Lobos en la Sierra de la Culebra

 

Lobo, Arxiu RMiB

Los días 29, 30 y 1 de diciembre de 2023 viajamos a la Sierra de la Culebra con la intención de observar lobos en libertad en su principal feudo dentro del estado. Para alojarnos en Villardeciervos elegimos el apartamento rural Casa Deli. Su núcleo urbano está declarado conjunto histórico desde 1987 por mantener su núcleo con muchos ejemplos de la arquitectura de La Carballeda, incluidos algunos palacios.

 

La Sierra de la Culebra

Esta cadena montañosa tiene como punto más alto la Peña Mira (1.241 metros), que a su vez es la cumbre más elevada de la provincia de Zamora. Se despliega dirección este-oeste. Siguiendo el sentido de las agujas del reloj y empezando por el este, la sierra empieza en la región portuguesa de Tras-os-Montes, en el distrito de Bragança, entra en Zamora y una pequeña parte del norte pertenece a la Sanabria, le sigue la Carballeda. En el oeste finaliza en Tierra de Tábara. La vertiente sur ocupa la comarca del Campo de Aliste llega hasta la frontera.

 

Geología

Los suelos de estas tierras fronterizas con Portugal se caracterizan por la presencia de pizarras, granitos, cuarcitas y gneises. Estos últimos son rocas de grano grueso, con la misma composición que los granitos pero que se presentan en bandas alternadas con capas de otros minerales.

 

Río Aliste 2023, Arxiu RMiB

Clima

Estas tierras entran dentro de la zona climática mediterránea continentalizada, la mayor parte pertenece a la zona subhúmeda. Las comarcas norteñas de Sanabria y Carballeda son las más húmedas, mientras que en la vertiente sur, la Alistana y en las zonas más próximas a la Meseta predomina el clima continental atenuado. Toda esta zona vierte aguas al Duero.

 

Bosques autóctonos en La Culebra 2023, Arxiu RMiB

Vegetación

La vegetación clímax deberían ser los bosques de roble carballo (Quercus robur), de rebollo (Quercus pyrenaica), castaño (Castanea sativa) y matorral de Quercus lusitánica, mientras que en las zonas menos húmedas predominarían las encinas (Quercus ilex). Estas tierras tuvieron abundantes ferrerías que junto con el exceso de pastoreo provocaron una deforestación extrema, que prácticamente sólo dejó monte bajo. Para regenerar la cubierta boscosa en los años 50 del siglo pasado se iniciaron las repoblaciones forestales, principalmente utilizaron pino silvestre (Pinus sylvestris), además de algunos pies de pino laricio (Pinus nigra) y pino rodeno (Pinus pinaster). En las riberas abundan los alisos, fresnos, álamos, abedules y sauces. En zonas degradadas crece un espeso monte bajo de brezos (Calluna vulgaris), jaras (Cistus ladanifer), escobas (Cytisus multiflorus) y retamas (Retama sphaerocarpa). En las montañas abundan los boletus edulis, amanitas, níscalos, castañas, nueces y endrinos. 

 

Basamento de crucero en Figueruelas, Arxiu RMiB

Etnología

Si alguna característica define esta zona fronteriza es su aislamiento, están alejadas de las principales vías de comunicación y de los centros comerciales, esto sumado a la escasez de recursos naturales ha significado pobreza y emigración. El estar apartados permitió el mantenimiento de una variedad local del Asturleonés y de tradiciones atávicas, aunque modeladas por el cristianismo. Conservan tradiciones como la mascarada que se revive en los Carnavales en Villanueva de Valrojo, con Diablos y Cencerros como protagonistas.

Son generalizadas las conocidas como Obisparras, una ancestral procesión pagana carnavalera que celebran en el solsticio de invierno y protagonizan unos personajes simbólicos ataviados con máscaras rústicas. Uno de los monumentos relacionados con esta tradición se encuentra en Figueruela de Arriba. Se trata de un crucero singular formado por una cruz de hierro clavada en una columna de piedra. Lo más singular es el pie que sostiene el conjunto, es una piedra de granito labrado con símbolos, en cada una de las cuatro caras tiene esculpidas una figura, alguna está muy desgastada y es irreconocible, pero en una se ve muy clara una cara y en otra la cabeza de un bóvido.

Esta zona era tan pobre que sus localidades fueron estigmatizadas con el despectivo sobrenombre de “pueblos de centeno y pizarra”. Los cultivos tradicionales eran de subsistencia, quedaban acantonados al fondo de los valles, junto a las poblaciones. En ellos los vecinos cuidaban pequeños huertos o cortinas donde plantaban trigo, patatas, legumbres y prados de siega protegidos por tapiales de piedra seca.

La mayor parte de los términos son de propiedad comunal y de ellos se obtienen rendimientos de la explotación de la madera y los pastos. La ganadería siempre ha tenido mucha importancia ya que la Cañada Real Alistana atraviesa La Culebra. Esta vía pecuaria comunica los rebaños extremeños con los pastos estivales de las montañas sanabresas. Los vecinos han sabido mantener varias razas de ganado domestico autóctonas, como son las vacas alistanas, las sanabresas y el burro Zamorano-Leonés.

Dada la tradicional abundancia de lobos los ganaderos y vecinos han aprendido a convivir con el cánido salvaje sin pérdidas significativas. Una de las principales razones de este éxito de gestión es la presencia del potente mastín de campo, los lobos les temen y evitan. La otra es la costumbre de encerrar las reses por las noches, tanto para protegerlos del lobo como del frío. Para ello han levantado unos cerramientos llamados corralones. Son construcciones circulares de piedra seca, rematadas en altura con planchas de pizarra o ramas de brezo entrelazadas. Otra singularidad son los cortellos, unas trampas para lobos. Aprovechaban los vallejos para abrir un agujero profundo donde ponían algún cabrito como cebo, si un lobo acuciado por el hambre se lanzaba dentro ya no podía escapar. Si conseguían atrapar alguno, lo inmovilizaban, le ponían un bozal, lo ataban y subido a lomos de una mula lo paseaban por las localidades para exigir un pago compensatorio en dinero o en especies.

Otra de las figuras propias es el “juez de lobos”, era el experto que organizaba las “lobadas”, las batidas para eliminar a los cánidos después que protagonizaran algún ataque significativo. La asistencia era obligatoria para todos los vecinos, incluidos los escolares que iban acompañando a su maestro. La estricnina se utilizó intensamente, muestra de ello es que el “Tío Matalobos” de Sotillo de Sanabria asegura haber envenenado más de 100 lobos, él solo.

 

La Culebra, tiro de bueyes 1996, Arxiu RMiB

Reserva de Caza de la Culebra

La reserva se creó en 1973 abarcando 67.340 hectáreas de 12 términos municipales, dentro de ella hay 41 núcleos de población. Una de las primeras medidas que implantó la administración tardofranquista fue la contratación de 8 guardas. El año siguiente los resultados del primer censo de fauna indicaron que en la reserva había 66 corzos, 2 ciervos y 26 lobos. Cuatro años después, en 1977 señalaron la presencia de 137 corzos y 46 ciervos, mientras que los lobos se habían reducido a 12, debido a que otra de las ocupaciones prioritarias de la guardería era el exterminio de los lobos, entre 1975 y 1977 eliminaron 21 ejemplares. En 2015 la Reserva se incluyó en la Red Natura 2000 bajo la figura ZEPA.

La red de espacios protegidos que además de La Culebra incluye el parque natural del Lago de Sanabria, las Sierra Segundera y de Porto, y el de Montesinho de Portugal, forman la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica, que constituye la mayor área protegida transfronteriza europea.

 

Observatorios de fauna

La reserva de la Culebra tiene una red de 13 puntos de observación de fauna que son Cabezallombo (Robledo de Sanabria), Coto Alto (Rihonor de Castilla), Rihonor-Peña Furada (Rihonor de Castilla), Santa Ctuz (Santa Cruz de los Cuérragos), Peña Ventanera (Figueruela de Arriba), Pista de Linarejos (San Pedro de las Herrerías), Prado Molino-Valdalla (Boya), Peña Furadada (Villardeciervos), Guardalabá (Otero de Bodas y Ferreras de Arriba), Corralas de Abejera (Abejera), Las Fuentes (Sesnández de Tábara) y Peña Miguel-Ermita de San Mamés (Tábara). Desde ellos se pueden realizar esperas, con suerte y buena óptica se pueden ver lobos.

 

Ciervo, Arxiu RMiB

Ciervos

Los venados se extinguieron de La Culebra a principios del siglo XX. En 1972 el ICONA inició la reintroducción de ejemplares originarios del Sistema Central y Sierra Morena, en concertó liberó 3 machos y 9 hembras. El año siguiente repitieron con la suelta de 15 machos y 50 hembras. En 1976 habían introducido un total de 57 machos y 131 hembras.

Sorprendentemente, los recién llegados se adaptaron a la perfección a un hábitat con lobos. Se han convertido en la población con los ejemplares más grandes de todo el estado, a pesar que los venados son 25% de la dieta de los cánidos en La Culebra.

La presión de los lobos ha favorecido una selección genética que ha favorecido a los individuos más grandes y más fuertes. Ahora los machos adultos de la Culebra alcanzan hasta los 250 kg, mientras que sus homólogos sureños con suerte llegan a los 140 kg. Esta convivencia natural predador-presa ha propiciado que en la Culebra se encuentre la mejor población española de ciervos en total libertad, dentro del estado. Este ejemplo debería hacer reflexionar a los cazadores que reclaman ser los únicos capaces de gestionar la biodiversidad, es una falacia, la naturaleza se ha cuidado perfectamente sin nuestra participación durante millones de años. Los lobos ayudan a sus presas, las hacen más fuertes y las mantienen sanas evitando epidemias.

 

Jabalí, Arxiu RMiB

Gamos, corzos y jabalís

En 1972 se introdujeron en los montes de Villardeciervos, San Martín de Castañeda y Ribadelago, 172 gamos (Dama dama) procedentes de Riofrío pero no duraron mucho. A pesar de la estricta veda, la concatenación de grandes nevadas junto con la presión de los lobos acabó con todos ellos en pocos años.

Los jabalís siempre fueron muy escasos por el control que ejercían los lobos, por ello entre 1973 y 1975 la Reserva introdujo 9 machos y 8 hembras. Esta es otra falacia de los cazadores, que solo ellos pueden controlarlos, cuando muchas fincas cinegéticas los han introducido, como lo hizo aquí el ICONA, además los lobos los mantienen a raya sin costar un euro.  


Gamo, Arxiu RMiB


En cambio los corzos fueron muy abundantes hasta el inicio de las repoblaciones forestales, pero en periodos con abundante nieve se vuelven muy vulnerables al ataque del lobo, como huyen saltando tienen muchas probabilidades de que quedar estacados en ella. También ha contribuido a reducir sus poblaciones el abandono de los cultivos de subsistencia que  les servían de alimento y facilitaban zonas abiertas donde poder detectar al lobo a tiempo y poder huir.

 

Corzos, Arxiu RMiB

Centro del Lobo y turismo lobero

En Robledo se encuentra el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León: Félix Rodríguez de la Fuente, inaugurado en 2015 en la localidad de Robledo de Sanabria, acoge en régimen de semilibertad 14 lobos. En La Culebra hay diversas empresas que facilitan la observación de lobos, algunos ejemplos son Lobisome Naturaleza y Llobu. Javier Talegón de Llobu afirma que en 2012 el turismo lobero dejó en la comarca casi medio millón de euros y supuso el 90 por ciento de las reservas en algunos alojamientos.

 

La Culebra calcinada, 2023. Arxiu RMiB

La Culebra calcinada en 2022

Después de un invierno y primaveras extremadamente secas, en medio de una ola de calor con temperaturas máximas de 35,8 °C, el 15 de junio diversos rayos provocaron hasta once focos que desencadenaron un pavoroso fuego quemó 26.670 hectáreas en Ferreras de Arriba y Sarracín de Aliste, duró activo hasta el día 24 del mismo mes. El 17 de julio otro incendio provocado por otra tormenta seca duró hasta el 14 de agosto, este nuevo siniestro calcinó 35.960 ha en Losacio. Ambos siniestros afectaron a 52 términos, hubo que desalojar 25 localidades, quemaron la práctica totalidad de la vertiente norte. En la vertiente sur el fuego afectó los valles de Tera y Valverde. Cuatro personas murieron y nuevo bomberos forestales resultaron heridos por quemaduras o inhalación de humo.


La Culebra, saca de madera quemada, 2023. Arxiu RMiB


Ese año La Culebra tenía cuatro manadas de lobos que debieron perder los lobatos del año al no poder huir de las llamas. Pero no tardaron en regresar para aprovechar los animales heridos o los debilitados por el fuego. Después de las primeras lluvias el pasto brotó con fuerza donde no se había metido maquinaria pesada y proporcionó alimento suficiente para alimentar a ciervos, corzos y jabalís. Las especies más perjudicadas debieron ser los pequeños mamíferos, reptiles y anfibios que no pudieron huir de las llamas.


La Culebra quemada, 2023. Arxiu RMiB


Después del desastre ecológico que arrasó la vegetación de La Culebra, con la excusa de evitar la proliferación de plagas en los árboles que se habían salvado de las llamas, la Junta propició un mercadeo para conceder la concesión de tala los pies quemados y la posterior venta la madera. Un año después la sierra está llena de maquinaria pesada pisando el suelo y extrayendo la madera. Estas sacas van a reportar a las arcas autonómicas un montante provisional de 21 millones de euros, según datos de marzo de 2023. A cambio la Junta asegura que ha repartido 3.000 toneladas de paja y forrajes para alimentar los rumiantes salvajes. La maquinaria pesada pisando suelos quemados favorece la erosión de la capa fértil y afecta la regeneración espontánea de la vegetación. Cuando máquina de orugas, grúas y grandes camiones abandonen la zona quemada dejarán detrás una superficie yerma. Todo mientras la avaricia de las empresas implicadas no respeta lindes de concesiones según denuncias de los vecinos. Pero mientras las autoridades aseguran que el 70% de los fondos obtenidos por la madera quemada irán a las arcas de las corporaciones afectadas y el 30% restante a un fondo de mejoras controlado por la propia Junta.

 

Lobo y cuervo, Arxiu RMiB

El lobo

El protagonista de esta crónica es el lobo ibérico (Canis lupus signatus), la subespecie de lobo endémica de la península ibérica. En estas sierras alejadas y poco pobladas siempre ha habido lobos gracias a que cuando soportaban mucha presión en una zona concreta se marchaban a otra más tranquila, en ambas podían obtener alimento y tranquilidad.

El tamaño medio de cada clan lobuno está formado por una pareja dominante, que son los únicos que se reproducen, 2-3 subadultos que les apoyan con la intendencia necesaria para cuidar y alimentar a las, entre 4 y 5 crías de la camada de ese año, siempre que la reproducción haya tenido éxito. Esto da un tamaño medio de entre 8 y 10 lobos por grupo. En la Culebra la población oscila según años entre 30 y 60 ejemplares, según otras fuentes, en años óptimos la población podría aumentar hasta los 95 lobos. Estos datos implicarían que la Culebra mantiene la mayor densidad de la Unión Europea de estos cánidos.

La Junta de Castilla y León siempre ha sido muy favorable a los intereses del mundo de la caza, por ello ha promovido censos que justifiquen la caza del lobo. La caza mayor es una actividad elitista, que solo se pueden permitir bolsillos adinerados. En la subasta de cupos de caza de marzo de 2005 en La Culebra, el primer lobo alcanzó el precio de 5.000 euros y el segundo 4.700 euros, además una vez cobrada la pieza, el tirador tenía que pagar otros 2.500 €. ¡Deben ser grandes amantes de la naturaleza los que estén dispuestos a pagar 7.500 por colgar la cabeza de un lobo disecado en su salón!

El censo nacional impulsado por el Grupo de Trabajo del Lobo, correspondiente al periodo 2012-2014, estimó que en España había 297 manadas, 179 de ellas en Castilla y León, en total sumaban unos 1.600 ejemplares. Estos datos implicarían un aumento del 20% respecto del anterior censo. Este grupo de expertos lo forma el ministerio para que asesoren al Comité de Flora y Fauna Silvestres, facilitándole la información necesaria para diseñar la gestión de la especie.

Para justificar “científicamente” los cupos de caza del lobo, la Junta encargó un censo entre 2013 y 2014, el trabajo lo firmó Mario Sáez de Buruaga Tomillo, de la “Consultora de Recursos Naturales”. En este censo aseguraba que en la Culebra había de 10 a 11 manadas, también afirmaba que el tamaño medio de cada clan lobuno era de nueve ejemplares. Afirmaba que en toda la comunidad autónoma había 179 manadas, o lo que es lo mismo, la desmesurada cifra de 1.611 lobos. Con estos datos la Junta diseñó planes cinegéticos que autorizaban la caza “legal” 140 lobos al año, en Castilla y León.

Según PACMA este estudio estaba totalmente alejado de la realidad y solo pretendía justificar la caza de nuestro cánido salvaje. Para oponerse organizaron una campaña de recogida de firmas vía Change.org (“Salvar al lobo de los censos oficiales, planes cinegéticos y reservas de caza en CyL”) que rozó las 500.000 adhesiones. En ella exigían al Ministerio la desacreditación de los resultados del censo oficial del lobo de Castilla y León, así como la prohibición de su caza.

Otro censo alternativo circunscrito a la Sierra de la Culebra se publicó en 2015. Lo realizaron Marta Cruz Flores y Carlos Soria Perille, de la empresa Lobisome. La metodología consistió en contabilizar huellas en transectos, excrementos, así como observaciones directas. Solo pudieron observar una manada directamente, pero mediante la escucha de los aullidos llegaron a la conclusión que en la Culebra había tres manadas con cachorros. Dedujeron que a los tres grupos con cachorros había que añadir otras, entre 2 a 4 manadas formadas por 4 o 5 individuos (Soria y Flores, 2015).

La Asociación para la Conservación y el Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) presentó un recurso contencioso administrativo contra la orden que autorizaba los cupos de caza de lobos en Castilla y León. Dada la consistencia de sus argumentos consiguió que el Tribunal Superior de Justicia anulara la orden y no se cazara ningún lobo en 2018.

La Junta volvió a la carga y en el inventario lobuno de 2017-2018, al norte del Duero afirmaban que había un total de 128 manadas, calculando una media de 9 ejemplares para cada uno de los clanes asentador y 4,5 ejemplares para los grupos marginales con áreas de campeo compartidas, afirmó que había 1.051 lobos. Por ello en Plan Cinegético autorizó cazar 339 hasta 2022, 29 de ellos en Zamora.

 

Lobo, Arxiu RMiB

Fundación Artemisan, ariete contra los lobos

La Fundación Artemisan, entidad creada en 2016 por el lobby cinegético, tiene entre sus objetivos la investigación para promover la gestión cinegética sostenible así como la defensa del sector cinegético. La preside José Luis López-Schümmer (Madrid, 1960), un abogado con experiencia laboral en Arthur Andersen y alto ejecutivo de Mercedes Benz España, empresa que también ha presidido. Este señor es muy conocido por su faceta de cazador, publica artículos en medios cinegéticos como “Jara y Sedal” y concede entrevistas a revistas como “Caza y Safaris”. Sorprenden alguna de sus aseveraciones públicas, por venir de boca de un letrado. En ellas cuestiona las noticias aireadas por los medios, sobre la confiscación por parte del SEPRONA de colecciones de trofeos de especies exóticas, muchas de ellas de especies protegidas y en peligro de extinción, además de tuteladas por el convenio CITES.

Artemisan publicó en 2023 el “Informe sobre la situación del lobo ibérico (Canis lupus signatus) en España: poblaciones y efectos en la ganadería” que remitió a la Comisión Europea. En él afirmaba que la población de lobos del estado había aumentado un 26% con respecto a los censos de 2014. No contentos con esos datos aseguran que los cánidos salvajes ibéricos provocaban la muerte 10.000 de cabezas de ganado doméstico y estaban involucrados en 8.000 incidentes anuales. Según sus cuentas eso equivalía a 3,5 millones de euros en compensaciones por parte de las administraciones, a los que había que sumar otros 4 millones de gastos en medidas preventivas que debían costearse los ganaderos. Con estos datos pretendían justificar la desprotección total de la especie, aseverando que en el estado español había 400 manadas de lobos, o lo que es lo mismo, 2.800 lobos.

¡No se debieron dejar ninguno sin censar, seguramente contaron el lobo de caperucita, el de los Tres Cerditos, con la loba del Capitolio romano y hasta con el del turrón El Lobo!

A pesar de la controversia sobre la caza del lobo y el tamaño de sus poblaciones, el Ministerio sólo autorizó la caza del lobo en el norte del río Duero, donde la presión de la ganadería extensiva y de los cazadores es más firme. Seguro que los que pretenden poder matar lobos no son muy de fiar, baste recordar que se ha asegurado muchos años que todavía quedaban lobos en Sierra Morena, pero desde finales de la década de los años ochenta del siglo pasada no se ha visto ninguno.

Aun así y a pesar que el lobo ha experimentado una recolonización de antiguos territorios, sus poblaciones están lejos de ser sostenibles. En 2023 se comprobó que 39 lobos de Castilla y León eran positivos frente a la leishmania, una enfermedad transmitida por los mosquitos, con estos datos se dedujo que un 46,1% de la población española está infectada por esta enfermedad que aumenta la mortalidad de la especie.

 


Von der Leyen, el pony y el lobo

Para colmo de sinsentidos, ese mismo año 2023, la presidenta de la Comisión Europea Ursula Von der Leyen (Ixelles, 1958) se enfadó hasta rozar la histeria cuando el lobo GW950m le mató su pony Dolly, algo achacoso debido a su avanzada edad. Ursula lo tenía desde hacía 30 años suelto pastando en su “finca” de Baja Sajonia. Para consolar a la dirigente de pelos impecablemente lacados, las autoridades regionales autorizaron la muerte del animal. Hay que recordar que era una especie estrictamente protegida en Alemania, porque acaba de comenzar su recolonización natural, después de lustros de haberse extinguido. ¡Este incidente provocó que la dirigente europea hiciera declaraciones públicas defendiendo la desprotección europea del lobo!

 

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Nuestra escapada a La Culebra

 29 de noviembre de 2023

Empezamos la jornada en Puente Quintos (1), sobre el rio Esla, que atraviesa el embalse de Ricobayo, en ZA-123. Desde el puente nos sorprendió la presencia de una garceta grande (Ardea alba), varias comunes (Egretta garzetta), zampullín común (Tachybaptus ruficollis), focha (Fulica atra), azulones (Anas platyrhynchos) y dos somormujo lavanco (Podiceps cristatus). A las aves acuáticas se unió un enorme ciervo (Cervus elaphus) acompañado de una hembra que atravesaron a nado el Esla. Por la zona sobrevoló un aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) y los omnipresentes milanos reales (Milvus milvus). En la zona la Ermita de la Pedrera sorprendimos un precioso zorro (Vulpes vulpes) y varios paseriformes.

Seguimos ruta y paramos en el observatorio de Las Fuentes, en Sesnández de Tábara (2), en esta zona hay amplios llanos cultivados donde, según la cartelería del parque, hay alcaraván (Burhinus oedicnemus), codornices (Coturnix coturnix) y aguilucho cenizo (Circus pygargus).

Más adelante llegamos a las Corralas de Abejera (3), eran unas construcciones de piedra seca circulares para guardar los rebaños por las noches, a resguardo del frío y de los lobos. Muchas de ellas estaba semitechadas, otras acumulaban ramaje de brezo y jara o piedras de pizarra, para aumentar la altura e impedir el salto a los predadores. El problema que tuvimos fue el mismo que afectaba a la mayoría de La Culebra, los trabajos de saca de madera quemada, con maquinaria pesada implicaban un despliegue de brigadas y todo tipo de vehículos por todas partes. Uno de los operarios nos dijo que esa misma mañana, al llegar sorprendieron un lobo en la lejanía.

Con el ánimo alto a pesar del día plomizo con lluvias intermitentes, hicimos una breve parada en Palazuelo de las Cuevas (4), en la vega del prístino río Aliste, donde encontramos trepador azul (Sitta europaea caesia). Entre Pobladura de Aliste y Mahide (5) descubrimos un buen bosque autóctono que se había salvado de talas e incendios, sin lugar a dudas es uno de los mejores que quedan en La Culebra, pero la lluvia apretaba y no pudimos explorar la zona.

Finalmente llegamos a comer a Villardeciervos (6) y entramos a nuestro alojamiento, Casa Deli. Por la tarde volvimos a la carretera pero sin poder andar nada por la lluvia. En un entorno quemado y con brigadas de saca de madera por doquier, donde contrastaba un verde intenso que tapizaba el suelo que no había sido maltratado por la maquinaria pesada. Aun con el tétrico panorama agravado por el día lluvioso, pudimos ver una veintena de venados, dos corzos (Capreolus capreolus) y una pareja de jabalís (Sus scrofa). ¡Si había tanto herbívoro debía haber lobos, aunque no vimos ninguno!


La Petisqueira, Arxiu RMiB


30 de noviembre de 2023

El día amaneció lloviendo con más intensidad que la jornada anterior y no paró en ningún momento, por ello decidimos hacer una ruta en coche por la zona occidental de La Culebra. Fuimos a la Pista de Linarejos (7) en San Pedro de las Herrerías, pero no salimos por la espesa niebla y la lluvia cerrada. Seguimos hasta Mahide y cogimos la ZA-P-2438. Enseguida nos desviamos al remoto valle de Flechas (8) donde volvimos a comprobar la abundancia y porte de los venados. Esa pequeña aldea tiene un encanto especial, nos pareció perdida y abandonada en el tiempo y además el valle se había librado del fuego. En el crece un espeso bosque autóctono joven, la única cicatriz es responsabilidad de una cantera de pizarras.

Regresamos a la ZA-P-2438 y paramos para reponer fuerzas en el bar de Figueruela de Arriba (9). Siguiendo dirección oeste llegamos a al mirador de Peña Ventanera, donde la intensa lluvia no nos permitió quedarnos. En esa zona estaban en plena campaña de recogida boletus, tienen todo el monte señalizado con carteles de acotado de setas. Seguimos ruta y nos desviamos hasta el singular Altar de la Petisqueira (10), justo en la frontera con Portugal, allí cada 31 de mayo se celebra una romería transfronteriza para honrar a la Virgen de Fátima.

De regreso hasta Villarino de Manzanas tomamos la ZA-L-2674, es una estrecha pista con asfalto deficiente que sube hasta el Mirador del Águila (11), muy cerca de Peña Mira. Aquí en la vertiente sur quedan muy buenos bosques autóctonos y con buena meteorología debería ser un buen punto naturalista, pero una vez llegado a la vertiente norte, a Pedroso de la Carballeda, vuelve a dominar el negro del pavoroso incendio que nos acompañó hasta Sagallos y de allí hasta Villardeciervos. La jornada solo la levantaba un buen yantar y nos dirigimos al restaurante del Hotel Rural Remesal donde comimos de lujo y por un precio razonable. Por la tarde hicimos una salida en busca de salamandras y tritones sin suerte por culpa de la lluvia que seguía sin darnos tregua.


Vista desde la Pista de Linarejos, 2023. Arxiu RMiB


1 de diciembre de 2023

Justo el día que teníamos que regresar a nuestro cálido y seco Mediterráneo, para nuestra desgracia amaneció con un sol espectacular y sin niebla. Por ello decidimos aprovechar un par de horas para ir al observatorio de la Pista de Linarejos. En dos horas vimos ciervos, un milano, arrendajos (Garrulus glandarius) y algunos paseriformes. Los lobos no aparecieron a pesar que los vecinos nos aseguraron que allí se veían a menudo.

Este es mi segundo viaje a la Culebra, del anterior hace mucho tiempo porque fue en enero de 1996. También tuvimos un tiempo igual de lluvioso aunque mucho más frío, incluso nos nevó. En tres días intensos tuvimos la suerte de ver el brillo de los ojos de un lobo al enfocar con una linterna. Oímos el aullido de tres ejemplares en una noche cerrada y gélida. La última mañana los astros se conjuraron y casi tropezamos con enorme lobo macho y su compañera en la cuneta de la ZA-P-1407. Ese episodio es uno de los capítulos del libro “Encuentros con lobos”, editado por Tundra, en concreto el titulado: “Por la sierra de los lobos”.

Evidentemente dedicar día y medio con mal tiempo a ver lobos en La Culebra es como jugar a la lotería sin comprar papeleta, evidentemente no nos tocó ni el reintegro. Pero ha aumentado mucho nuestro conocimiento de la zona, prometemos volver y observar lobos.


Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

 

Lobo, Arxiu RMiB

Bibliografía

Aprovechamiento cinegético del lobo en CyL:

https://www.elbierzodigital.com/el-plan-de-aprovechamiento-permitira-cazar-339-lobos-al-norte-del-duero-hasta-2022/304460

Censo de Cruz-Flores y Soria:

https://www.ucm.es/tribunacomplutense/130/art1862.pdf

“Un censo independiente destapa el declive del lobo en la sierra de La Culebra”. Quercus, ISSN 0212-0054, Nº 357, 2015, págs. 40-44.

Ciervos y lobos:

https://blog.qnatur.com/ciervos-y-lobos-en-la-sierra-de-la-culebra/

¡Fundación Artemisan y el lobo!

https://www.cordobabn.com/articulo/deportes/poblacion-lobo-iberico-ha-aumentado-espana-26-2014/20230921183717173128.html

Incendios de 2022:

https://es.wikipedia.org/wiki/Incendios_de_la_sierra_de_la_Culebra_de_2022

https://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2023/05/20/propietarios-culebra-denuncian-sacas-madera-87646092.html

https://comunicacion.jcyl.es/web/jcyl/Comunicacion/es/Plantilla100Detalle/1281372051501/NotaPrensa/1285206812865/Comunicacion

https://www.larazon.es/castilla-y-leon/madera-quemada-sierra-culebra-zamorana-reporta-mas-21-millones_20230324641dae0a31c73f00017996fc.html

Leishmaniasis en los lobos

Merino Goyenechea, J., Castilla Gómez de Agüero, V., Palacios Alberti, J., Balaña Fouce, R., Martínez Valladares, M. (2023) “Ocurrencia de leishmaniasis en lobos ibéricos en el noroeste de España”. microorganismos _ 2023; 11(5):1179.

https://www.club-caza.com/article/art/28514

Lobos:

https://www.elagoradiario.com/desarrollo-sostenible/biodiversidad/lobo-vuelve-sierra-de-la-culebra-tras-gran-incendio/

https://www.lavanguardia.com/natural/fauna-flora/20230119/8691714/lobo-estabiliza-po blacion-zona-quemada-zamora-seis-meses-pmv.html

https://www.abc.es/viajar/adentrarse-cuna-lobo-iberico-20230118113710-nt.html

Lobos en la Culebra:

Muñoz-Bastit, R., (2016) “Por la sierra de los lobos”. Pp: 179-188. In: “Encuentros con lobos”. Editorial Tundra.

Obisparra:

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/las-obisparras-en-aliste-zamora-la-celebracion-del-pajarico-en-villarino-tras-la-sierra-a-traves-de-una-descripcion-del-siglo-xvi-784144/html/

Polémica censo lobo de CyL:

https://lobisomenaturaleza.es/carta-abierta-al-director-tecnico-del-censo-de-lobo-iberico-2012-13-de-castilla-y-leon/

Presidente de Artemisan con sus trofeos cinegéticos i contra el “Cazawoke”:

https://cazawonke.com/opiniones/99309-jose-luis-lopez-schummer-tenemos-que-ser-solidarios-coloquios-de-cuarentena-con-j-i-herce

Reserva Nacional de Caza de la Sierra de la Culebra:

Ortuño, F., de la Peña, J. (1978) “Reservas y Cotos Nacionales de Caza. 3. Región Central”. INCAFO. Madrid. Pp. 218-235.

Turismo lobero:

https://efeverde.com/desmitificar-lobo-turismo/

https://elecoturista.com/experiencias/observacion-de-lobos-en-la-sierra-de-la-culebra/

Von der Leyen, el pony y el lobo:

https://www.eldiario.es/sociedad/poni-dolly-ursula-von-der-leyen-politica-lobo-ue_1_10489731.html

Pajareo otoñal en Villafáfila

Avutardas en Villafáfila, noviembre 2023. Arxiu RMiB 

 

Entre el límite de Castilla y León se encuentra la comarca de Tierra de Campos, antaño denominada el granero de Castilla. El paisaje es una inmensa llanura esteparia ondulada situada entre los 700 y los 720 metros de altitud dedicada a los cultivos cerealistas. Junto a la localidad zamorana de Villafáfila destaca un espacio singular formado por diversas lagunas salobres que en años húmedos inundan hasta 600 ha.

Estos esteros endorreicos temporales tienen mucha importancia debido a la biodiversidad que acogen, principalmente en invierno cuando se convierten en una parada obligatoria para las aves migratorias que transitan por el oeste de la Península Ibérica.

Las principales lagunas de este complejo lagunar son la Laguna Grande con 192 ha, la Laguna de Barillos con 118 ha y la Laguna de las Salinas con 70 ha, pero en época húmeda aparecen muchos más lagunazos que se enseñorean en cualquier depresión.

Dado la enorme biodiversidad que acogen, en 2006 la Junta de Castilla y León protegió 32.541 hectáreas mediante la figura de Reserva Natural.

Nosotros viajamos a las lagunas de Villafáfila los días 27 y 28 de noviembre. Para pernoctar elegimos el céntrico y muy correcto hostal Universal, en la cercana localidad de Benavente. Con respecto a la intendencia señalar que disfrutamos de la abundante y consistente gastronomía de la zona, en Villafáfila comimos en el Palomar y en Benavente cenamos en el Bar Gallego, una cecina y unos quesos zamoranos espectaculares, todos ellos regados con buen vino de Toro.

 

Observatorios y rutas realizadas

Observatorios

Para poder contemplar la fauna sin molestarla esta reserva cuenta con varios observatorios repartidos por los diferentes humedales. En un recorrido pajarero que progrese de sur a norte para llevar el sol de espaldas el primero que encontramos es el observatorio de la Laguna de San Pedro, junto a la localidad de Villarrín de Campos (1). Continuando dirección norte se llega al sureste de la Laguna Salina Grande, al observatorio de Otero de Sariegos (2) que tiene el inconveniente que cuando los niveles hídricos son bajos, se queda muy retirada la zona inundada y solo con ayuda del catalejo se puede intentar  identificar las aves más pequeñas que estén en el sur de la laguna. Esta área tiene una preciosa casa observatorio que imita los tradicionales palomares, pero para desgracia del naturalista aterido por el gélido viento de finales otoño, también suele estar cerrado.


Ánsares en la Laguna de Panera, Arxiu RMiB


Siguiendo la pista que rodea la Laguna Salina Grande por el este, junto a la carretera ZA-715 se alza el enorme complejo de la Casa del Parque (3), que es su principal punto de información. Según datos de la propia Junta, en 2018 lo visitaron más de 17.000 ciudadanos. Con estas cifras nos sorprende que la Junta prefiera mantenerlo cerrado entre semana, cuando allí dentro siempre hay personal de Medio Ambiente trabajando y somos muchos los que preferimos ir entre semana para evitar aglomeraciones. Para acabar de empeorar la gestión medioambiental autonómica, según informa su página web cobran una entrada de 2€, cosa poco habitual en el resto de los parques naturales del estado. 


Observatorio de Barillos, Arxiu RMiB


Por último, al noroeste de la laguna de Barillos, junto a la misma ZA-715, se encuentra el observatorio de la Laguna de Barillos (4). A pesar de su nombre está más cerca de la Laguna Rosa, aunque con ayuda del telescopio se puede prospectar la alejada Laguna de Barillos. Al norte también se puede ver la pequeña Laguna de las Paneras.

Un malpensado, viendo la ubicación de los observatorios y los nombres que les han adjudicado piensa que quizás el que eligió su ubicación pensaba más en quien cobraba la expropiación de los terrenos que en si era el lugar más apropiado para montar un observatorio, que no moleste pero que permita observar la aves. Quizás la razón sea que cuando los diseñaron el nivel hídrico era muy diferente. En jornada y media cortas por ser finales de otoño identificamos un total de 50 especies, que repasaremos en las siguientes líneas.


Observatorio de la Laguna de San Pedro, Arxiu RMiB
 

Rapaces 7 especies.

Notamos que el aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) es menos abundante que milanos y aguiluchos pálidos. Nos lo encontramos preferiblemente patrullando en vuelo raseado por campos alejados de las lagunas. El busardo ratonero (Buteo buteo) también se localiza preferentemente campeando sobre las tablas de cereal de los alrededores. Sin dudar el aguilucho pálido (Circus cyaneus) es más abundante que el lagunero, nosotros observamos no menos de diez ejemplares, aunque ninguno de ellos era macho. 


Cernícalo vulgar en caja nidal, Villafáfila, Arxiu RMiB


Encontramos varios ejemplares de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) aquerenciados a las numerosas cajas nidos que salpican la reserva. Esta sí que es una buena gestión ambiental ya que facilitar la cría de predadores, ayuda a mantener a raya las poblaciones de topillos y ratones que de otra manera diezmarían los cultivos. En primavera, esos mismos nidales acogen al 50% de la población mundial de cernícalo primilla (falco naumanni) que se reproduce aquí. En Villafáfila se estima una población de 300 parejas. Pero esta especie solo está presente entre los meses de febrero y mediados de septiembre, a principios de otoño marchan al Sahel occidental buscando zonas donde abunden los insectos de los que se alimentan.


Milano real en Villafáfila, Arxiu RMiB


Sorprendimos dos gavilanes (Accipiter nisus) al acecho de paseriformes en dos de los escasos bosquetes aislados que rodean las lagunas. Nos llamó la atención la abundancia de egragópilas frescas de lechuza común (Tyto alba), aunque no vimos ninguna rapaz nocturna.

Sin dudar la rapaz más abundante en puertas del invierno es el milano real (Milvus milvus), vuelan bajo prospectando posibles presas o esperan pacientemente posados en cualquier pequeño promontorio. También pudimos comprobar como cuatro ejemplares seguían un tractor mientras araba un campo, compartiendo los invertebrados desenterrados con un colorido grupo formado por gaviotas reidoras y estorninos pintos. 

 

Ánsar común en Villafáfila, Arxiu RMiB

Anátidas y gansos 6 especies.

Las anátidas abundan en estas aguas someras, encontramos al genérico ánade azulón (Anas platyrhynchos), cuchara europeo (Spatula clypeata), nos sorprendió lo escasa que era la cerceta común (Anas crecca) y por el contrario la abundancia de Tarro blanco (Tadorna tadorna). A los pajareros mediterráneos siempre nos alegra observar los patos más escasos en nuestra vertiente, como son el ánade rabudo norteño (Anas acuta) o el silbón europeo (Mareca penelope).

 

Grulla en Villafáfila, Arxiu RMiB

Gansos, grullas, garzas, flamencos y gallináceas, 5 especies

Antaño estas lagunas destacaron por acoger en invierno una buena fracción de los ánsares comunes (Anser anser) europeos, que alcanzó unos máximos de entre 30 y 35.000 gansos en los mejores años. Esta cifra se redujo progresivamente y en 2018 solo se contabilizó un máximo de 2.500 gansos, convirtiéndose en la cifra más baja desde 1983. Este 2023 solo fuimos capaces de contar un máximo de 231 ejemplares en la Salina Grande. El cambio climático ha favorecido que estas aves encuentren alimento en tierras norteñas que antes se helaban, lo que les impedía acceder a su sustento. Por ello ahora muchas ocas prefieren acortar su viaje migratorio y se quedan en lugares más cercanos a sus colonias de cría como son las campiñas holandesas.

Al contrario de lo ocurre con los ánsares, las cifras de grulla común (Grus grus) invernantes han ido aumentando con el paso de los años. La población invernante castellano-leonesa ha pasado de 230 aves en 1980 a 4.996 en 2007. Con todo en Villafáfila invernan pocas, esta localidad la utilizan preferentemente como punto de reposo y alimentación durante la migración postnupcial (Prieta et. al., 2008), nosotros solo contamos 184 ejemplares. Otras especies presentes fueron dos flamenco común (Phoenicopterus roseus), 1 gallineta común (Gallinula chloropus) y 2 garza real (Ardea cinerea).


Avutardas en Villafáfila, Arxiu RMiB

 

Estepárias, 1 especie

Circulando por las pistas al suroeste de Tapioles (5) encontramos grupos numerosos de avutarda común (Otis tarda). El lunes 27 observamos 95 ejemplares en el mismo campo y el martes, en una zona próxima encontramos un grupo de 34 y otro de 61. Nos sorprendió que estas aves se agrupen en bandos invernales tan grandes. A buen seguro que estaban rebuscando granos de trigo y cebada ya que en los meses invernales se alimentan casi exclusivamente de materia vegetal (Lane et al., 1999).

 

Avutardas, Arxiu RMiB


Según datos de la Junta de Comunidades en 2018, en el entorno de Villafáfila hay una población de avutardas cercana al millar. Los máximos se censaron en 2005, cuando contabilizaron 2.668 ejemplares. Estos datos implican que aquí se concentra la mayor porción de la población mundial de esta especie. Sin embargo las tasas de reproducción de algunos años son muy bajas, en la primavera de 2022 una concatenación de fríos primaverales anómalos provocó que solo prosperaran 73 pollos.  

 

Bando de avefrías y combatientes, Villafáfila, Arxiu RMiB

Limícolas, 8 especies

En la actualidad la avefría europea (Vanellus vanellus) se ha convertido en la especie más abundante de los inviernos en Villafáfila. En 2016 se llegaron a contabilizar 10.000 ejemplares, siendo conservador, estimo que no bajarían del par de millares. Generalmente estaban acompañadas por chorlitos dorados (Pluvialiis apricaria) cuyas cifras no bajarían de los tres centenares, por combatientes (Calidris pugnax), correlimos comunes (Calidris alpina), un par de correlimos menudos (Calidris minuta) y también tuvimos la suerte de ver un correlimos de Temminck (Calidris temminckii). Gracias al diseño y colorido de su plumaje, destacaban las inconfundibles avocetas (Recurvirostra avosetta), calculamos que había 48 ejemplares, los dos días las vimos en la Salina Grande, sesteando agrupadas.

En uno de los recorridos por los campos circundantes al entorno lagunar levantamos dos andarríos grande (Tringa ochropus), inconfundibles por el contraste de su dorso negruzco con el blanco níveo del obispillo y cola. También encontramos archibebe oscuro (Tringa erythropus), el primer día uno y cuatro el segundo, lo curioso es que parecían preferir lagunas tranquilas, eran la única especie presente en la laguna de San Pedro, muy cerca de Villarrín de Campos.

 

 Gaviotas,  2 especies

Las gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) seguían un tractor que araba un campo mientras que las gaviotas sombrías (Larus fuscus) las vimos sestar en la Salina Grande.


Palomar de Villafáfila, Arxiu RMiB

 

Columbiformes, 2 especies

Esta comarca se caracteriza por sus típicos palomares de tapial, o tierra pisada. Esta técnica y diseño peculiares consiste en levantar gruesos muros de tierra arcillosa húmeda que se compacta a golpes de pisón. A esta mezcla le añaden paja y con ella rellenan encofrados de madera para dejar que se endurezcan. De esta forma alzan unos sólidos muros que rematan con entramados de madera y cubren con tejas. Las utilizaban para favorecer la reproducción de la paloma bravía doméstica (Columba livia domestica) ya que de ellas aprovechaban los huevos, los pichones y la palomina, que es el nombre que reciben los excrementos que utilizaban como abono. Hoy la mayoría está ruinas por falta de mantenimiento, en los que continúan activos como nidales se ha añadido la cosmopolita tórtola turca (Streptopelia decaocto) y algún primilla.


Zorzal común, Villafáfila, Arxiu RMiB

 

Paseriformes, 18 especies

De los paseriformes presentes encontramos las especies habituales de las estepas cerealistas castellano-leonesas. Alaúdidos como la alondra común (Alauda arvensis), la cogujada común (Galerida cristata) y la montesina (Galerida theklae). Bisbita pratense (Anthus pratensis), escribano triguero (Miliaria calandra), gorrión chillón (Petronia petronia), gorrión Común Ibérico (Passer domesticus balearoibericus), gorrión molinero (Passer montanus), estornino negro (Sturnus unicolor) o estornino pinto (Sturnus vulgaris).


Grajilla en Villafáfila, Arxiu RMiB


Córvidos como la corneja negra (Corvus corone), la grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) y la urraca común (Pica pica), acompañados de las aves de las campiñas ibéricas, como son el jilguero europeo (Carduelis carduelis), la lavandera blanca (Motacilla alba), el pardillo común (Linaria cannabina mediterranea), el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), el cistícola buitrón (Cisticola juncidis), pinzón Vulgar (Fringilla coelebs), tarabilla europea (Saxicola rubicola) o el zorzal común (Turdus philomelos).


Gracias a mis amigos: Gerardo Aisa y Aurelio Sanz
 

Bibliografía

Avutardas alimentación:

Lane, S. J., Alonso, J. C., Alonso, J. A., Naveso, M. A. (1999). Seasonal changes in diet and diet selection of great bustards (Otis t. tarda) in north-west Spain. J.  Zool. London, 247: 201-214.

Avutardas y ánsares en 2018:

https://www.lavanguardia.com/vida/20190128/4655223570/las-lagunas-de-villafafila-registran-la-cifra-mas-baja-de-ansares-en-36-anos.html

https://www.lavanguardia.com/vida/20160127/301706871770/el-avefria-desbanca-al-ansar-como-principal-especie-migratoria-en-villafafila.html

Casa del Parque de Villafáfila:

https://villafafila.com/instalaciones/default.asp

Cernícalo primilla, migración e invernada:

https://curioso-por-naturaleza.blogspot.com/2019/10/cernicalo-primilla-europa-migracion-e.html

Grullas:

Prieta, J. y Del Moral, J. C. (2008). “La grulla común invernante en España. Población en 2007 y método de censo”. SEO/BirdLife. Madrid.

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/21_grulla_2007_2008_tcm30-208145.pdf

Villafáfila:

https://patrimonionatural.org/espacios-naturales/reserva-natural/reserva-natural-lagunas-de-villafafila#

La Marjal del Puig mereix protecció!

 

Esparver d'espatlles negres (Elanus caeruleus) al Puig, Arxiu RMiB

Aquesta tardor està sorprenent els ornitòlegs de l’Horta Nord la varietat de les aus que s’apleguen a la marjal del Puig de Santa Maria. Des de l’inici de la tardor el dia 23 de setembre, fins al 20 de novembre, segons el portal d’ornitologia eBird s’han albirat 73 espècies d’aus diferents, al Puig. La zona més valuosa està situada al nord del terme del Puig, delimitada per la V-21 a l’oest, el polígon industrial al sud, el mar a l’est i el terme de Puçol al nord.


Àguila pescadora (Pandion haliaetus) al Puig, Arxiu RMiB

La principal raó d’aquesta diversitat deu ser que hi ha prou aliment per a espècies predadores poc freqüents en terres costaneres valencianes. Tot i que enguany hi ha prou sequera i sols queda aigua als canals de drenatge i a les séquies, es veuen conills, no falten les llises i deu haver-hi bones poblacions de talpons i ratolins. L’abundància d’aliment provoca que molts ocells predadors es queden en un indret concret, tot mentre tinguen aliment i tranquil·litat, cosa que de moment pareix respectar-se. 


Àguila calçada (Aquila pennata), Arxiu RMiB

Doncs fem un xicotet repàs de les aus més destacades que trobem a la marjal del Puig. Per aus destacades entendrem ocells poc freqüents i rapinyaires singulars. Hem observat fins a 3 àguiles calçades (Aquila pennata) que es veuen pels camps entre la marjal i la V-21. També s’ha vist una àguila pescadora (Pandion haliaetus) que aprofita la manca d’aigua, això provoca concentracions de grans llises que són un dels seus àpats favorits. Un altre rapinyaire que es veu volant a baixa altura per la marjal és l’arpellot de marjal (Circus aeruginosus), fins a tres exemplars es veuen simultàniament intentant sorprendre animalons xicotets. Uns altres ocells de rapinya presents són l’aguilot comú (Buteo buteo) i el xoriguer  (Falco tinnunculus), tot i que aquestes dues espècies són de les més habituals. Un altre caçador alat no massa estrany en aquestes terres és l’esparver (Accipiter nisus), aquest prefereix rondar els tarongerars o aguaitar-se per atrapar xicotets ocellets.


Aguilot comú (Buteo buteo). Arxiu RMiB

Per la seua raresa en terres valencianes destaca la presència d’un adult d’esparver d'espatlles negres (Elanus caeruleus). Aquest ocell és un expert en la cacera de ratolins i talpons. Per atrapar-los té dues tècniques, o es queda a l’aguait en un lloc alt amb bona visibilitat o pot anar volant i en trobar quelcom apetitós, pot quedar-se quiet en el cel sense parar de menejar les ales, per a deixar-se caure sobre l’infortunat animalet que s’ha deixat veure. La seua presència tot el mes de novembre demostra que deu haver-hi molts rosegadors pels camps que envolten la marjal.


Cigonya negra (Ciconia nigra) al Puig, Arxiu RMiB

De les espècies no rapinyaires que ens han visitat aquesta tardor podem destacar la presència d’una cigonya negra (Ciconia nigra) que ha compartit les vores dels canals amb els agróns habituals dels nostres aiguamolls, com són la garseta blanca (Egretta garzetta), l’agró blanc (Ardea alba), l’oroval (Ardeola ralloides), l’agró roig (Ardea purpurea) o l’agró blau (Ardea cinerea). Totes aquestes aus tenen la mateixa tècnica de cacera, es queden immòbils per atrapar peixos, granotes o ratetes amb els seus becs en forma d’espasa.


Bec de corall senegalés (Estrilda astrild). Arxiu RMiB

Entre altres espècies que s’han deixat veure aquesta tardor, podem destacar la presència de dues espècies exòtiques, com són els faisans (Phasianus colchicus) o els bec de corall senegalesos (Estrilda astrild).


Agró blanc (Ardea alba). Arxiu RMiB

Esperem que la tranquil·litat, a més del seny de caçadors i administracions, puguen mantenir la biodiversitat de la marjal del Puig. Aquest espai, tot i que prou degradat per urbanitzacions i abocadors il·legals, gràcies a l’abandó de conreus i a la multiplicació de la coberta vegetal ha aconseguit convertir-se en la marjal amb més biodiversitat de l’Horta Nord.


Proposta de protecció de la Marjal del Puig. Arxiu RMiB

Aquest espai que hui resta abandonat sense ús agrícola, ben bé mereix protecció, com a mínim sota la figura de parc natural municipal. Amb la seua declaració s'engrandirien els grans atractius del Puig de Santa Maria, afegint a la seua història i als seus grandiosos monuments, un espai natural molt valuós. La qual cosa repercutiria en la valorització de la seua zona costanera urbanitzada amb molt poc seny i, en general, seria un revulsiu d'aquest municipi de l’Horta Nord.


Textos i fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB. 


 

Tardor de corriols a Alboraia

Corriol camanegre (Charadrius alexandrinus) a Port Saplatja, Arxiu RMiB

 

El temps de tardor és sinònim del pas dels ocells migradors per casa nostra. Després de la reproducció abandonen les terres del nord d’Europa per anar a cercar millors condicions ambientals al sud, generalment a l’Àfrica subsahariana o com aquest grup d’aus, preferiblement a les costes del continent africà, tot i que alguns exemplars es poden quedar entre nosaltres.

Els corriols són unes aus menudes que mengen cucs i invertebrats que viuen soterrats en els fangs o entre la rocalla d’aiguamolls i platges. Són unes boletes xicotetes que caminen i corren fugint de les ones, que claven els seus becs en l’arena per trobar menjar o per agafar-lo en la superfície, just en a la vora de l’aigua de marjals o rierols i on trenquen les ones del mar.

A casa nostra dues espècies són reproductores a les quals es pot sumar la presència temporal d’unes altres espècies, en els passos migratoris o als hiverns. Precisament és en la tardor quan els podem observar més fàcilment en les platges d’Alboraia i a la desembocadura del barranc del carraixet. Doncs anem a fer un ràpid repàs dels corriols que podem veure aquests dies de tardor.

 

Corriol camanegre a Meliana, Arxiu RMiB


Corriol camanegre (Charadrius alexandrinus)

És una xicoteta joia que abans criava en tota la franja costanera de l’Horta Nord. Amb la urbanització massiva de les costes sols resisteix en les poques zones dunars que ens queden, com és la marjal de Rafalell i Vistabella. De fet, per a afavorir les poques parelles que ens queden s’ha tancat l’accés a les zones dunars i s’han senyalitzat les zones on fan niu amb estaques unides per cordes. També s’han ficat cartells avisant de la seua presència i que demanant que no s’entre en les zones assenyalades. Malauradament, principalment alguns passejants de gossos, no les respecten i permeten que els seus animals entren a les zones amb nius provocant la pèrdua de la majoria de les postes d’ous, o fins i tot la mort d’uns pollets que no poden volar i es queden immòbils intentant que no els troben.

 

Corriolets a Almenara, Arxiu RMiB

Corriolet (Charadrius dubius)

Aquest cosí del camanegre, és més resistent, tolera més la presència de la gent i a més d’en les platges també pot criar a la vora dels rius, o fins i tot en solars sense vegetació, amb l’única condició que troben una miqueta de tranquil·litat per a criar als seus pollets i que estiguen prop de l’aigua.

 

Corriol cabut (Charadrius hiaticula) a Port Saplatja, Arxiu RMiB


Corriol cabut (Charadrius hiaticula)

És molt versemblant de disseny al corriol menut, però més gran. Aquesta espècie tria per a reproduir-se als aiguamolls costaners al nord del continent. A casa nostra és prou freqüent durant els passos migratoris en les platges, tot i que alguns exemplars poden romandre més temps als nostres aiguamolls. Els agraden molt els ambients humits com són els arrossars, però a l’Horta Nord ja no ens queda cap, els canviarem per urbanitzacions de platja. 


Territ tresdits (Calidris alba) a Port Saplatja, Arxiu RMiB



Territ tresdits (Calidris alba)

Aquest ocellet blanquinós en les parts baixes i gris, amb taquetes negres en l’esquena, és un amant de la vora de la mar. Incansablement, puja i baixa fugint de la pujada o seguint la retirada de les ones, mentre arreplega cucs amagats en l’arena. Aquest ocellet li agrada estar en companyia, és molt divertit veure’ls amunt i avall, sense parar de córrer, menejant eixes cametes negres a tota velocitat, com si fos una pel·lícula de cine mut. Si et pares a mirar-los i et fixes un poc podràs comprovar que el mar mai els banya, són més ràpids que les ones, fins i tot quan hi ha marejol!

 

Territ variant i remena-rocs, Port Saplatja, Arxiu RMiB


Territ variant (Calidris alpina)

Aquest corriol té predilecció per un cuc poliquet, l’Hediste diversicolor que agafa en marjals i platges és un cuc amb moltes potes de fins a 12 cm de longitud. Sol ser abundant en les platges d’arena, i als fangars, viu amagat en un cau semipermanent en forma de "J" o en forma d'"U" i sota les pedres de les zones intermareals. A aquesta espècie li agrada anar en grup i molts d’ells passen l’hivern a l’Albufera de València, però sovint poden canviar els aiguamolls per les platges tranquil·les.


Remena-rocs (Arenaria interpres) al Saler, Arxiu RMiB

 

Remena-rocs (Arenaria interpres)

Aquest colorit corriol també el podem trobar en les platges i espigons en el pas migratori. S’estima més atrapar xicotets invertebrats que viuen sota les pedres i entre les roques, per això aquesta espècie és més individualista, generalment es presenta un o dos exemplars junts. Menja xicotets crustacis, caragolets i cucs, tot i que també complementa la dieta picotejant peixos morts orillats, a casa nostra, principalment, llises.


Remena-rocs (Arenaria interpres) al Saler, Arxiu RMiB
 

Hi ha més espècies limícoles que podem trobar-nos en un tranquil passeig per les platges o als espigons, sols cal anar caminant amb cura i respectar una distància de seguretat. Si s’acostem massa, aquests animalets alçaran el vol per a cercar un lloc més tranquil. És molt important que els propietaris de gossos, si observen en les platges gavines o corriols, lliguen als gossos i s’allunyen. El teu gos té dret a jugar, però les aus també tenen dret a alimentar-se a la vora de la mar, sols és qüestió de respecte per a totes les espècies. A més recordeu que sovint, els corriols s’han aturat a les platges per a cercar aliment, abans de continuar el seu viatge migratori, i alçar el vol implica consum energètic i deixar de menjar.


Cartell per a protegir els nius de corriol camanegre a Rafalell i Vistabella, Arxiu RMiB


 

Text i fotos Rafa Muñoz