ISLANDIA (II)


15 días, 4.000 km, 384 observaciones de 70 especies de animales salvajes: 65 especies de aves, 4 mamíferos marinos y uno terrestre. 


Ásaskóli, Árnes



19 de julio, el Círculo de Oro

Ásaskóli, Árnes. (64° 3'53.02"N / 20°11'1.61"O)
Por la mañana exploré las campiñas de Árnes donde estábamos alojados, este es uno de los pocos lugares donde hay cultivos, siembran  heno y avena para alimentar el ganado durante los largos inviernos islandeses, esta es una actividad reciente, solo se ha empezado a cultivar gracias a la mecanización que permite la siega y el empacado en verde o el uso de empacadoras-secadoras, en julio los grandes campos ya estaban segados y salpicados por las enormes pacas cilíndricas, otra de las técnicas que permite cultivar esta tierra extrema es que todos los campos están rodeados por profundos canales de drenaje.


Río Kálfá, Árnes

Estos cultivos eran un imán para las aves de la zona, en ellos se juntaban grandes bandos de Zarapito trinador (Numenius phaeopus), de Chorlito dorado europeo (Pluvialiis apricaria), de Archibebe común (Tringa totanus), de Gaviota argéntea (Larus argentatus) y de Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus).
 

Archibebe común (Tringa totanus)


Otras aves presentes en menor número eran el Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus), el Cuervo grande (Corvus corax) y el omnipresente Zorzal alirrojo (Turdus iliacus). Me dejó boquiabierto el ruido que hacía la Agachadiza común (Gallinago gallinago) y que yo oía por primera vez, es un peculiar y penetrante sonido provocado por los machos cuando se dejan caer en picado, el paso del aire por las plumas externas de la cola emite un ruido similar a un tamborileo.


Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)


En dos cortas horas fui testigo de toda una amplia muestra de técnicas defensivas de las nidadas en las gravas a orillas del río Kálfá que es un afluente del  río Þjórsá. Primero encontré una pareja de Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) su estrategia defensiva consistía en piar sin parar y correr delante de mí.

Poco después una pareja Chorlito dorado europeo (Pluvialiis apricaria) defendía sus ocultos pollos o nido, su técnica consistía en silbar sin parar a mi paso, cuando me paraba para mirarlos levantaban el vuelo para posarse unos metros más adelante.

Charrán ártico (Sterna paradisaea)


Otros valientes progenitores fueron dos parejas de Archibebe común (Tringa totanus) que revoloteaban sobre mí sin parar de gritar como lo hacen las cigüeñuelas, después de llamar mi atención se posaban en el suelo para intentar que fuera a por ellos y así alejarme del nido. Una valiente hembra de Ánade azulón (Anas platyrhynchos) exhibió todo tipo de trucos para que no me acercara a la mínima lagunilla donde estaban ocultos sus pollos.


Pollo de Charrán ártico (Sterna paradisaea)


La especie más expeditiva a la hora de defender su descendencia es el Charrán ártico (Sterna paradisaea), cuando me acercaba donde debían tener sus puestas se venían todos encima de mí sin parar de chillar y alguno llegó a picar mi cabeza, otros intentaban mancharme con sus excrementos.

Charrán ártico, Arctic Tern, Kría (Sterna paradisaea)

El charrán ártico además de muy valiente es el ave que realiza la migración más larga, llegan a Islandia a principios de mayo y se marchan a principios de agosto, atraviesan todo el Atlántico y en noviembre llegan al mar de Weddell, en la Antártida, acabado el verano del hemisferio sur vuelven a atravesar todo el océano y regresan a Islandia. Por tanto pueden llegar a realizar hasta 90,000 km cada año lo que equivaldría a dar dos vueltas a la tierra, con un rápido cálculo se deduce que si viven hasta 30 años un charrán ártico en toda su vida podría recorrer siete veces la distancia que separa la Tierra de la Luna.


Charrán ártico (Sterna paradisaea)


La especies más tímidas de la mañana fueron la Serreta mediana (Mergus serrator) que levantaba el vuelo nada más verme a mucha distancia y un macho de Pardillo norteño islándico (Acanthis flammea islandica) que cantaba escondido en el interior de un abedul, en un seto.


Pardillo norteño islándico, Mealy Redpoll, Auðnutittlingur (Acanthis flammea islandica)

Esta es una de las cuatro subespecies de lo que se denominaba Pardillo sizerín (Carduelis flammea), algunos taxónomos, entre ellos SEO/BirdLife, separan esta especie en 2: el pardillo sizerín (Carduelis flammea) y el Pardillo ártico, boreal o de Hornemann (Carduelis hornemanni).

BridLife International y el Handbook of the birds of the world creen que en realidad son tres especies distintas: el Pardillo alpino (Acanthis cabaret), el Pardillo norteño (Acanthis flammea) y el Pardillo ártico, boreal o de Hornemann (Acanthis hornemanni).

Estas tres especies se subdividen en seis taxones:

El Pardillo alpino se tiene la subespecie Acanthis cabaret cabaret que habita en Centroeuropa, sur de Escandinavia y en las islas británicas. La subespecie Acanthis cabaret disruptis viven en el suroeste de Escocia.

El Pardillo norteño (Acanthis flammea) tiene dos subespecies, el  Acanthis flammea flammea que vive en Escandinavia, Siberia, Alaska y Canadá. La subespecie Acanthis flammea islandica que vive en Islandia.

El Pardillo ártico, boreal o de Hornemann tiene dos subespecies la Acanthis hornemanni exilipes que vive en la tundra de Eurasia y norte de norteamérica y la Acanthis hornemanni hornemanni que vive en Groenlandia, zonas próximas de Canadá.

Pero los holandeses van más allá y proponen que en Islandia está el Pardillo islándico (Acanthis islandica), las aves islandesas son más grandes y muy oscuras, lástima que no pude hacer ninguna foto, cuando me vio desapareció en la espesura y ya no volvió a cantar.


Bisbita pratense (Anthus pratensis)


Mas descarados eran los abundantes adultos de Bisbita pratense (Anthus pratensis) que con ceba en el pico se posaban en las estacas de los linderos para esperar que me alejará y entrar a alimentar a sus pollos ocultos entre la alta hierba. La Lavandera blanca (Motacilla alba) y algún grupo de Estornino pinto (Sturnus vulgaris) fueron el resto de aves que observé antes del desayuno.

Ya con toda la familia fuimos a recorrer la ruta conocida como el Círculo de Oro, esta es una amplia zona situada al este de la capital en la se visita una selección de maravillas naturales que todo viajero que se acerque a Islandia deben conocer, los tours suelen ofertar esta ruta para realizarla en una larga jornada de autobús partiendo y regresando a la capital.
 

Cascadas de Gullfoss


Cascadas de Gullfoss (64°19'36.35"N / 20° 7'5.78"O)
Esta es una doble cascada del río Hvítá, que significa río blanco, recoge las aguas del centro de las Tierras Altas y de dos enormes glaciares, tanta cantidad de agua ha horadado la piedra volcánica con salto de agua de 32 metros y con una anchura de 70 metros, el ruido era impresionante. Aquí se rodaron en invierno algunas escenas de Juego de Tronos que ilustraban las tierras al norte del Muro.


Géiser Strokkur


Área geotermal de Geysir (64°18'38.41"N / 20°17'41.54"O)
Después nos dirigimos al valle de Haukadalur, a la archiconocida área geotermal de Geysir. Geysir era una enorme surgencia intermitente de agua que se elevaba a gran altura y que dio el nombre de géiser a todos los demás fenómenos similares pero la fea costumbre de los turistas de tirar piedras dentro provocó que se cegara para siempre. Por suerte se activó otro cercano, el géiser Strokkur, que expulsa una columna de agua con una altura variable de unos 10 metros de altura, aunque también es variable esta se proyecta en periodos de unos 8 minutos.


Géiser Strokkur


El agua brota a una temperatura cercana a los 120 °C con un fuerte ruido, es muy espectacular todo pero quizás destaca la belleza de los tonos de la enorme pompa azul previa al estallido del chorro de agua. Hay que dedicar bastante tiempo para visitar esta zona que además está sembrada de fumarolas, fuentes termales, pozos de barro hirviente y otros pequeños géiseres esparcidos por una zona muy extensa. Si se tiene la suerte de luzca el sol habrá que insistir mucho para que un fotógrafo acabe la visita ya que estará extasiado fotografiando sin parar los amarillos del azufre, los verdes del cobre, el rojo del hierro y la inmensa diversidad de tonos azules del agua.


Área geotérmica de Geysir


Río Ölfusá puente de la carretera 359 (64°11'18.71"N / 20°24'22.51"O)
Paramos para comer de pícnic a orillas del río Ölfusá, está cercano a la localidad Reykholt y fue todo un acierto porque pude disfrutar con un grupo de 5 Falaropo picofino (Phalaropus lobatus) y una Agachadiza común (Gallinago gallinago).


Falaropo picofino (Phalaropus lobatus)


Ferjunef, Skálholt (64° 8'42.32"N / 20°33'32.71"O)
De camino atravesando el puente de Ferjunef que salva el río Brúara, que es el desagüe del lago Apavatn y que poco después se une con el río salmonero Hvítá, encontré un macho y dos hembras de Pato arlequín (Histrionicus histrionicus) sin duda uno de los delicatesen de las aves islandesas, estaban muy lejos y no pude hacer ninguna foto.


Hembra de Pato arlequín (Histrionicus histrionicus)

Thingvellir (Þingvellir) National Park (64°16'46.58"N / 21° 5'13.70"O)
A 60 km de Gullfoss y 45 de la capital se encuentra este Parque Nacional que tiene un alto valor histórico ya que fue sede del Parlamento Islandés, el más antiguo del mundo que se reunió por primera vez en el año 930 junto a la roca de la ley, el Lögberg, también aquí se declaró la independencia de Islandia en 1944. Sus valores naturales son paisajísticos por la presencia de dos fallas provocadas por los movimientos de las placas tectónicas.


Þingvellir National Park

Sinceramente no creo que valga mucho la pena venir porque hay demasiada gente que solo puede ir por zonas muy concretas, en mi opinión la belleza natural del lugar no puede competir con la de zonas geotermales o cataratas y la presencia de tanta gente no favorece la observación de aves aunque según las reseñas consultadas aquí abunda la subespecie del Chochín islándico y hay pardillo norteño islandés, nosotros solo vimos zorzal alirrojo, lavandera blanca y bisbita pratense. Pero quizás algunos no se lo quieran perder ya que en la cuarta temporada de Juego de Tronos aquí se rodaron algunos de los parajes por donde huían Arya Stark y "El Perro" camino del Nido de Águilas.


20 de julio, lluvia y la Reserva de aves de Flói

Amaneció un día muy cerrado de nubes que pronto soltaron su carga de agua y no pararon, todo aderezado con fuertes vientos ¡un magnífico y típico día islandés!


Cráter Kerið


Cráter Kerið (64° 2'31.60"N / 20°53'15.82"O)
Iniciamos la jornada visitando en este cráter volcánico que tiene unos 3000 años de antigüedad, la altura de su cono es de 55 metros y en el fondo hay una laguna con un precioso azul turquesa, sus aguas tienen una profundidad de entre 7 y 14 metros. Toda la zona tiene un colorido espectacular, lavas rojizas, verdes brillantes del musgo que contrastan cenizas negruzcas y azuladas que hacen muy recomendable la visita y además se puede bajar al fondo del cráter.
 

Algas en una charca termal de Hveragerdi


Hveragerdi (64° 0'3.03"N / 21°11'18.11"O)
La lluvia arreciaba y tuvimos que descartar la ruta prevista para ir Reykjadalur donde había invernaderos calentados por energía geotérmica junto al río Varmá y un valle en las montañas con piscinas termales, tuvimos que conformarnos con visitar en el parque geotermal en el centro de Hveragerdi y remojar nuestros pies en agua caliente mientras caía un diluvio universal que hizo que tuviéramos que comer dentro del coche.


Colimbo chico (Gavia stellata)


Flói bird Reserve (63°54'1.17"N / 21°11'30.38"O)
Por la tarde intentamos probar suerte para ver si paraba la lluvia y nos fuimos a la Floi bird Reserve. Esta reserva ocupa un área 5 km² junto al área de Ölfusforir y el estuario del río Ölfusá, es un Zona Importante para Aves (IBA) donde se reproducen 25 especies de aves y durante el año la frecuentan un total de 70 especies, es muy conocida por la presencia de varias parejas reproductoras de colimbo chico. La lluvia lejos de calmar arreció,  el fuerte viento empujaba arena y agua con tanta furia que impedía estar fuera del coche en el estuario del Ölfusá un sitio que en condiciones normales debería estar repleto de aves y focas pero ahora solo tenía alguna Gaviota argéntea (Larus argentatus) y Gaviota sombría (Larus fuscus).


Colimbo chico (Gavia stellata)


Unos metros más por la carretera 34 y encontramos el desvío a la reserva de Flói, después de seguir la larga pista llegamos al observatorio de madera que se asoma a varias lagunas algo alejadas que están rodeadas de un mar de carrizos. Allí difuminadas por la cortina de agua vimos 13 especies; Agachadiza común (Gallinago gallinago), Aguja colinegra islandesa (Limosa limosa islandica), Archibebe común (Tringa totanus), Bisbita pratense (Anthus pratensis), Charrán ártico (Sterna paradisaea), una pareja de Cisne cantor (Cygnus cygnus) con pollos pequeños, Estornino pinto (Sturnus vulgaris), Gavión atlántico (Larus marinus), Gaviota argéntea (Larus argentatus), Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus), Zarapito trinador (Numenius phaeopus) y 7 ejemplares de Colimbo chico (Gavia stellata) pero la calidad de las observaciones y de las fotos fueron muy malas por culpa de la cortina de agua y la neblina del lugar, este lugar en condiciones normales debe ser uno de los TOP en un viaje ornitológico a Islandia.




Texto de Rafa Muñoz, fotos de Aitana Muñoz, Mar Muñoz y Rafa Muñoz.

ISLANDIA: FUEGO, HIELO, AGUA Y AVES (I)


VIAJE A ISLANDIA, JULIO DE 2018

15 días, 4.000 km, 384 observaciones de 70 especies de animales salvajes: 65 aves, 4 mamíferos marinos y uno terrestre. 


Fulmar boreal (Fulmarus glacialis)


Por circunstancias no pudimos planificar nuestra habitual escapada estival con suficiente antelación, tuvimos que esperar hasta primeros de junio, cuando mi mujer y mis dos hijas propusieron viajar a Islandia y yo di un salto de alegría, no paré hasta tener todo el viaje programado.




Salimos de Alicante el día 16 de julio con destino al Aeropuerto de Keflavik, tras  cuatro horas y media de vuelo llegamos a esa isla localizada en el extremo noroeste de Europa que tiene una superficie similar a la de Castilla-León. Islandia está a medio camino entre Europa y Norteamérica, tiene una población de unos 350.000 habitantes, los varones son de origen mayoritariamente escandinavo mientras que las mujeres son originarias de Irlanda y Escocia. Este curioso linaje se explica porque los primeros colonos eran vikingos procedentes de asentamientos en las islas británicas que emparentaron con las mujeres locales y después emigraron a la remota Islandia, allí aprovecharon la tranquilidad de Islandia para poder vivir en paz de sus ovejas “íslenska sauðkindin” de las que obtenían carne, leche y su espesa lana, ayudados por sus  pequeños caballos que eran aptos para viajar en sus barcos con el tiempo y gracias a la selección dieron origen a la raza del pequeño caballo islandés que es más parecido a un recio poni.


Acantilados de Valahnúkamöl


Esta tierra perdida está a 287 kilómetros en línea recta de Groenlandia, a 437 km de las Islas Feroe, a 818 km de Escocia y a 1.000 de Noruega. Tiene un origen volcánico al encontrarse a caballo del punto de colisión de dos placas tectónicas lo que provoca una intensa actividad volcánica, esto junto a al aislamiento y a la proximidad del Círculo Polar Ártico han modelado una tierra primigenia en la que la vida parece acabar de empezar a conquistar este mundo nuevo que está enterrado bajo el hielo la mayor parte del año. Prueba del aislamiento biológico de Islandia es que el único mamífero que encontraron los primeros colonos que se asentaron en el año 874 era el Zorro ártico (Alopex lagopus), todavía hoy esta es una tierra libre de mosquitos, donde no hay ni reptiles ni anfibios, solo unas pocas especies de aves viajeras han conseguido prosperar en esta tierra extrema.


Península de Reykjanes


Tras recoger un Suzuki Vitara 4x4 alquilado en GlodCar que nos facilitara circular por las pistas de las Tierras Altas nos dirigimos a nuestro primer alojamiento, el Lava Hostel Hjallabraut, en Hafnarfjörður. El día ya no dio más de sí, solo nos quedaba adaptarnos a las dos horas de diferencia y al ritmo solar del mes de julio que en estas latitudes hace que sol se ponga a las 23 horas y sin llegar a oscurecer del todo vuelve a salir a las 3 de la mañana, todo ello en alojamientos sin cortinas ni persianas ¡Los Islandeses aman la luz del sol!


Parque Víðistaðatún, en Hafnarfjörður



17 de julio, Península de Reykjanes


Amaneció nuestro primer día en Islandia y lo primero que hicimos fue buscar un supermercado para aprovisionarnos. Elegimos la cadena KRÓNAN que nos ofrecía  más variedad de productos y un precio no muy elevado respecto a los ibéricos y además tenían cerveza, descartamos ir a los establecimientos de la cadena BONUS que son los que recomiendan casi todas las crónicas de viajes.


Al tratarse de un viaje familiar teníamos que compatibilizar las atracciones naturales que frecuentan todos los turistas y los lugares que elegiría un ornitólogo ávido de observar las especies islandesas, lo conseguimos a plena satisfacción de las distintas sensibilidades de nuestra familia. Una vez aprovisionados empezamos nuestro primer día intentando cumplir un apretado programa que tenía como objetivo recorrer la Península de Reykjanes.


Eider común (Somateria mollissima)

Straumur, Hafnarfjörður. (64° 2'33.10"N / 22° 2'57.00"O)

Nada más acabar el área urbana al suroeste de la capital Reykjavik, siguiendo por la carretera 41 que lleva al aeropuerto, encontramos la bahía de Straumur que estaba llena de aves, había grupos de Ánsar común (Anser anser), de Cisne cantor (Cygnus cygnus) y de Eider común (Somateria mollissima) acompañados por sus pollos. Las crías pequeñas de Eider fueron especialmente adorables, eran unas pequeñas bolas de plumón marrón-grisáceo que para alimentarse intentaban imitar su madre y se sumergían, lo gracioso es que tras una breve inmersión emergían de golpe con un pequeño salto, como el que hace un tapón de corcho al salir a la superficie, la flotabilidad de sus cuerpecillos era más fuerte que sus ansias de bucear para atrapar alimento. Los eiders islandeses se alimentan de gasterópodos, de polilófagos, de crustáceos, de bivalvos como el Mejillón azul (Mytilus edulis) y en menor medida de equinodermos. En las orillas de la bahía había Charrán ártico (Sterna paradisaea) y Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus), en las praderas encontramos Chorlito dorado europeo (Pluvialiis apricaria)


Eider común (Somateria mollissima)


Faro de Gardur, Sandgerði. (64° 4'57.62"N / 22°41'32.73"O)

Unos kilómetros más y llegamos al faro de Gardur en el extremo sur de la bahía de Reykjavik, en medio de un prado verde se levanta el faro, la costa es una zona de bajíos con playas y rocas donde aprovechaban la bajamar un buen puñado de aves y una Foca gris (Halichoerus grypus) que asomaba su largo hocico cerca de la costa. Volando empujados por el fuerte viento vimos los primeros ejemplares de Fulmar boreal (Fulmarus glacialis) y un grupo de Alcatraz atlántico (Morus bassanus), entre las algas al descubierto por la bajamar y en la playa arenosa se alimentaban grupos de Archibebe común (Tringa totanus), Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), Correlimos común (Calidris alpina) y Vuelvepiedras común (Arenaria interpres).


Foca gris (Halichoerus grypus)




Laguna de Sandgerðistjörn, Sandgerði. (64° 2'41.45"N / 22°42'41.19"O)

Seguimos por la carretera 402 hasta la laguna de Sandgerðistjörn, justo antes de llegar a la localidad de Sandgerði, en ella un buen montón de gaviotas descansaban mientras otras lavaban su plumaje, vimos Gaviota argéntea (Larus argentatus), Gavión atlántico (Larus marinus) y Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus). Entre varios grupos de Ánade azulón (Anas platyrhynchos) y de Ánsar común (Anser anser) destacaba una hembra de Serreta mediana (Mergus serrator) seguida por cuatro pollos y otra hembra de Porrón bastardo (Aythya marila) que cuidaba de otros tres pequeños.

Serreta mediana (Mergus serrator)


Granjas de Eiders, Sandgerði. (64° 0'27.64"N / 22°42'20.01"O)

Eider común, Common Eider, Æðarfugl (Somateria mollissima)

Pasada la localidad de Sandgerði entramos en una zona de páramos húmedos donde hay granjas que se dedican a la recolección del plumón del Eider común (Somateria mollissima) que se utiliza para rellenar almohadas y edredones, Islandia acapara el 70% de la producción mundial.


Vallado de una colonia de cría de Eider

Para favorecer la reproducción del Eider los islandeses preparan la tierra y la dejan al gusto de esta anátida, protegen la zona vallando el perímetro para evitar el acceso del zorro ártico que es la principal amenaza. Hacen el nido aprovechando una pequeña depresión en zonas próximas al mar que forran con el plumón que arrancan de su pecho, es un gran aislante térmico y una vez desplumando el vientre los huevos quedan en contacto directo con la placa o parche de incubación. Esta es una zona de la piel carente de grasa y muy irrigada lo que favorece la máxima transferencia del calor corporal a la puesta. 


Granja de eiders

Los granjeros viven pendientes de la colonia, la frecuentan tanto que las hembras se han acostumbrado a su presencia y no abandonan el nido cuando recolectan el plumón que forra los nidos. Una vez retirado las hembras lo reponen y así consiguen un aumento de producción. La mayoría de la población reproductora de Eider islandesa prospera en granjas gestionadas por estos singulares ganaderos.


Eider común (Somateria mollissima)



Estudios genéticos realizados con los ejemplares que crían sin gestión humana en el aeropuerto de Akureyri (Islandia) han revelado que hasta un 20% de los huevos que incuba cada hembra no son suyos, esta especie realiza lo que se ha denominado incubación cooperativa, es muy común que madres, tías y abuelas incuben huevos de las hembras más jóvenes. Se ha comprobado que todas las hembras de Eider de una misma colonia están estrechamente emparentadas, esta costumbre de repartir los huevos por diversos nidos les lleva incluso al extremo de poner algún huevo en nidos de especies vecinas, se cree que este hábito es una adaptación a la falta de espacio en las colonias y una estrategia para aumentar la supervivencia de los pollos.


Eider común (Somateria mollissima)


Tras la época de reproducción se marchan al mar para realizar la muda, por un lado van los grupos de hembras al cuidado de sus pollos y por otro los machos, nosotros encontramos grupos de eiders repartidos por todas las costas de Islandia.


Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus)


En esta zona además de eiders también crían parejas de Zarapito trinador (Numenius phaeopus), colonias de Charrán ártico (Sterna paradisaea), parejas de Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus) y de Chorlito dorado europeo (Pluvialiis apricaria) que se dejan ver muy bien desde la misma carretera.

 
Chorlito dorado europeo (Pluvialiis apricaria)


Hafnarberg, colonia aves Marinas, aparcamiento (63°54'9.14"N / 22°41'44.74"O)

Cuando llegamos soplaba un viento fuerte y como la colonia de aves marinas quedaba a unos 3 km del parking junto a la carretera 425 solo hicimos un breve paseo por el mar de lava que nos deparó buenas observaciones de algunas parejas reproductoras de Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) y de Chorlito dorado europeo (Pluvialiis apricaria).


Miðlína


Miðlína, el puente entre dos placas tectónicas. (63°52'0.25"N / 22°40'32.58"O)

Una de los puntos turísticos obligatorios de la península de Reykjanes es el puente peatonal construido sobre una espectacular falla que parte en dos el lecho de rocas volcánicas y deja en medio un pasillo central ocupado por arenas negras, esta falla se originó por la separación de la placas tectónicas Euroasiática y Norteamericana. Pasaron volando tres Págalo parásito (Stercorarius parasiticus) lo que hizo doblemente interesante la parada.


Págalo parásito (Stercorarius parasiticus)


Acantilados de Valahnúkamöl y Faro de Reykjanes, Grindavík. (63°48'44.89"N / 22°42'50.90"O)

Tomamos un desvío para acercarnos a los acantilados de Valahnúkamöl que enfrente tienen la isla de Eldey, allí criaron en 1813 las últimas parejas de la extinta Alca gigante (Pinguinus impennis), ahora hay una estatua conmemorativa de esta enorme alca que tenía 78 cm de alto y casi 5 kg de peso por lo que no podía volar, sus huevos de 13 centímetros de longitud y 400 gramos de peso eran muy apreciados por marineros, la abundante carne que proporcionaban los adultos aunque tenía mal sabor era muy fácil de conseguir debido a la torpeza de los adultos en tierra, todo esto provocó una intensa persecución que las exterminó primero de la Europa continental en el siglo XVI, a principios de 1800 de Norteamérica y por último en Islandia.


Gaviota tridáctila (Rissa tridactyla)


Hoy la isla de Eldey alberga la colonia de alcatraz más grande del Atlántico con unas 16.000 parejas. En la zona observamos Charrán ártico (Sterna paradisaea), Fulmar boreal (Fulmarus glacialis) y Gaviota tridáctila (Rissa tridactyla) con pollos, Arao común (Uria aalge), Lavandera blanca (Motacilla alba) y en el mar Pardela pichoneta (Puffinus puffinus).


Fumarola del Geositio de Gunnuhver

Geositio de Gunnuhver. (63°49'6.34"N / 22°41'14.14"O)

Esta es otra parada indispensable para admirar fenómenos volcánicos, está muy cerca del Faro de Reykjanes, desde lejos ya se ven las enormes columnas de humo y las instalaciones industriales construidas para explotar la energía geotérmica de esta tierra. Unas pasarelas de madera permiten acercarse con seguridad, al llegar te quedas bloqueado sin palabras por la espectacularidad de las fumarolas que hacen un ruido peculiar, las charcas de  barro hirviendo junto con el olor a azufre crean otro momento inolvidable. Según la leyenda por esta zona vagaba el fantasma atormentado de una mujer llamada Grudrun y apodada “Gunna” que atemorizaba a la población local hasta que un sacerdote le engañó, le ofreció una bola de hilo que acto seguido hizo rodar hasta que cayó dentro del géiser y tras ella fue Gunna quedando atrapada allí para siempre.


Arao común (Uria aalge)


Brimketill, la plataforma sobre las olas. (63°49'12.94"N / 22°36'18.77"O)

Este es otro lugar perfecto para acercar a la familia a los acantilados mientras el pajarero disfruta de las aves marinas, hay un pequeño mirador que se asoma al bravo mar sobre una plataforma, aquí vimos Arao aliblanco (Cepphus grylle)Arao común (Uria aalge) y más Pardela pichoneta (Puffinus puffinus). En las rocas hay dos pequeñas piscinas naturales que según la leyenda una troll coqueta llamada Oddný las utilizaba para bañarse y lavar su ropa.

Dado lo avanzado de la tarde descartamos ir a los acantilados de Hraunsvík y al de Krýsuvíkurberg que cuenta con 57.000 parejas de aves marinas pero un pajarero no se los debe perder. También decidimos obviar otra de las principales atracciones turísticas de Islandia, la Blue Lagoon que es un enorme complejo de piscinas termales muy caras, nosotros teníamos previsto visitar otras en los días siguientes que aunque tienen menos fama son bastante más baratas así que seguimos ruta y nos desviamos por la carretera 42.


Área geotermal de Seltún


Seltún Geothermal Area y lago Kleifarvatn (63°53'43.60"N / 22° 3'5.43"O)

Tras pocos kilómetros llegamos a una ladera humeante que contrastaba con los verdes prados del valle en los que pastaban caballos islandeses. Seltún es un paraje marciano donde hay una enorme variedad de colores, charcos burbujeantes de barro azulado, fumarolas blancas, regatos sulfurosos teñidos de amarillo que contrastan con suelos de lava rojiza, la zona se visita gracias a una pasarela de madera que evita pisar estos suelos que alcanzan entre 80 y 100°C.


Lago de Kleifarvatn


Unos metros más en coche y paramos en un promontorio que dominaba el enorme lago azulado de Kleifarvatn donde solo pude ver alguna gaviota argéntea, poco después finalizamos la jornada parando en un secadero tradicional de bacalao pegado a la carretera, justo antes de llegar a Hafnarfjörður, antes del cruce con la carretera 41.




Cansados llegamos al Lava Hostel Hjallabraut donde tras una reparadora ducha y preparar la cena en la cocina comunitaria nos fuimos a dormir.


18 de julio, Reykjavik

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)


Por la mañana hice un corto paseo por el Parque Víðistaðatún que estaba pegado a nuestro alojamiento en Hafnarfjörður, allí encontré Ánade azulón (Anas platyrhynchos), Gaviota argéntea (Larus argentatus), Lavandera blanca (Motacilla alba), Mirlo común (Turdus merula) y Zorzal alirrojo (Turdus iliacus) que es el paseriforme más abundante de Islandia, los adultos cebaban a pollos volanderos de todos los tamaños.


Porrón bastardo (Aythya marila)


Después del desayuno fuimos a Reykjavik para realizar otra jornada turística obligatoria, la capital de Islandia además de su ambiente peculiar y de su colorido tiene un céntrico lago, el Reykjavíkkurtjörn con especies poco frecuentes y que aquí dejan acercar ya que están acostumbradas al respeto de los humanos, pude hacer fotos de Cisne cantor (Cygnus cygnus), Porrón bastardo (Aythya marila) y Porrón moñudo (Aythya fuligula) además de otras especies más comunes como el Ánade azulón (Anas platyrhynchos), la Gaviota argéntea (Larus argentatus), la Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) o la Gaviota sombría (Larus fuscus). En la bahía junto al interesante palacio de conciertos y exposiciones, el Harpa, vimos muy de cerca Fulmar boreal (Fulmarus glacialis) y Eider común (Somateria mollissima). Por la tarde nos desplazamos a nuestro siguiente alojamiento que sin duda fue el mejor de todo el viaje, la casa rural Ásaskóli en la localidad de Árnes, a unos 100 kilómetros al este de la capital.


Texto Rafa Muñoz, fotos de Aitana Muñoz, Mar Muñoz y Rafa Muñoz 2018.



JUNY A LA MARJAL DELS MOROS


19/6/2018

Xatrac d'albufera (Sterna hirundo)


Sens dubte és una mala temporada de cria per a la Carregada (Glareola pratincola) ja no es veu cap pollet. Tampoc pareix que hagen tingut molt d'èxit les cries del Xatrac d'albufera (Sterna hirundo) crec que en fer nius aïllats i deixar als pollets esperant-los mentre els dos adults busquen de menjar fa que molts siguen caçats. De fet vaig comprovar que la seua tàctica és assetjar en vol als enemics que s'acosten, van expulsar a dos Agró blau (Ardea cinerea).

Xatrac d'albufera (Sterna hirundo) dona menjar al seu pollet


Tampoc pareixen tindre massa èxit les mongetes (Sternula albifrons), Toni Alcocer em va dir que ha vist com tots els matins entra un Soliguer (Falco tinnunculus) i se’n porta un pollet menut de Mongeta i de corriols, de fet ni de Corriolet Charadrius dubius) ni de Corriol camanegre (Charadrius alexandrinus) es veu cap pollet.

Xatrac bec-llarg (Sterna sandvicensis) 

Més èxit pareix tindre la colònia de Xatrac bec-llarg (Sterna sandvicensis) sospite que gràcies al fet que resten molt junts poden és defendre dels atacs i tenen més pollets, calcule que hi ha vora 71 exemplars. També té molt d'èxit la colònia de Gavina vulgar (Chroicocephalus ridibundus) vaig contar 107 pollets i ja estan prou crescuts.

Alena (Recurvirostra avosetta)


D’Alena (Recurvirostra avosetta) continuen les dues parelles d’adults i a la que tenia quatre pollets sols li queda un, tampoc pareix que serà bona la producció de la Camallonga (Himantopus himantopus), sols vaig vorer un pollet.

Flamenc (Phoenicopterus roseus)


Encara es veuen 23 flamencs (Phoenicopterus roseus), 31 Collverd (Anas platyrhynchos) d'ells una femella amb quatre pollets. De Fotja (Fulica atra) vaig vorer nou adults i dos pollets, un Arpellot de marjal (Circus aeruginosus) i 4 Gall de canyar (Porphyrio porphyrio) i les polles d'aigua (Gallinula chloropus) estan amagades dins del canyar, sols vaig trobar 2 exemplars. Del Boix (Aythya ferina) vaig vorer una femella seguida de dos pollets i quatre adults més.

Garseta blanca (Egretta garzetta)


Ja costa més trobar la Xitxarra de canyar (Acrocephalus scirpaceus ambiguus) i al Busquerot (Acrocephalus arundinaceus).  Altres espècies observades van ser Trist (Cisticola juncidis),  una Garseta blanca (Egretta garzetta) a la vora de la mar, un Agró roig (Ardea purpurea) volant, una Gavina corsa (Larus audouinii) i dos gavinots argentat mediterrani (Larus michahellis).

Teuladí (Passer domesticus)

Altres aus que vaig vorer van ser Oroneta (Hirundo rustica), Teuladí (Passer domesticus), Tórtora (Streptopelia turtur) i Falcia (Apus apus), no vaig aguantar molt perquè a les deu del matí ja apretava molt la calor.

Tex i fotos de Rafa Muñoz 2018.