Aves de las capitales bálticas

 

Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) 

Julio y agosto de 2024

Este verano un poco atípico por cuestiones personales mi pareja y yo decidimos hacer un viaje por las capitales bálticas. Del 27 de julio al 3 de agosto recorrimos Estocolmo, Helsinki, Tallin, Riga, Malmö y Copenhague. El programa apretado, los abundantes desplazamientos, la época del año y el estar en grandes ciudades no facilitaron la observación de la biodiversidad del norte de Europa, pero aun así pude hacer algunas observaciones interesantes que relatará esta pequeña crónica.

 

Grajilla (Corvus monedula spermologus)

27 y 28 de julio, Estocolmo

Estocolmo

La capital de Suecia es una ciudad amable desde el punto de vista de vida natural. Está ubicada en la confluencia del gran lago Malär con la enorme ría que le conecta con el mar Báltico. La ciudad se extiende sobre 14 islas que fraccionan el casco urbano y permiten la existencia de grandes zonas verdes. En el centro histórico abundan las grajillas (Corvus monedula spermologus), las gaviotas argénteas (Larus argentatus), canas (Larus canus) y en menor número la sombría (Larus fuscus).


Gaviota argéntea (Larus argentatus)


El mejor lugar para descubrir la fauna es la isla de Djurgården donde se encuentra el Royal National City Park y hay un gran bosque de robles, por desgracia no tuve suficiente tiempo para poder acercarme. 


Gaviota cana (Larus canus)


Me tuve que conformar con recorrer la pequeña isla de Skeppsholmen que está conectada al centro por un puente y tiene varios museos como el Moderna Museet. En sus jardines, como más destacado, encontré dos parejas de barnacla cariblanca (Branta leucopsis) acompañadas de sus pollos de este año, mosquitero silbador (Rhadina sibilatrix) y en las orillas cisnes (Cygnus olor). La tarde del 28 de julio cogimos un ferry con destino a Helsinki lo que me permitió ampliar la lista de especies, aunque no observé ninguna especie singular.


Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) 


 29 y 30 de julio, Helsinki

Biblioteca de Helsinki

Barnacla canadiense grande (Branta canadensis)

El día y medio que estuvimos en la capital de Finlandia me defraudó un poco, bien cierto es que lo comparaba con dos viajes anteriores al norte del país y a Varanger, Noruega, por tanto el listón estaba demasiado alto. La capital estaba totalmente levantada por obras, algo lógico si pensamos que la climatología invernal inhabilita durante casi medio año cualquier trabajo al aire libre. A las omnipresentes gaviotas que ya señalado en Estocolmo que aquí están consideradas como una plaga agresiva dado que no dudan en robar comida, la ciudad está llena de carteles avisando de la prohibición de alimentarlas. 


Corneja cenicienta (Corvus cornix) 

Como más destacable añadí a mi cuaderno de campo la presencia de grupos acompañados de pollos de barnacla canadiense grande (Branta canadensis) y de barnacla cariblanca (Branta leucopsis), además de cornejas cenicientas (Corvus cornix) y una liebre europea (Lepus europaeus) en el parque de rodea el jardín botánico.


Charrán común (Sterna hirundo)


30 y 31 de julio, Tallin

Tallin

La capital de Estonia es una pequeña ciudad muy interesante, su casco histórico es patrimonio de la Humanidad según la UNESCO. Tiene un casco medieval hanseático que comenzó a formarse a principios del siglo XIII en un cerro cerca de la costa, rodeando un castillo y protegido por murallas. A nivel natural solo puedo destacar la presencia de charrán común (Sterna hirundo) en las terrazas de los edificios que rodean el puerto, sospecho que pueden criar allí mismo.


Riga

Del resto del país recorrimos la carretera que E67 dirección sur, hasta Riga. Es una zona poco poblada y llana ocupada por unos pocos campos de cereales o pastos, rodeados de mucho bosque. Destacar la presencia de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) y busardos ratoneros (Buteo buteo).


Castillo de Turaida

Hicimos una parada en la pequeña ciudad costera de Parnü donde pude añadir un juvenil de colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus). Por la tarde, ya en territorio letón, en el Castillo de Turaida y en los bosques que lo rodean pude localizar dos ejemplares de mosquitero verdoso (Phylloscopus trochiloides).


Amanecer en el Báltico, frente a las costas de Suecia


1 de agosto, Riga

Se trata de otra ciudad muy interesante a nivel arquitectónico y turístico pero no conseguí observar ninguna especie singular. Por la tarde nos embarcamos en un ferry rumbo al puerto sueco de Karlshamn. En los dos recorridos que hicimos por el mar Báltico me sorprendió la poca diversidad de especies y no pude observar ninguna reseñable, pese a estar varias horas en cubierta. En cambio he de reconocer la belleza de sus aguas oscuras, así como la puesta y la salida de sol.

 

Graja (Corvus frugilegus)

Malmö


2 y 3 de agosto, Malmö y Copenhague

Recorrimos el sur de Suecia en autobús entre Karlshamn y Malmö, lo más destacado fue la presencia de algún ejemplar de milano real (Milvus milvus). El pajareo mejoró mucho en la interesante ciudad del sur de Suecia, nada más llegar a Malmö encontré varios ejemplares de Graja (Corvus frugilegus). En los bastos y cuidados jardines que rodean el centro histórico destacaré la presencia de dos  faisanes vulgar (Phasianus colchicus).


Faisán hembra

Faisán macho


Puente de Øresund desde Malmö


En un mirador que hay junto a la entrada al Puente de Øresund descansaba en el mar un grupo de 20 eíder común (Somateria mollissima). Esta es una espectacular obra de ingeniería que une ambas orillas del Báltico, la mitad es un puente y la otra un túnel. Gracias a ella la capital de Dinamarca y la segunda ciudad sueca son como barrios de una misma gran urbe. De la espectacular capital danesa atestada de turistas no destacaré ninguna especie, aunque en sus jardines abundan las aves acuáticas más comunes.

 

Eíder común (Somateria mollissima)

Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

Copenhague

Rutas naturales pirenaicas

Buitre leonado


Son muchos los años que subo a los Pirineos para disfrutar de su naturaleza, aunque solo puedo dedicar unos pocos días al año. Cada viaje descubro pequeños secretos que pueden ayudar al naturalista que quiera descubrir esta enorme cordillera y algunos de sus rincones salvajes. Siempre intento complementar las jornadas en la naturaleza con visitas a lugares históricos, poblaciones singulares o templos románicos. En 2024 dedicamos unos días a finales de mayo que repartimos entre el Cadí, Andorra y el Port del Cantó, luego rematamos en Bielsa, con un paseo por el valle de Pineta, los miradores del Revilla y Arinzué, el Col de Sahún y los pinares de Plan. 

Según mi experiencia en los Pirineos es difícil obtener buenas fotos de las especies que se cruzan porque los encuentros con ellas suelen ser fugaces, aunque siempre hay lugares propicios en los que con un poco de suerte y pericia se pueden obtener buenos resultados fotográficos. Un naturalista que no sea un atleta capaz de cargar a la espalda todo el equipo y salvar fuertes desniveles cubriendo largas rutas, como es mi caso, debe conformarse con realizar aproximaciones en coche desde las que emprender cortas caminatas que le acerquen a parajes tranquilos y accesibles, en los que haya posibilidades de detectar especies singulares. En esta entrada facilitaré detalles de las rutas recomendadas y de las especies observadas. 

28 de mayo de 2024

Ruta 1, Cadí


Ruta 1.- Descubrir el Cadí por la Collada del Lletó

El Parc Natural del Cadí-Moixeró, es una sierra paralela a la cuerda central de los Pirineos que sirve de puente para conectarlos con las sierras del Prepirineo. En 1966 se declaró esta zona como Reserva Nacional de Caza y la Generalitat lo declaró parque natural el 15 de julio de 1983, es un área de 41.060 ha que se extiende sobre 15 municipios. Dada su enormidad tiene muchos lugares recomendables, como nos alojamos en la Seu d’Urgell elegimos hacer una ruta sencilla en el occidente del Cadí. Por la mañana cogimos el coche para subir por la LV-4008 hasta la aldea de Ortedó, en muchos planos aparece como Artedó. Dejamos el coche en el mismo pueblo y subimos siguiendo la pista que lleva hasta las cabañas de Lletó, al pie del Turó del Galliner, donde hay una estación para la observación del paso migratorio de las aves. La pista está en buen estado y se puede hacer con cualquier coche, pero andando se pueden localizar muchas más especies, y tanto su desnivel como por su longitud es una ruta asequible para todo el mundo. 


Coll del Lletó, Cadí

En las proximidades de Ortedó, entre los prados que se abren en medio del bosque abundan las aves, las más singulares que observamos fueron el picamaderos negro (Dryocopus martius), el pico picapinos (Dendrocopos major), el trepador azul (Sitta europaea caesia) y el piquituerto común (Loxia curvirostra). 

Pico picapinos

Cuando se gana altura, en la cercanía del collado, hay unas charcas junto al camino donde se ve tritón pirenaico (Calotriton asper) y en las zonas abiertas se solea la lagartija roquera (Podarcis muralis). Una vez se llega al collado en sus prados se ve el alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio). Esta es solo una muestra de la treintena de especies que pudimos ver esa mañana.

Ordino-Arcalís Andorra

Ruta 2.- Andorra, Ordino-Arcalís el reino de las marmotas

Por la tarde entramos a Andorra que cada día tiene más tráfico, nos dirigimos a la estación de esquí de Ordino-Arcalís que tiene la peculiaridad que permite acceder con el coche hasta los 2.396 m. de altitud, siguiendo una sinuosa pero perfectamente asfaltada carretera. Desde la Seu d’Urgell es una hora de trayecto, pero en el estío se convierte en un lugar muy tranquilo donde poder observar la fauna y flora alpina. Cuando se acaba el asfalto, pasado el orri (una pequeña cabaña cónica de piedra seca que utilizaban los pastores para ordeñar) se encharcan los arroyos que bajan de la montaña y en ellos hay rana pirenaica (Rana pyrenaica) y tritones. Desde allí, al atardecer, ayudados por los prismáticos se descubren numerosas marmotas alpinas (Marmota marmota) que se dedican a socializar en los prados. No faltan las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) y el bisbita alpino (Anthus spinoletta). En verano esta estación de esquí ofrece la opción utilizar el telesilla de Creussans para acceder con toda comodidad a las cumbres, allí han montado el mirador solar de Tristaina, que debe ser un buen lugar para observar las aves, pero cuando llegamos ya estaba cerrado.


Vista al este desde Arcalís, Andorra


29 de mayo de 2024

Esa jornada la utilizamos para pasar a los Pirineos de Huesca, como era un viaje largo no pudimos hacer rutas largas, pero si nos permitió explorar áreas interesantes, algunas de ellas por primera vez y otras que ya conocíamos.

Port del Cantó

Ruta 3.- El Port del Cantó

Por la mañana temprano seguimos por la N-260 que permite pasar de la comarca de l’Alt Urgell al Pallars Sobirà y para ello hay que salvar el Port del Cantó situado a 1.721 m de altitud. En la collada hay una zona con prados rodeados de bosques donde se puede observar especies interesantes. Al norte reina en las alturas la cima de la Torreta de l’Orri de 2.438 m, cumbre del macizo d’Orri. A sus pies se encuentra el Refugi Comes de Rubió, a 1.980 m, abierto en temporada invernal. Desde el puerto se puede acceder siguiendo 6 km por una pista abierta del 1 de mayo al 15 de noviembre. Al sur se alza la Serra de Llagunes, a la que nos podemos aproximar desde el área de descanso del puerto, siguiendo la pista que sale dirección sur, que se dirige a la aldea de Vila-Rubla. Esta localidad pertenece al municipio de Montferrer i Castellbò, en esa zona se intercalan prados s y bosques alpinos en los que han encontrado dientes fósiles de arcosauriformes. Los bosques que hay al sur del puerto son un buen lugar para observar el picamaderos negro o el alcaudón dorsirrojo, el milano real (Milvus milvus) o el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).


Monasterio de Santa Marñia de Obarra


Ruta 4.- El románico del valle de Isábena

A mediodía abandonamos la Alta Ribagorça catalana y siguiendo la A-1605 entramos en la Ribagorza aragonesa. Estos valles perdidos y alejados de todo esconden grandes tesoros artísticos del románico, como la catedral de Roda de Isabena del año 1030 que cuenta con una cripta y un claustro r espectaculares o el monasterio de Santa María de Obarra de los siglos IX y X. Ambos son de estilo lombardo, pero solo permiten visitas concertadas en días concretos por lo que hay planificar la visita con tiempo. Para comer en esta zona os recomiendo la Casa Restaurante la Cuadreta, al norte de Herrerías de Calvera. En esta zona se encuentra uno de los mejores hides fotográficos para aves carroñeras como el quebrantahuesos, que gestiona la asociación Bonansa Activa. El resto de la tarde seguimos camino hasta Bielsa donde nos alojamos.


30 de mayo de 2024

Ruta 5 Mirador del Revilla


Ruta 5.- El mirador del Revilla

Este valle del Sobrarbe está un poco escondido pero es muy recomendable recorrerlo para acercarse a los miradores del Revilla donde está garantizada la observación de quebrantahuesos. Para acceder hay que desviarse en la localidad de Hospital de Tella, en la A-138 y remontar el valle del río Yaga por la HFO-135AA. En el kilómetro 6,3 hay una curva muy cerrada a derecha donde hay un pequeño aparcamiento para 4 o 5 coches y unos paneles explicativos. De allí parte el sendero que en poco menos de 2 km te acerca los miradores de Angonés. 


Faldas del Monte Perdido desde los miradores

Desde ellos se domina el barranco de Angonés y el estrecho valle del Río Yaga que nace en el Collado de Añisclo y en las faldas de Monte Perdido (3.355 m.).


Valle del Río Yaga

Este mirador privilegiado que se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, desde allí se observan las idas y venidas de buitres leonados (Gyps fulvus) y varios ejemplares de quebrantahuesos. 


Buitre negro desde el Revilla

Con un poco de paciencia también se puede ver alimoche común (Neophron percnopterus), cuervo grande (Corvus corax), halcón peregrino mediterráneo (Falco peregrinus brookei) y hasta buitre negro (Aegypius monachus). 


Quebrantahuesos

A mitad del sendero hay un cartel que anuncia la Ermita de San Lorién, se encuentra apenas a una decena de metros trepando arriba por una trocha. Una vez se alcanza la pared vertical se observan los cimentos de lo que en su día fue una pequeña iglesia rupestre. 


Ruinas de la Ermita de San Lorien

Marcas históricas

Aunque pueda aparentar ser los restos de un chozo de pastores, en las paredes rocosas hay inscripciones cinceladas en la roca que pertenecen a varias épocas históricas. Ese lugar añade el aliciente que suele ser propicio para ver el treparriscos (Tichodroma muraria).


Alimoche


Este valle esconde más secretos, en el kilómetro 5,5 de la HFO-135AA hay un desvío hacía la localidad de Tella, que es la capital del municipio de Tella-Sin. Un kilómetro antes de llegar a esta localidad junto a una gran balsa sale un sendero que en apenas 20 metros nos conduce al dolmen de Tella, un interesante monumento funerario del neolítico. De nuevo en la carreta se accede al que es conocido como el pueblo de las brujas. Desde allí sale la interesante ruta de las Tres Ermitas, es un camino circular que nos conduce al templo de la Virgen de la Peña (XVI), a la Virgen de Fajanillas (XII) y a la ermita de San Juan y San Pablo que se alza protectora cerca del Puntón de las Brujas, un pico rocoso, para finalizar en Tella. 


Ruta 6 de Plan al collado de Sahún

Ruta 6.- La Val de Chistau y el Collado de Sahún

Por la tarde, en el km 72,5 de la A-138, unos metros antes de Salinas tomamos la A-2609 que se adentra en la Val de Chistau, siguiendo el río Cinqueta en dirección a su capital, Plan. En el km 8 después de salir de un túnel se encuentra el espectacular cortado de Peña Negra, allí mismo hay un muladar en el que una vez a la semana dejan reses muertas para alimentar las aves carroñeras y allí se concentra las aves. Siguiendo la carretera hasta la entrada de Plan hay que tomar un desvío al sur que cruza el río Cinqueta y se adentra en un bosque adulto de coníferas.


Vistas del Aneto desde Sahún, mayo de 2024

Es una pista aceptable para recorrer con cualquier vehículo, que va ganando altura mientras se adentra en un pinar espectacular que trepa hasta la collada de Campo Maruja (1.814 m.). Allí abundan los corzos (Capreolus capreolus) y las ardillas (Sciurus vulgaris), también se reproduce el mochuelo boreal (Aegolius funereus). Desde la collada, junto a una balsa se accede al bosque de la Machifembra. Este camino se cierra en época de reproducción para proteger uno de los últimos territorios de urogallo (Tetrao urogallus) aragoneses, esta es una zona de paso de quebrantahuesos y con un poco de suerte se ven desde muy cerca. La pista sigue ganando altura y enseguida llega al Refugio de Marradetas, unos pocos metros más y se llega al Collado de Sahún (2.202 m.). 

Vista al norte desde el Collado de Sahún, mayo 2024

En esta zona han desaparecido los bosques y reinan los prados alpinos en los que viven dos parejas de Collalba gris (Oenanthe oenanthe). Desde este balcón increíble se disfruta de una de las mejores vistas de los Pirineos. Al este se ve Cerler y detrás toda la cara oeste del Aneto con sus 1.404 m. Al norte del collado se alza el Mollón Cuadrado del Yerri (2.671 m.), al fondo a la izquierda el Pico de Bagüeñola  (3.401 m.) y al este la Tuca de Cambra (2.628 m.) y el Pico la Lastra (2.361 m.). Al sur dominan las alturas el Cerro Marradetas (2.194 m.) con el cercano farallón rocoso de la Turmosa mientras que en el oeste rematan el paisaje la Peña de las Diez (2.568  m.) y la de las Once con (2.651 m.). Sin lugar a dudas este es uno de los rincones imprescindibles del Pirineo.

Collalba gris


Fuentes y referencias: 

Bonansa Activa

https://birdingaragon.com/project/bonansa-activa/

Dolmen de Tella

https://tellasin.com/dolmen-de-tella/

El Cadí Moixeró

https://parcsnaturals.gencat.cat/ca/xarxa-de-parcs/cadi/gaudeix-del-parc/equipaments-i-itineraris/itineraris/itineraris-de-natura/

Ermita de San Lorién

https://www.sipca.es/censo/1-INM-HUE-003-227-024/Ermita/de/San/Lorenzo.html

Monasterio Santa María de Obarra:

https://museodiocesano.es/monasterio-de-obarra/

Ordino-Arcalís en estío:

https://www.ordinoarcalis.com/ca

https://www.ordinoarcalis.com/ca/experiencies/activitats-estiu/creussans#ade0b24c-222b-4830-9533-c534ac02eff0

Pirineos:

https://tr3smil.com/zona-9-maladeta-aneto/

Refugi Comes de Rubió:

https://www.refugicomesderubio.com/

Tella:

https://magicospirineos.com/tella

https://magicospirineos.com/ruta-de-las-3-ermitas-protectoras-de-tella

Templos de la Ribagorza:

https://turismoribagorza.org/images/PRE22/stories/secciones/zona_interactiva/folletos/Castellano/Cultura.pdf


Rafa, Gerardo y Aurelio en Bielsa


 Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

Donde ver ibis eremita

 

Ibis eremita, Vejer de la Frontera, abril 2024, Arxiu RMiB

3 de abril de 2024

Esa mañana nos acercamos al Tajo de la Barca de Vejer, en el municipio de Vejer de la Frontera, queríamos observar por primera vez un ibis eremita (Geronticus eremita). Era un ave que me dio esquinazo en 2023 a pesar del madrugón, habían llegado volando 35 ejemplares que realizaban una migración asistida dirección Cádiz. Los jóvenes inexpertos los guiaban dos ultraligeros biplaza en los que viajaban las cuidadoras de unas aves nacidas en cautividad. Se reintrodujeron en Centroeuropa, donde se extinguieron en el siglo XVII, gracias al proyecto LIFE Northern Bald Ibis que describiré más adelante.

Colonia de cría en la Barca de Vejer



¿Dónde ver ibis eremita?

Pese a ser un ave tan amenazada es de lo más sencillo observarla y fotografiarla en España, en época de reproducción. La principal colonia de cría está situada junto a la A-314, una transitada carretera. Para ver estas aves espectaculares hay que llegar a la aldea de la Barca de Vejer, se puede aparcar perfectamente en una explanada que hay frente al Restaurante Venta Pinto. A unos 100 metros andando, siguiendo la carretera dirección norte, se llega a un observatorio de madera con unos paneles explicativos. Curiosamente los ibis crían a espaldas de la tronera del observatorio, justo nada más cruzar la carretera.

 

Ibis eremita, Vejer de la Frontera, abril 2024, Arxiu RMiB

Un ave singular

El ibis eremita es un ave grande que en vuelo llega los 1,3 m de envergadura, es similar a nuestro morito común (Plegadis falcinellus). El ibis tiene un plumaje negro que según la luz que reciba emite reflejos metálicos verdes y púrpuras. Los adultos tienen la cabeza desnuda de plumas y en ella destaca su piel de un rojo vivo a juego con el color de su largo y curvado pico. Los ejemplares reproductores presentan unas llamativas plumas colgantes en la nuca y cuello. Los individuos gaditanos y marroquís son sedentarios, pero los animales centroeuropeos debieron migrar en invierno a latitudes más cálidas.

 

Thoth, deidad egipcia con forma de Ibis Eremita

Distribución histórica

Los antiguos egipcios consideraban al ibis eremita como uno de sus animales más sagrados, incluso los embalsamaban, la consideraban una especie benefactora porque devoraba serpientes venenosas. Utilizaron su imagen para representar la encarnación del dios Thoth, la deidad de la escritura, la magia, la sabiduría y la luna.

El ibis debió ocupar toda la cuenca mediterránea, llegando hasta Centroeuropa. El naturalista inglés Eleazar Albin (1690-1742) en el siglo XVI describió e ilustró claramente al ibis, lo llamó el cuervo de bosque suizo. Indicó que anidaba en ruinas de torres y describió su alimentación y el proceso de crianza. Curiosamente añadió que sus pollos eran un manjar exquisito, detallando que los lugareños retiraban todos los pollos del nido excepto uno, para que los adultos no lo aborreciesen y regresaran a criar la siguiente temporada, también detalló que era costumbre mantener aves en cautividad.

El ibis también estuvo presente en gran parte de España posiblemente hasta el siglo XVI, según textos de la época (Sánchez, 2007). Sus poblaciones menguaron y se cree que se extinguió definitivamente a principios del siglo XX (HERNÁNDEZ & TYRBERG 1999). Aun así hay registros de la especie en tiempos recientes, en Doñana se cazó una hembra en 1958 (De Juana, 2001). En Pierdahíta, La Aldehuela, entre diciembre de 2004 y marzo de 2005 se observó un ejemplar y ese mismo año 2005 se encontró otro ejemplar en Trujillo, Cáceres. Por la coincidencia de fechas se supone que debió tratarse del mismo individuo (De Juana, 2004). En Toledo se observó otro ibis (www.rarebirdspain.net), lo más probable es que ambas aves procedieran de las colonias marroquís.

En 1990 la población total mundial se estimaba en 250 ejemplares y 50 parejas reproductoras, por tanto se catalogó en peligro crítico de extinción. En el siglo XXI la única población salvaje y autosuficiente que queda es la de Agadir, Marruecos, se estima que su número ronda los 700 individuos, la gran mayoría viven en el entorno del parque nacional de Souss-Massa, donde tienen tres colonias reproductoras y otra más en el cercano monte Oued Tamri. También queda otro pequeño grupo aislado en Siria. Había otro núcleo de población en la pequeña localidad de Bireci (Turquía), pero se extinguió en 1992.

En el mundo se mantiene una población en cautividad que está repartida de la siguiente forma; hay 850 ibis en Europa, 250 en Japón y 64 en Norteamérica. En España la producción de la cría en cautividad ha crecido paulatinamente pero a ritmo lento, pasó de una producción de 20 pollos en 2008, a 77 diez años después y 129 en 2021. La reproducción de aves en cautividad está nutriendo de ejemplares jóvenes que usan en los programas de reintroducción.

 

Ibis eremita, Vejer de la Frontera, abril 2024, Arxiu RMiB

Alimentación

Su dieta se basa en el consumo de insectos y otros invertebrados, ocasionalmente pueden atrapar reptiles, anfibios, peces e incluso pequeños mamíferos.

 

Hábitat

Buscan alimento en zonas de cultivos y pastizales, tienen preferencia por las zonas con presencia de ganado bovino y también frecuentan campos de golf. En España, una vez finalizada la temporada de cría las aves gaditanas se dispersan en grupos pequeños, se reparten por las campiñas de Vejer, Medina-Sidonia, el litoral de Barbate, frecuentan el campo de golf de Chiclana y la antigua laguna de La Janda.

 

Ibis eremita, Vejer de la Frontera, abril 2024, Arxiu RMiB

Reproducción

En mes de marzo los ibis se dirigen a sus colonias de cría situadas en cantiles y en ruinas de construcciones humanas. Aprovechan las repisas para hacer el nido que es un cúmulo de ramas, el fondo lo tapizan con paja, lana, trapos y desperdicios. No les importa hacer los nidos muy juntos y aprovechan la ausencia de los vecinos para robarles algunas ramas. Realizan una puesta de entre dos y cuatro huevos, incuban ambos progenitores entre 24 y 28 días y ambos ceban los pollos. Estos inician sus primeros vuelos entre el día 43 y 47. Una vez abandonan el nido siguen ligados a sus padres hasta la siguiente época de cría. En Marruecos nidifican en acantilados costeros.

 

Ibis eremita, Vejer de la Frontera, abril 2024, Arxiu RMiB

Problemática

Esta especie se reproducía en las proximidades de los asentamientos humanos lo que facilitó su caza intensiva, además los pollos eran considerados un manjar exquisito. Se cree que la serie de años fríos conocida como la pequeña glaciación provocó la pérdida de las poblaciones del centro y norte de Europa. En la actualidad se ha comprobado que las aves jóvenes tienen una alta tasa de mortalidad del 60%, similar a la de especies cercanas como la cigüeña blanca.

El problema de la caza, hoy en día sigue siendo una de las principales causas de mortalidad de estas aves. Prueba de ello lo tenemos en 2023, unos cazadores dispararon un ibis eremita llamado Knubbel, está fue una de las tres aves que llegaron desde el sur de Alemania siguiendo dos ultraligeros que se perdieron. El infausto jovenzuelo decidió acercarse a Aragón para alimentarse y allí lo mataron unos cazadores, algo incomprensible porque este animal no se parece a nada conocido ni a ninguna especie cinegética. Además llevaba un transmisor satélite y visibles anillas de PVC de colores, aun así los escopeteros debieron confundirlo con OVNI agresivo y lo mataron a perdigonadas. ¡Los cazadores, según ellos mismos aseguran: “son los grandes aliados de la conservación de las especies”!  

 


Proyecto Eremita

Para revertir la situación crítica de las poblaciones de ibis, en 2004 se lanzó el programa Proyecto Eremita que pretendía repoblar la comarca gaditana de la Janda. Está liderado por el Zoobotánico de Jerez y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, cuenta con el apoyo científico de la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al CSIC.

La metodología que han empleado es la cría a mano de pollos nacidos en cautividad, los cuidadores van “disfrazados” de ibis. Una vez crecidos los pollos los situaron en un aviario construido en la Sierra del Retín, en Barbate, para aclimatarlos y posteriormente se liberan en el medio.

La primera pareja se reprodujo en 2008 en el Tajo de Barbate, dentro de la zona entrenamiento de la Armada Española en la Sierra de El Retín (Barbate), a 5 km del aviario donde se aclimataban los animales, allí continuó criando esa misma pareja hasta 2011. Ese mismo año se instaló una colonia de cría en Tajo de la Barca de Vejer, en Vejer de la Frontera, a 15 km de distancia del primer nido. Aunque el lugar está junto a una carretera transitada y cerca de una zona de restauración se cree que lo han elegido porque ese ajetreo aleja a posibles predadores como son las grandes gaviotas, halcones, búhos y culebras.

En 2013 una parte de los ibis liberados formó una nueva colonia de cría en el Tajo de la Mora, a 500 metros de la colonia de Vejer de la Frontera. En 2014 la colonia del Tajo de la Barca alcanzó su máximo histórico con 24 parejas y otras dos parejas se establecieron a 23 km del aviario, en la torre Almenara que se encuentra en playa de Castilnovo, Conil de la Frontera, que sacaron adelante dos pollos cada una, ese año prosperó un total de 24 pollos. 

En 2015 criaron 17 parejas y volaron 26 pollos. En 2016 criaron once parejas en el Tajo la Barca, tres en el Tajo de Mora y una más en la Torre de Castilnovo, en total sacaron adelante 24 pollos, ese año había un total de 90 ibis en libertada en Cádiz. En 2018 subieron a 23 parejas reproductoras. En 2020 la población gaditana rondaba los cien ejemplares.

Los responsables del proyecto esperan que la población llegue a las 150 aves en libertad y que haya un mínimo de 35 parejas reproductoras para considerar que la especie ha alcanzado una población mínima viable. Para ello siguen reforzando su población todos los años liberando entre 15 y 20 ejemplares nacidos en cautividad.

 


Waldrappteam, el proyecto eremita alemán

El proyecto “LIFE Northern Bald Ibis” de reintroducción y monitoreo posterior de la odisea migratoria lo encabeza la organización Waldrappteam. Llevan realizadas cinco migraciones, en un principio se dirigían todas a la Toscana italiana pero en 2023 los alemanes decidieron evitar el cruce de los Alpes por la dificultad que suponía para unas aves inexpertas, prefirieron  ir a Cádiz para mezclarse con las aves españolas, también reintroducidas.

El viaje desde comenzó el 21 de agosto en Binningen Alemania y finalizó el 3 de octubre en Jerez de la Frontera, después de volar más de 2.300 km a una velocidad media de 40 km/hora. El viaje fue muy complejo, un día se perdieron 17 ibis lo que obligó a parar e ir a buscarlos, la última jornada trasladaron las aves en coche porque los fuertes vientos del estrecho les impedían llegar a su destino. Finalmente completaron el viaje 32 aves de las 35 que partieron, 3 se perdieron, una de ellas en València. Una de las etapas hicieron noche en Olocau (València), yo llegué a las 8 en punto de la mañana para intentar verlos pero madrugaron y ya se habían marchado.

Después de descansar y recuperar fuerzas dentro de los jaulones, el 8 de diciembre de 2023 abrieron las puertas del aviario de los ibis alemanes para que interactuaran con las aves gaditanas.

Ese mismo año los otros dos núcleos de ibis centroeuropeos siguieron migrando a la Toscana. El grupo que partió de Locarno (Suiza) perdió al ibis Knubbel el 18 de diciembre, poco antes de llegar a su destino. El pájaro tenía un transmisor satélite y se comprobó cómo se internaba en el Mediterráneo, llegó hasta Córcega y continuó volando dirección Menorca. Se le hizo de noche lo que hizo pensar lo peor porque los ibis no vuelan de noche, pero este ibis poco antes de llegar a Menorca, giró hasta el continente y llegó a una plataforma petrolífera cercana a la costa donde paró a descansar. Realizó una travesía de 760 por encima del mar. Sin dudar son unas aves apasionantes que merecen nuestros esfuerzos para evitar su extinción.

 

Ibis eremita, Vejer de la Frontera, abril 2024, Arxiu RMiB

Fuentes y referencias

Ibis eremita:

https://seo.org/ave/ibis-eremita/

QUEVEDO, M. A., SÁNCHEZ, I., AGUILAR, J. M., CUADRADO, M., LÓPEZ, J. M., LOPEZ, J. (2003). “A study of different releasing techniques for a captive population of Northern Bald Ibis (Geronticus eremita) in the region of La Janda (Cádiz, southern Spain)”. Northern Bald Ibis, Conservation and Reintroduction Workshop. Pag-74.

SÁNCHEZ, I. (2007). “Evidence of the historic presence of the Northern Bald Ibis (Geronticus eremita) in Spain”. En, C. BOEHM, C. G. R. BOWDEN, M. JORDAN, Y KING, C. (Eds). “Northern Bald Ibis Conservation and Reintroduction workshop”. Pp. 105-110. 2nd IAGNBI Meeting, Vejer, Spain, September 2006, RSPB. Sandy.

Cuaderno de aves exóticas GAE-SEO/BirdLife:

https://grupodeavesexoticas.blogspot.com/search/label/Geronticus%20eremita

Migración del ibis eremita:

https://www.lavanguardia.com/vida/20230928/9259179/fascinante-migracion-ibis-eremitas-madres-humanas.html

Ibis histórico:

https://www.univision.com/explora/ibis-eremita-el-ave-sagrada-del-antiguo-egipto

https://ibiseremita.blogspot.com/2011/07/los-ultimos-ibis-de-europa-central.html

DE JUANA, E. (2006) “Observaciones de aves raras en España, 2004”. Ardeola 53(1), 2006, pp. 163-190.

https://www.ardeola.org/uploads/articles/docs/1273.pdf

DE JUANA, E. (2001) “Observaciones de aves raras en España, 2001”. Ardeola, 50(1): 2003: pp: 123-149.

Northern Bald Ibis:

https://www.foerderverein-waldrapp.at/en/sponsorships/

https://www.waldrapp.eu/en/

Proyecto Eremita:

https://www.zoobotanicojerez.com/proyecto-eremita

 

Texto y fotos Rafa Muñoz, Arxiu RMiB