el paisaje está dominado por el bosque mediterráneo. A lo largo del camino se pueden ver playas de vías con restos de vagones y traviesas antiguas. Al llegar a Los Frailes, se permite bajar para acercarse al río, ideal para amantes de la geología y la fotografía. El tren regresa luego al punto de partida.


Casa 21, Arxiu RMiB


Barrio de Bellavista (7)

Muy cerca del museo, este barrio alojaba a los directivos británicos de la Rio Tinto Company Ltd. Se puede visitar la Casa 21, una vivienda unifamiliar de estilo victoriano.


Corta Atalaya, Arxiu RMiB


Visita a Corta Atalaya (3)

Desde la puerta del museo, un guía en coche conduce a los visitantes que deben ir dentro de sus vehículos, y los acompaña hasta el borde mismo de Corta Atalaya. Allí desde un observatorio se explica todo el proceso e historia de esa mina que sigue en explotación. La duración aproximada es de una hora.


Mina de Cerro Colorado desde el mirador, Arxiu RMiB


Mirador de Minas de Riotinto (8)

Desde allí se obtiene la mejor vista de la gigantesca mina de Cerro Colorado. Se recomienda visitarlo al atardecer para evitar tener la luz del sol de frente. Hay un apartadero situado junto a la carretera A-461, al norte de la localidad. Desde el mirador se puede contemplar la gran cicatriz de Cerro Colorado al este, el embalse del cobre (9) y las zonas donde se amontona la ganga, al oeste. La vista es espectacular, y se puede observar el continuo trasiego de los enormes camiones serpenteando por las pistas de acceso al fondo de la mina.


Otras opciones turísticas. 

Marte en la Tierra: Se trata de un paseo en tren minero hasta las zonas donde NASA, la ESA y otras instituciones realizan pruebas, ello es debido a la similitud de este lugar con la superficie marciana. 

Tren de la Luna: Es un recorrido nocturno en tren para apreciar el singular cauce del río Tinto de noche. 

Riotinto Experience: Se realiza un recorrido guiado en minibús dentro de la explotación de Atalaya Mining, en el que se explica el proceso minero sin interrumpir la actividad de la explotación que se desenvuelve alrededor.

 

Dólmen de El Pozuelo, Arxiu RMiB

Recomendación adicional

Creo interesante dedicar una mañana para visitar los dólmenes de El Pozuelo, situados en el término de Zalamea la Real, cerca de Riotinto. Son once sepulcros datados entre el 3000 y 2500 a. C., pertenecientes a las culturas El Villar y El Buitrón, que fueron las primeras en explotar los minerales de estas tierras.

 

Los minerales más frecuentes en Riotinto

Ácido sulfúrico

Compuesto químico muy corrosivo con fórmula H₂SO₄. Tiene gran importancia industrial, usado en numerosos procesos, producción de fertilizantes fosforados, ácidos y sulfatos (como el sulfato de hierro). Se obtiene mediante la oxidación del dióxido de azufre.

Andesita

Roca volcánica compuesta por plagioclasas y minerales ferromagnésicos.

Basalto

Roca ígnea más común de la corteza terrestre, formada por silicatos, magnesio, hierro y sílice.

Calcopirita

Sulfuro de hierro y cobre (CuFeS₂). Se forma en fuentes hidrotermales y suele ser el mineral más abundante en los yacimientos de cobre.

Caolín

Arcilla blanca pura, tipo silicato, con fórmula Al₂Si₂O₅(OH)₄. Se utiliza en la fabricación de cerámicas.

Cobre

El sulfuro de cobre aparece mezclado con otros minerales como zinc, pirita o rocas volcánicas alteradas hidrotermalmente. En esta zona, la mena contiene concentraciones de cobre y zinc entre 0,4–0,7 % y un 10 % de azufre. En 2025 se explotan minas como Cerro Colorado y el “piroclasto” de Aznalcóllar.

Covellina

Se forma por oxidación del sulfuro de cobre y suele contener impurezas de hierro, selenio, plata o plomo.

Hematita

Forma mineral del óxido férrico (Fe₂O₃), con color rojizo sangre u ocre.

Hierro

Metal abundante en la corteza terrestre y principal componente del núcleo de la Tierra.

Jarosita

Mineral compuesto por sulfato de potasio y hierro con hidroxilos.

Jaspe

Mezcla de cuarzo con otros materiales, usualmente de color rojizo, formada en fuentes hidrotermales.

Limonita

Mezcla de minerales descompuestos, de color pardo amarillento, frecuente en zonas con hierro oxidado.

Mena y ganga

En minería, la mena es el mineral útil y rentable, mientras que la ganga es el material sin valor comercial que se desecha.

Pirita de hierro

Mineral que se presenta con azufre y se utiliza para fabricar ácido sulfúrico. Su oxidación produce sulfato de hierro. Durante la extracción se generan cenizas con hierro, cinc y metales preciosos aprovechables.

Riolita

Roca ígnea asociada a la zona minera.

Sulfuro de cobre o calcosina

Compuesto por cobre y azufre, fórmula Cu₂S, conocido en estado natural como calcosina.

 

Bibliografía

González, P. (1950) “Algas del río Tinto (Huelva)”. Anales del Jardín Botánico de Madrid 9 (1): 111-128. ISSN 0211-1322. file:///E:/FOTOS%20VARIUS/00%20CST/HUELVA%202025/MINAS%20R%C3%8DO%20TINTO/Dialnet-AlgasDelRioTintoHuelva-2970126.pdf

Atalaya Ríotinto:

https://riotinto.atalayamining.com/

Cianobacterias, Marte y Huelva:

https://www.xataka.com/espacio/huelva-a-marte-rio-tinto-sus-cianobacterias-sirven-a-nasa-para-preparar-exploracion-planeta-rojo

Diversidad microbiana del río Tinto:

https://core.ac.uk/download/pdf/235852274.pdf

Dólmenes de El Pozuelo:

https://www.andalucia.org/listing/d%C3%B3lmenes-de-el-pozuelo/15923102/

Sánchez, A. (1996) “La Faja Pirítica española. Metalogenia. Exploración. Explotación. Aprovechamiento de sus minerales”:

https://www.um.es/hisminas/wp-content/uploads/2012/06/Alejandro-Sanchez-Faja-Piritica-1996.pdf

Geología, extremófilos y Minas de Riotinto:

https://viajandoconcienciahome.wordpress.com/2022/09/12/geologia-extremofilos-y-la-mano-del-hombre-modelando-un-paisaje-unico-minas-de-riotinto/

Mellado, D., González, E., Tornos, F., Conde, C. (2006) “Geología y estructura de la Mina de Río Tinto (Faja Pirítica Ibérica, España)”. Geogaceta, 40. 231-234 ISSN: 0213683X.

https://web.archive.org/web/20091213070955/http://sociedadgeologica.es/archivos/geogacetas/Geo40/Geo40-58.pdf

Mapa Geológico y de yacimientos minerales de la Faja Pirítica a escala 1:100.000. (2002, septiembre). IGME:  https://info.igme.es/cartografiadigital/geologica/mapa.aspx?parent=../tematica/tematicossingulares.aspx&Id=25&language=es

Microorganismos extremófilos:

https://geotermia.ch/2019/07/20/microorganismos-extremofilos-la-vida-en-el-ambiente-geologico-extremo-de-rio-tinto/

Minas de Riotinto:

https://speedstar71.blogspot.com/2016/

Minerales:

http://www.fotominer.com/FOTOMINER/RECOPILATORI2/MINERALS/albumsminerals.htm

Pibernat, A. R. (2016). “Extremophilic protists in the rio Tinto : the relationship between environment and the microbial communitary in a patchwork of geological «islands». https://repositorio.uam.es/handle/10486/670757

Ramírez, G.D. (2022) “Preliminary Economic Assessment. Proyecto Riotinto”:

https://wp-atalaya-mining-2022.s3.eu-west-2.amazonaws.com/media/2023/03/2023.02.21-ATYM-Riotinto-NI-43-101-Technical-Report-PEA-vF.pdf

Principia Magazine. (2015, 28 mayo). “Vivir en un infierno ácido”: https://principia.io/2015/05/28/vivir-en-un-infierno-acido.IjExMCI/

Río tinto y archaeas:

https://sites.google.com/educarex.es/biodiversidad-caurium22/r%C3%ADo-tinto-y-archaeas

Tierras raras en el río Tinto:

htps://www.huelvainformacion.es/huelva/extraordinario-hallazgo-tierras-raras-rio-tinto-cientificos-uhu-encuentran-tesoro-millones-euros_0_2003572420.html

VIAJE A LA MONTAÑA ASTUR-LEONESA, OSOS, LOBOS Y UROGALLOS

Urogallo (Tetrao urogallus)



En la crónica anterior narraba una salida para ver aves y mamíferos marinos en el Finisterre gallego que dista más de 1.000 kilómetros de València, para optimizar el viaje decidimos ampliarlo y aprovechar el desplazamiento para intentar ver oso en la Cordillera Cantábrica. La salida en barco estaba prevista para el día 26 de agosto por lo que hablé con mis amigos Aurelio Sanz y Gerardo Aísa para organizar una escapada que aunara naturaleza, historia y gastronomía, tres disciplinas por las que sentimos pasión, el viaje duró del 24 al 30 de agosto de 2020.

Santa María la Real de Aranda de Duero


24 de Agosto

Salimos de València con el objetivo de hacer noche en Palencia, a medio camino de Galicia. Paramos a almorzar en Aranda de Duero y hacer una rápida visita a bonita iglesia de Santa María la Real construida entre el siglo XV y el siglo XVI y su espectacular fachada de estilo gótico isabelino. Unos kilómetros más y llegamos a Palencia donde teníamos dos objetivos, visitar la Catedral Gótica de San Antolín de Palencia y sobre todo conocer la cripta que perteneció a un edificio visigodo de mediados del siglo VII, en tiempos del rey Wamba. Rematamos la jornada comiendo un sabroso lechazo en el Restaurante Asador La Encina aunque me pareció algo caro.

Cripta de la Catedral Gótica de San Antolín de Palencia


25 de Agosto


San Juan de Baños.


La mañana siguiente tras el desayuno nos acercamos Baños de Cerrato para conocer otra basílica visigótica, San Juan de Baños. Este sobrio templo es uno de los más antiguos de España, lo mandó construir el rey Recesvinto en el año 661. Me encantó la ventana de celosía en piedra que hay en el ábside y los círculos secantes labrados en los capiteles, sin duda estética típica de los visigodos.



Además de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) pudimos observar Abubilla (Upupa epops), Estornino negro (Sturnus unicolor), Gorrión común (Passer domesticus balearoibericus) y Tórtola turca (Streptopelia decaocto).

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)


Seguimos ruta toda la mañana para llegar a Ourense con el tiempo suficiente para estirar las piernas recorriendo el centro de la ciudad, alrededor de la catedral del siglo XII y su Pórtico del Paraíso,  además aprovechamos para comer unos estupendos platos de pulpo a feira, unas xoubas (sardinas) y zamburiñas en A Casa Do Pulpo. Después de comer seguimos viaje hasta Muxía, llegamos cuando ya estaba avanzada la tarde pero aún tuvimos tiempo de visitar el Santurario de Muxia y las piedras erosionadas lo rodean, estos bolos son protagonistas de innumerables supersticiones populares. Acabamos la jornada cenando en el bar restaurante A Marina un espectacular plato de percebes, raxo que es lomo de cerdo fresco frito con guarnición y la guinda la puso un buen vaso de orujo blanco.

Catedral de Ourense


26 de Agosto


Santurario de Muxía 


Esa mañana nos embarcamos para ver aves y mamíferos marinos, el lector puede ver la crónica en este enlace: 


Por la tarde salimos dirección Lugo donde visitamos las murallas romanas y la catedral románica de Santa María de Lugo que se terminó el año 1273. Pusimos broche a la jornada cenando de tapeo por la zona de Praza do Campo y hablando de osos y urogallos con el gran Daniel Pérez.

Muralla romana de Lugo


27 de Agosto

De nuevo subimos al coche para llegar a la capital de la Laciana leonesa, Villablino, que sería nuestra base hasta el día 30. Después de comer una espectacular parrillada el Bar-Restaurante El Ferial nos dirigimos a explorar el valle de Valdeprado, que pertenece al municipio de Palacios del Sil, en la comarca de Rivas del Sil. Esta zona es conocida en lengua leonesa como el “Concechu Palaciegu”, que lo forman una docena de pueblos: Villarino, Tejedo, Cuevas, Mataotero, Matalavilla, Valseco, Salientes, Salientinos, Valdeprado y Palacios del Sil. Estos valles han estado históricamente rodeados por dos potentes centros comarcales como son El Bierzo y La Laciana que han restado protagonismo a estos remotos valles donde solo viven 1.400 vecinos. Su mayor patrimonio es mantener vivo el País Patsuezu y su lengua leonesa que es una variante occidental de la lengua asturllionesa además de una naturaleza desbordante que ha sufrido grandes heridas producidas por las minas a cielo abierto. 


Bosques de Valdeprado


A Valdeprado se llega desde un desvío de la CL-631 frente a Páramo de Sil. Los primeros kilómetros destacan las grandes cicatrices de las minas y la proliferación de tendidos eléctricos que evacuan la Central Térmica de Anllares. Solo hace falta seguir unos metros esta carretera construida por la mina de Cerredo en Degaña para bajar mineral a la térmica para dejar atrás estas agresiones al paisaje y entrar en un valle recóndito con una vegetación exuberante que tapiza las laderas. Solo rompe el manto verde del valle, el río Ceronciecho y alguna braña,  en la cabecera del valle vuelven a abrirse las cicatrices de más minas a cielo abierto. 

Las Brañas son los pastizales de montaña que en verano ocupa el ganado trashumante procedente de Extremadura, principalmente ovejas y ganado vacuno de los Vaqueiros de Alzada asturianos que subían a las brañas en mayo y a finales de septiembre volvían a bajar a sus pueblos de origen, en las zonas bajas de Asturias.


Urogallo (Tetrao urogallus)


Aquí crece una abigarrada vegetación; abedules, serbales, piornos, robles (Quercus robur, Quercus pétrea y  Quercus faginea), acebos, tejos, majuelos, saúcos y algún madroño mientras que en las solanas domina el matorral compuesto por brezo (Erica scoparia), tojo (Ulex europaeus) y retama negra (Cytisus scoparius). Muestra de la riqueza de este valle es que aquí se esconde uno de los mejores cantaderos de Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) de la cornisa cantábrica además de un par de hembras con cachorros de Oso pardo europeo (Ursus arctos arctos) y el lobo ibérico (Canis lupus signatus).


Lobo (Canis lupus)


Este año 2020 los lobos frecuentan las zonas altas de la pedanía lacianiega de Sosas, desde mayo se ha denunciado en prensa cinco ataques al ganado atribuidos al cánido, el último ocurrió en el paraje de Alpandrín donde apareció muerto un ternero de tres meses el 1/9/20. Este año también se ha publicado en prensa varios encuentros de vecinos con osos, en las localidades de Sosas, Orallo y en Caboalles de Abajo. Se recogió cachorro de lobo huérfano en Abelgas de Luna y respecto al Urogallo en la Laciana se estima que todavía quedan entre 42 y 47 machos. El día 7 de septiembre se gravó otro vídeo de un oso pequeño por las calles de Caboalles de Abajo (Diario de León 8/9/20).

11/9 Leonoticias: El oso joven sigue apareciendo por las noches en Caboalles de Abajo para comer ciruelas, peras y frutos de la localidad. La Fundación Oso Pardo y la Guardia Civil han activado un protocolo para alejarlo de la localidad. No es la primera vez que un osezno se acostumbra a bajar a los pueblos, en 2014 un oso joven estuvo bajando a Castro en Somiedo a comer higos y manzanas entre las casas, toleraba la presencia de vecinos y turistas.

23/9 ABC Castilla León: Muere un oso atropellado a las 23 horas en la comarcal CL-626 de Villablino a Huergas de Babia.


Oso pardo europeo (Ursus arctos arctos)


Coronamos el valle de Valdeprado y salimos a Degaña, a la comarcal AS-15, seguimos dirección norte hasta el Observatorio de la sierra de Tablado, que está junto a la carretera nada más pasar Fondos de Vega, intentamos buscar nuestro primer oso pero nos tuvimos que conformar con observar cinco rebecos cantábricos (Rupicapra parva).


Rebecos cantábricos (Rupicapra parva)


Deshicimos camino para coronar el puerto de Cerredo y hacer una parada en las brañas de la zona. Observamos Busardo ratonero (Buteo buteo), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), Escribano cerillo (Emberiza citrinella), Tarabilla norteña (Saxicola torquatus), Urraca común (Pica pica) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus), finalizamos la jornada cenando en Villablino en el Restaurante Asador Marga.


Tarabilla norteña (Saxicola torquatus)


28 de Agosto

Esa mañana el cielo amaneció cerrado de nubes y hacía fresco, subimos por la LE-497 hasta el puerto de Leitariegos, entramos en Asturias y seguimos unos pocos kilómetros hasta pasar Santa María de Brañas, en la carretera a mano izquierda hay un observatorio, el Mirador de Miravalles. Con la niebla solo pudimos encontrar Aguilucho cenizo (Circus pygargus), Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), Busardo ratonero (Buteo buteo), Cuervo grande (Corvus corax) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus).


Busardo ratonero (Buteo buteo)


Regresamos al puerto de Leitariegos donde añadimos a nuestro cuaderno Avión común (Delichon urbicum), Bisbita alpino (Anthus spinoletta), Buitre leonado (Gyps fulvus), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), dos corzos (Capreolus capreolus) una hembra acompañada por su corcino del año, el pequeño al empezar a mojarse con la lluvia se arrancó a correr como un poseido, daba vueltas de alegría alrededor de su madre que aparentaba ignorarlo. También vimos Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), Escribano cerillo (Emberiza citrinella), Jilguero europeo (Carduelis carduelis), Lavandera blanca (Motacilla alba) y Pinzón vulgar (Fringilla coelebs).


Escribano cerillo (Emberiza citrinella)


Huyendo de la lluvia regresamos a Villablino y nos dirigimos a recorrer los bosques del río Bayo, en El Villar de Santiago donde solo añadimos a nuestro listado Carbonero común (Parus major) y Mito común (Aegithalos caudatus). En este macizo dominado por el pico Cueto Nidio de 1.773 m se esconde otro de los mejores cantaderos de Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) y un lugar paradisíaco como es la Brañas de Cubacho.


Río Bayo, Rioscuro


Regresamos hasta la localidad de Rioscuro para visitar el Castro de la Muela datado en el siglo II a.C. Fue un asentamiento fortificado de los astures sobre un cerro a orillas del río Sil, desde el que se dominaba el valle pero la riqueza aurífera de esta tierra atrajo a los romanos que controlaron estos valles un siglo después.


Muralla Astur del Castro de la Muela 


En el río vimos Ánade azulón (Anas platyrhynchos), Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), Garza real (Ardea cinerea), Mirlo acuático (Cinclus cinclus) y un grupo de Trucha común (Salmo trutta). La trucha ibérica o común no puede frezar en los embalses por falta de condiciones adecuadas por lo que se ve obligada a remontar los ríos cuando se aproxima el período de reproducción. A finales de verano o principios de otoño la población tiende a concentrarse cerca de los afluentes, los remontan a medida que las aguas se enfrían y es en esta época cuando las podemos encontrar agrupadas en aguas oxigenadas y poco profundas como era el caso.

Trucha común (Salmo trutta)


Después de la larga mañana nos dimos un buen homenaje gastronómico comiendo un enorme cachopo de cecina en el Bar-Restaurante El Ferial.

Cachopo de Cecina en el Restaurante El Ferial de Villabliño


Nada más comer subimos por la comarcal LE-495 hasta el Puerto que es la entrada sur al valle de Somiedo, en Asturias. Aquí hay varios miradores donde es posible observar oso. El primero está nada más coronar el puerto de Somiedo, al pasar la localidad llamada El Puerto, siguiendo por la AS-227 hay un pequeño mirador al pasar la primera curva a izquierda, justo antes del típico cartel de tráfico que reclama precaución ante la posibilidad de encontrar osos en la carretera. Desde allí se domina toda la cabecera del valle y se ve la localidad de La Peral.

El Puerto visto desde La Peral, Somiedo




Tras bajar un par kilómetros se llega al desvío que que conduce a La Peral, allí hay uno de los miradores más propicios para observar al plantígrado, el Mirador del Rey. Antes de entrar en la aldea se deja el coche en un amplio parking y se sube andando hasta la localidad, nada más entrar a mano derecha se sigue una estrecha calleja que enseguida se convierte en una senda que mira al este y gana altura hasta el mirador. En las proximidades había situado uno de los grupos que guían las empresas locales de observación de fauna. Nosotros solo observamos Avión común (Delichon urbicum), Buitre leonado (Gyps fulvus), Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) y Tarabilla europea (Saxicola rubicola).


Brañas desde La Peral


Como no vimos mucho movimiento ya que era un poco temprano y la tarde se estaba cerrando de nubes que amenazaban lluvia decidimos seguir bajando el valle hasta la localidad de Gúa, un par de kilómetros antes de Pola de Somiedo.


Braña de Mumiám


Grupo de empresa para  observación osos en La Peral


Entre las cuatros casas que tiene la aldea de Gúa hay un campo preparado para los observadores de fauna y este año tenía mucho éxito ya que casi todos los días se veían varios osos, a primera y a última hora del día. Como no se puede aparcar en la localidad y en la estrecha carretera AS-227 apenas hay apartaderos para dejar los vehículos mucha gente opta por dejarlos en Pola de Somiedo y subir andando los dos kilómetros que separan ambas localidades.

Observadores de osos en Gúa, Somiedo


Tras dos vueltas conseguimos encontrar hueco junto a la carretera y subimos hasta el mirador de Gúa. Allí había un montón de observadores debidamente espaciados con sus mascarillas y pertrechados con catalejos, potentes teleobjetivos, sillas e impermeables. Todos miraban la ladera contraria a la del pueblo, a la Sierra de Perlunes y allí había un  Oso pardo (Ursus arctos) joven poniéndose morado a comer avellanas y bellotas. Estaba lejos pero con la óptica se veía perfectamente, lo observamos a placer e hicimos unas fotos testimoniales hasta que empezó a llover con fuerza por lo que decidimos volver al coche para regresar a Villablino, faltaba muy poco para la puesta de sol.


Oso pardo en Gúa


29 de agosto

En Villablino estuvo lloviendo toda la noche y amaneció igual, hacía 8 grados por lo que era la primera jornada fresca de todo el verano y nosotros teníamos frío. No tenía sentido intentar volver a ver más osos a Asturias ni estaba el día para hacer ninguna ruta andando por lo que decidimos explorar las carreteras de lo que se conoce como Los Cuatro Valles. Siguiendo LE-493 salimos de la Laciana para una vez atravesar El Villar de Santiago entrar en la comarca leonesa de Omaña.

Ermita de Santa Ana, Barrio de la Puente, Omaña


Al cambiar la comarca la vegetación se abre, desaparecen los espesos bosques de la Lanciana y encontramos campiñas con bosquetes y pastizales, en el fondo del valle había un precioso bosque de galería. El paisaje denota la acción de la mano del hombre pero también el abandono de muchos años, los campos y pueblos aparentan estar dormidos. La carretera sigue el descenso del río Omañas hasta la aldea de Aguasmestas donde tras pasar lo que fue un puente romano a mano derecha se abre otro valle perdido, el Valle Gordo.


Construcción tradicional de Omaña


Este valle es todavía más olvidado si cabe, hay seis poblaciones que pertenecen al municipio de Murias de Paredes donde apenas quedan cincuenta habitantes que todavía hoy mantienen vivo el idioma leonés. La estrecha carretera sigue el trazado del río Órbigo por donde transcurre el Camino de Santiago Olvidado que lleva hasta Fasgar y de allí pasa a la comarca del Bierzo. Este valle fue ocupado por los romanos que explotaron minas de oro, en la Edad Media, entre los siglos X y XII, por aquí transitaba el antiguo Camino de Santiago por la Montaña que recorría un total de 637 kilómetros desde Bilbao hasta Cacabelos, municipio próximo a Ponferrada donde se unía al posterior Camino Francés. Este camino olvidado seguía por el sur la cornisa Cantábrica para evitar a los musulmanes que ocupaban prácticamente toda la llanura de Castilla y León


Río Omaña, 


En Barrio de la Puente todavía queda un coqueto puente romano pero en el valle destacan las rústicas iglesias construidas después del siglo XVII con fachadas abalconadas y torres en forma de espadaña que generalmente tienen dos campanas tamaños diferente. Además de llamar a oficio se tañían para comunicar eventos, como el toque de arrebato que era el aviso de alguna alarma como un incendio o el toque del tente nube para conjurar nubes sospechosas de provocar calamidades para las cosechas. Los adustos edificios tienen planta rectangular y suelen tener un atrio cubierto para proteger de las inclemencias, allí los paisanos dejaban las madreñas alineadas y a resguardo mientras asistían a las ceremonias religiosas. Los domingos a la salida de misa se celebraban los concejos que trataban los problemas comunales. Solo por señalar algunas citaré San Pedro Apóstol de Cirujales, Ermita del Santo Cristo, Ermita de Santa Ana, Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, iglesia parroquial de Barrio de la Puente de 1773, Santa María de Fasgar y la Ermita de Posadas de Omaña.


Corneja negra (Corvus corone)


El día seguía cerrado y llovía a ratos por lo que solo pudimos observar Busardo ratonero (Buteo buteo), Corneja negra (Corvus corone), Escribano cerillo (Emberiza citrinella), Papamoscas gris (Muscicapa striata striata), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Serín verdecillo (Serinus serinus), Tórtola turca (Streptopelia decaocto) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus).


Papamoscas gris (Muscicapa striata striata)


Desandamos camino para regresar al valle del río Omañas y en la localidad de El Castillo hicimos una parada para almorzar a base de suculentas chacinas caseras en el Bar Hermanos Prieto. Esta localidad debe su nombre al Castillo Medieval de Benal que ya era citado en 1366, fue propiedad de los Condes Luna y servía para proteger el Camino Real, originalmente fue un castro amurallado y después fortaleza romana que hoy en día está en estado ruinoso. Hicimos otra parada muy recomendable en la localidad de Soto y Amio, en la fábrica de embutidos Honorio Fuertes Álvarez, situada junto a la carretera para comprar alguno de sus estupendos productos.

El Castillo


Seguimos bastantes kilómetros sin parar remontando la CL-626 hasta entrar en la comarca de Babia tras bordear el embalse Barrios de Luna, a la altura de la localidad de Pobladura de Luna retomamos las paradas para observar aves cuando la lluvia amainaba, a los pies de la impresionante Sierra de las Grajas vimos Bisbita campestre (Anthus campestris), Buitre leonado (Gyps fulvus) y Corzo (Capreolus capreolus).

Bisbita campestre (Anthus campestris)


Se acercaba el medio día cuando nos acercamos a Riolago para visitar el Palacio de los Quiñones, un caserón señorial del S.XVI donde hoy se encuentra la Casa del Parque Natural de Babia y Luna. Arreció la lluvia y nos fuimos comer un estupendo y económico menú en el restaurante Fuensanta. Una pareja de ancianos de la mesa de al lado nos contaba que los osos se habían generalizado en las comarcas de Babia y en Omaña, que atacaban los abundantes ruscos de abejas de la zona y que incluso los veían en algún paseo por los alrededores de estos pueblos.

Palacio de los Quiñones, Riolago


Retomamos camino y en Huergas de Babia vimos Busardo ratonero (Buteo buteo), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), Culebrera europea (Circaetus gallicus), Tórtola turca (Streptopelia decaocto) y Urraca común (Pica pica). En el Puente de Las Palomas que separa las comarcas de Babia de la Laciana vimos Chova piquirroja (Pyrrhocorax graculus).

Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)

Ya en Villablino siguió la lluvia pero en un paseo junto al Arroyo de la Fleitina añadí al cuaderno de campo especies como el Ánade azulón (Anas platyrhynchos), Andarríos grande (Tringa ochropus), Gallineta común (Gallinula chloropus), Golondrina común (Hirundo rustica), Lavandera blanca (Motacilla alba), Martín pescador común (Alcedo atthis), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y Verderón común (Carduelis chloris).

Martín pescador común (Alcedo atthis)


30 de agosto

Se había acabado nuestro viaje pero nos esperaba un largo regreso de 856 km. Para hacer más llevadero el trayecto Villablino-León-Burgos-Madrid-València contamos todas las especies que vimos. Un Águila calzada (Aquila pennata) en Arganda, 50 Buitre leonado (Gyps fulvus) entre Burgos y el límite provincial de Madrid, un Buitre negro (Aegypius monachus) en Guadalix de la Sierra, 27 Busardo ratonero (Buteo buteo) solo en la CL-626 dentro de la comarca de Babia, además de Culebrera europea (Circaetus gallicus) en Villargordo del Cabriel y un Milano real (Milvus milvus) en Lerma.


Buitre negro (Aegypius monachus)



EL PROBLEMA DE LA MINERIA EN LA MONTAÑA LEONESA

Históricamente La Laciana y el Alto Sil han sido valles mineros, lo que en un principio consistía en excavar galerías que necesitaba una amplia plantilla de picadores para extraer carbón a partir de 1990 se convirtieron en explotaciones mineras a cielo abierto. Para acceder a las vetas de mineral la empresa Coto Minero del Cantábrico taló bosques y desmontó montañas enteras con maquinaria pesada. A consecuencia de ello se contaminaron los acuíferos y el río Sil, todo gracias a subvenciones millonarias. Se generó grandes escombreras de escorias con las que se enterró más hectáreas de bosque y a diferencia de las explotaciones tradicionales la minería a cielo abierto no necesitaba tantos puestos de trabajo por lo que cientos de mineros fueron al paro y tuvieron que emigrar.

Lavadero de carbón y vagones abandonados en Villablino


Se abrieron minas en zonas protegidas sin los preceptivos informes como ocurrió con la mina de Fonfría y Europa sancionó al estado español por la concesión de licencias a la Minero Siderurgia de Ponferrada sin los preceptivos informes de impacto ambiental. Hubo evasión de impuestos con los beneficios mientras el carbón extraído era de muy baja calidad.


Escorias de carbón abandonadas en Villablino


El responsable principal era el empresario Victorino Alonso, dueño de la concesionaria Coto Minero del Cantábrico, además fue nombrado presidente de Carbunión la patronal del carbón, pero llama la atención que este empresario era uno de los mejores amigos del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Su empresa recibió entre 1990 y 2012 un total de 2.110 millones de euros de subvenciones con el objetivo de crear industrias y puestos de trabajo alternativos para la reconversión de la minería tradicional pero esos fondos no repercutieron positivamente en la Laciana, se utilizaron para poner en marcha las explotaciones a cielo abierto con las que destrozar el medio ambiente y se despidió a la mayoría de los mineros leoneses condenando a la comarca a una despoblación irreversible.


Vagonetas de carbón sobre antigua vía minera, hoy vía verde en Villablino


Con los beneficios de la explotación a los que sumó 20 años de subvenciones por explotaciones que no eran económicamente rentables, Victorino Alonso creó su propio grupo empresarial, que cuenta con diversas compañías mineras, constructoras, empresas de maquinaria, de restauración medioambiental, inmobiliarias, etc. En el año 2010 el Tribunal Supremo condenó en sentencia firme a varias sociedades de Victorino Alonso por fraude en la calidad del mineral a una multa de más de 13 millones de euros, se demostró que había realizado maquinaciones para entregar carbón de baja calidad a la Central Térmica de La Robla que sin embargo era certificado como mineral de primera y se cobraba como tal repartiendo el beneficio ilícito entre los implicados.

Descendientes de los Astures


El resultado es que hoy en día tenemos dos comarcas condenadas a la despoblación y además buena parte de las montañas leonesas se han convertido en agujeros gigantescos llenos de escorias, hay un ferrocarril minero perdido, con vagones abandonados y estaciones cerradas. En 1991 se gastaron 4.000 millones de pesetas para construir un lavadero de carbón con más subvenciones que se cerró y abandonó en 2017. En Villablino llama la atención la cantidad de bloques de viviendas de baratas que hay y los pocos habitantes que las ocupan, en 1996 había 15.000 habitantes en todo el municipio y hoy quedan poco más de 10.000. Con todo la montaña leonesa a pasar de la minería a cielo abierto es un lugar que respira la pureza de una naturaleza desbordante y el alojamiento la restauración no están masificadas y los precios son muy razonables. Es uno de los lugares imprescindibles que ha de conocer un naturalista y cualquier viajero que busque autenticidad.

Desfiladero del Sil desde el Puente de las Palomas


Texto y fotos de Rafa Muñoz 2020.